Industriales piden incentivos fiscales para reducir la jornada laboral a 40 horas

Leticia López
23 abril 2026

Prevén incrementos en costos laborales de 15 y 20 por ciento, tener que contratar más personal y desafíos, según el posicionamiento de Canacintra

La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) de Mazatlán señaló su posicionamiento en torno a la reciente aprobación de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales por su compromiso con el desarrollo económico incluyente y su disposición permanente al diálogo constructivo, pero estimó que se van a enfrentar a serios desafíos de incrementos en los costos laborales de 15 y 20 por ciento, dependiendo del sector, necesidad de contratar entre 5 y 10 por ciento adicional de personal para mantener niveles de producción y ajustes operativos en esquemas de turnos, particularmente en manufactura, logística y servicios, así que su implementación implica desafíos estructurales que deben atenderse con rigor técnico.

En comunicado, la Canacintra cita que estimaciones del sector industrial y análisis comparados sugieren que, sin medidas complementarias, la reducción de la jornada laboral debe traducirse en beneficios reales para el sector productivo del país, así que proponen la creación de un Programa Nacional de Transición Productiva Laboral, que contemple incentivos fiscales temporales para empresas que implementen la reducción de jornada sin pérdida de empleo ni disminución salarial; Fondos de apoyo a la productividad, enfocados en digitalización, automatización y mejora de procesos; Modelos de flexibilidad laboral regulada, diferenciados por sector, tamaño de empresa y región; Programas de capacitación laboral intensiva, orientados a elevar la productividad por hora trabajada y un sistema de evaluación periódica, con indicadores de impacto en empleo, productividad, costos y formalidad.

En este sentido, resaltan que les resulta positivo que la reforma contemple un esquema de implementación gradual hacia 2030, lo que brinda una ventana de adaptación para la industria. Sin embargo, la experiencia internacional demuestra que la gradualidad por sí sola no garantiza una transición exitosa.

La Cámara Nacional de la Industria de Transformación reconoció la aprobación por parte de la Cámara de Diputados de la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una de las modificaciones más relevantes al marco laboral mexicano en las últimas décadas.

Desde una perspectiva técnica, esta reforma tendrá un impacto directo en más de 13 millones de trabajadores formales, lo que representa cerca del 60 por ciento de la población ocupada en el sector formal. Asimismo, incide en más del 90 por ciento de las unidades económicas del país, particularmente en micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que constituyen la base del aparato productivo nacional y es consistente con tendencias internacionales orientadas a mejorar la calidad de vida, reducir riesgos psicosociales y fortalecer la productividad en el largo plazo. No obstante,

“México enfrenta el reto de avanzar hacia mejores condiciones laborales sin comprometer su capacidad productiva, la viabilidad de las empresas ni su competitividad internacional. Alcanzar este equilibrio requerirá coordinación, responsabilidad y visión de largo plazo”.