Agricultores: Entre esperanza y zozobra

07 noviembre 2015

"Los agricultores desempeñan su actividad ante la permanente incertidumbre del clima y las fluctuaciones del mercado, comenta Theojary Crisantes Enciso."

Jesús Homobono Rosas

La agricultura es una actividad que siempre tiene promesa, todos los años es un nuevo ciclo, es una nueva oportunidad, cada temporada empieza con nuevos bríos, con un nuevo plan de trabajo, es una actividad de mucha esperanza, siempre se tienen planes, es muy dinámica, cada temporada siempre es un nuevo amanecer.
Para el productor Theojary Crisantes Enciso el día del agricultor es un día de mucha esperanza, porque así es la actividad.
"La agricultura es una actividad de muchas amenazas, es una actividad que se da entre vicisitudes del clima y del mercado, es una actividad azarosa, de mucha incertidumbre, pero de mucha esperanza".
Crisantes Enciso comenta que en la agricultura siempre se está aprendiendo, siempre tomando nota de aciertos y errores, viendo nuevas oportunidades.
"Para todos los agricultores, es una actividad donde se vive entre la esperanza y la zozobra".
Manifiesta que son todas estas situaciones imprevisibles las que hacen de la agricultura un negocio muy interesante pero riesgoso, de muchas oportunidades de ganar pero también de perder.
"Para ser un buen agricultor solo tienes que leer un libro de 100 hojas, suena sencillo, pero cada hoja representa el conocimiento acumulado de un agricultor por año, por lo tanto debes de leer un diario de un agricultor que haya vivido 100 años, que haya experimentado 100 años de problemas de clima, de mercado y otras variables, entonces se entenderá a la agricultura, son 100 hojas, pero cada hoja se escribe durante un año, así es la agricultura, una actividad de mucha paciencia", expuso.

El factor tipo de cambio
Crisantes expuso que en el caso de los exportadores de hortalizas la variación reciente del tipo de cambio los benefició mucho, pero se mostró inconforme con el actuar de las instituciones económicas del País.
"Nos apareció muy injusto la postura asumida por la Secretaría de Hacienda y el Banco de México, cuando estábamos a un tipo de cambio de 9.90 pesos por dólar, se argumentaba que eran las fuerzas del mercado y que no podían intervenir, se decía que estaba llegando mucha inversión a México y no habría intervención, mientras el sector exportador exponíamos que en esas condiciones no podíamos competir".
Afirmó que así como el Banco de México ahora está muy preocupado por controlar el precio del dólar a la alza, así también debió haberse evitado que llegara a niveles tan bajos.
"Tiene que haber bandas de flotación, que proteja cuando vaya para arriba y también cuando vaya hacia abajo, de haberse intervenido antes quizá el campaneo no hubiera sido tan grave, esa fue una gran falla, primero nos perjudicaron mucho y luego nos beneficiaron".

Subsidios al sector
El agricultor dijo que en el País ya se tiene claro por parte del Estado su participación en la asignación de subsidios como una forma de apoyo para competir en igualdad de circunstancias en los mercados mundiales.
"Creo que se ha reconocido por los gobernantes que en muchas partes del mundo se subsidia mucho a la agricultura, y que eso distorsiona la forma de comercializar y que México no puede estar ajeno a esos subsidios y que tiene que haber apoyos para que el agricultor mexicano compita".

Asignaturas pendientes
Mencionó que las asignaturas pendientes del sector agrícola son: en el grano dar un panorama más amplio, de mayor certidumbre en tiempos, y en las hortalizas un mayor esfuerzo en la comercialización por parte del Gobierno.
"En el caso de las hortalizas de exportación, creo que nos falta como grupos organizados salir en la búsqueda de nuevos mercados, estamos haciendo muchos esfuerzos como productores pero estamos haciendo poco por la comercialización".
Recalcó que hace falta ponerle mayor atención a la comercialización, donde se requiere de una participación conjunta por parte de los agricultores.

La empresa
Theojary Crisantes recordó que la actividad agrícola la inició su padre, Don Miguel Crisantes en 1926, sembrando primero garbanzo que en aquel tiempo era muy redituable y luego sembrando hortalizas.
Compartió que su padre tuvo cuatro hijos: Demetrio, Theojary, Miguel, e Yvonne, y al morir heredó sus bienes entre ellos.
"Con los bienes que heredé de mi padre yo fundé Agrícola Crisantes, me dediqué a los orgánicos y después también me metí en los invernaderos, ahora nos hemos expandido a Sonora y tenemos sociedades con otros productores de Chihuahua y el centro del País, lo que nos ha dado una ventaja competitiva".
La empresa actualmente genera en Sinaloa 400 empleos, en Sonora 150 y en Estados Unidos en la distribuidora 15 personas.



"La agricultura es una actividad azarosa, de mucha incertidumbre, pero de mucha esperanza".
Theojary Crisantes Enciso
Agricultor