Mazatlán se llena de música y color en los dos desfiles del Carnaval ‘Arriba la Tambora’

Marisela González
18 febrero 2026

Entre tamboras, comparsas, carrozas y bandas sinaloenses, el malecón se convirtió en una fiesta para toda la familia, donde los asistentes vivieron y celebraron la esencia del Carnaval de Mazatlán 2026.

Mazatlán volvió a latir al ritmo de la tambora durante los dos desfiles que marcaron la fiesta más esperada del año: El Carnaval.

Desde tempranas horas, miles de mazatlecos y turistas se congregaron sobre el malecón para no perder detalle de cada carro alegórico, comparsa y banda que llenó la avenida de música, color y alegría.

El primer desfile se caracterizó por la presencia de grandes figuras de la música sinaloense, entre ellas Los 2 de la S, Poncho Lizárraga, líder de la Banda El Recodo, así como la Banda Estrellas de Sinaloa de Germán Lizárraga y Max Peraza, quienes animaron a las multitudes con sus interpretaciones en vivo.

Así como también de la visita de Aldo de Nigris y Marcus Ornelas, que disfrutaron de la fiesta.

Cada paso de los carros alegóricos fue acompañado por aplausos, porras y selfies de los asistentes, que no dejaron de capturar cada momento con sus cámaras y celulares.

El ambiente fue familiar y festivo, las comparsas desbordaron energía con coreografías sincronizadas y vestuarios llenos de lentejuelas y color, invitando a todos a sumarse al ritmo del Carnaval.

Los niños y jóvenes que formaron parte de los contingentes fueron recibidos con aplausos y gritos, demostrando que la tradición carnavalesca se mantiene viva y se disfruta de generación en generación.

En el segundo desfile, la música se intensificó con los éxitos de bandas clásicas y contemporáneas.

El público bailó, cantó y celebró cada interpretación, mientras los carros alegóricos continuaban sorprendiendo con iluminación, creatividad y temas alusivos al Carnaval.

Los Reyes del Carnaval saludaban, lanzaban obsequios y se fotografiaban con los seguidores, generando un vínculo directo con quienes acudieron a la celebración.

Las comparsas, nuevamente, robaron el show con su despliegue de coreografías, mostrando destreza y coordinación en cada número. Los aplausos se escuchaban a lo largo de toda la ruta, mientras los asistentes disfrutaban de la variedad de estilos y propuestas que cada grupo ofrecía.

Los caballos bailadores y sus jinetes no pudieron faltar a la fiesta, cumpliendo con la tradicional participación que cierra la caravana carnavalera.

Con destreza, ritmo y elegancia, ofrecieron un espectáculo único que el público esperaba con ansias, llenando de emoción y aplausos los últimos metros del desfile y dejando un recuerdo imborrable de la magia y la tradición del Carnaval de Mazatlán.

Entre música, alegría y color, Mazatlán se convirtió en un escenario gigante donde la ciudad entera fue protagonista de la fiesta.