Crece Juan Carlos Arrioja con empresa familiar
06 noviembre 2015
"Ante los obstáculos económicos que atraviesa un emprendedor, la clave está en la calidad del producto y servicio."
Rodolfo Beltrán
La unión de trabajo familiar reforzado con fe y entusiasmo, fueron elementos clave para que Juan Carlos Arrioja Salles, propietario de Crujipapas, enfrentara las amargas dificultades económicas que presentan los emprendedores al iniciar su negocio.En el 2005, Juan Carlos junto con su esposa María Adela Domínguez, estableció un negocio de comida rápida donde ofrecían papas fritas de proveedores que no reunían la calidad en sabor y consistencia que ellos esperaban, por lo que en el mismo año tomaron la iniciativa de elaborarlas y comercializarlas.
"Pensamos que las papas sólo se venderían en nuestro negocio, pero en cuestión de meses estábamos abriéndonos mercado, la gente nos empezó a solicitar como proveedores y empezamos a distribuir a grandes negocios", expuso Arrioja Salles.
Crujipapas elabora y distribuye papas fritas y churros en negocios como: Oxxo, Especies y Plásticos Teresita, casino Ermitage, Aispuro Pollos, Pica Limón, Universidad Tec Milenio y C&A.
La microempresa familiar, además de sobrellevar los tiempos de convivencia, ha superado dificultades económicas desde el inicio, para Juan Carlos la necesidad de trabajar fue mayor a no tener capital.
"Nosotros iniciamos sin nada, primero compramos 2 ó 3 kilos de papa y en un cazo pequeño las elaboramos, actualmente parte del dinero que se está produciendo se queda en el negocio ya que cada vez surgen nuevas necesidades que cubrir para poder crecer", afirmó el propietario de Crujipapas.
Otro desafío para Juan Carlos es el distribuir, buscar clientes y cobrar porque debe tomar en cuenta el tiempo que tarda la producción y el que resta para efectuar dichas actividades.
"Al ser empresario se debe estar consciente que surgen grandes piedras en el camino como el tener ventas bajas o al no contar con personal, ese es un problema porque mientras se contrata se debe tomar al toro por los cuernos", expresó el empresario
Enfrenta a la competencia
Para mantenerse en el mercado, procuran conservar los precio de venta, aún cuando los costos de insumos son mayores.
"Competimos con otras marcas utilizando un aceite libre de grasas trans, que cuida la salud de nuestros consumidores, además tiene la cualidad de no pegarse tanto a la papa, no contener colorantes, saborizantes , ni conservadores. Cuidamos a detalle el proceso de producción y nuestro servicio", explicó Arrioja Salles.
Además, están al pendiente de las nuevas marcas que salen al mercado para comparar sus productos y mejorar en caso de ser necesario.
"Me he dado cuenta que hay productos que salen a la venta y la gente rápidamente los compra por tener precios muy bajos, pero esa ventaja muchas veces se debe a que en su elaboración usan ingredientes de muy mala calidad y los realizan empresarios que sólo andan en busca de dinero", expresó Juan Carlos Arrioja.
Para la atracción del cliente, Crujipapas se ha preocupado por mejorar su presentación y en el año 2007, se renovaron dejando de empacar las papas en una bolsa con etiqueta por un envase con la imagen y nombre de la marca.
Se visualiza a futuro
A futuro, Juan Carlos quiere que Crujipapas sea una empresa distribuidora de productos en todo el País, llegando a todas las familias para que consuman un producto de calidad y con ingredientes que no dañen el organismo.
El joven empresario mencionó que quiere dejar a sus hijos una empresa que les deje buenos frutos para que no tengan las necesidades que el tuvo en sus inicios como empresario y que sea un negocio que genere ganancias para crecer más como familia y compañía.
"No se puede crecer manteniendo problemas económicos, primero se debe normalizar la situación para avanzar, ahora somos una microempresa pero queremos pasar a mediana y posteriormente a grande, es el objetivo que todo emprendedor debe tener y buscar", indicó Arrioja Salles.
Agregó que le da gusto ver que en Culiacán cada vez más personas toman la decisión de emprender un negocio, porque así generan ingresos para ellos y crean fuentes de empleos, logrando ejecutar una doble función.
"Se ha inculcado mucho la cultura emprendedora especialmente a los jóvenes, el reto es grande pero sí se puede, hay muchos organismos que apoyan a las personas que desean iniciar una empresa, pero al final todo depende del entusiasmo y fe que tengan", finalizó.