Lo que ofrece el mejor gimnasio de Polanco para una generación que no para de entrenar
Es una conversación recurrente que puedes escuchar entre los conocidos. Gente que trabaja en empresas top de la ciudad y que te cuentan de que han cambiado de gimnasio por tercera vez en un año. El motivo siempre es difícil de expresar, pero la conclusión es clara. ‘Siento que soy un número más’. Así, sin más. Diez millones de personas se inscribieron a un gimnasio en 2025 según un estudio de mercado. Un 14% más que el año anterior. Y el grupo que más empujó esa cifra fueron los sub-30.
La Generación Z registró una tasa de penetración del 35.5% y representó casi la mitad de todas las altas nuevas a nivel global. Ese público quiere otra cosa. Y Polanco con su densidad de oficinas y profesionales jóvenes es donde esa tendencia aterriza con más fuerza en México.
La oferta de gimnasios en Polanco creció pero la mayoría sigue con el modelo de siempre. Aparatos, clases masivas, vestidores y poco más. Un informe reveló que el 86% de la Gen Z hace ejercicio o quiere empezar y el 72% entrena tanto dentro como fuera del gimnasio. Miden sueño con reloj inteligente. Usan apps de biohacking. Quieren saber su porcentaje real de grasa corporal antes de que un entrenador les diga qué hacer. Los espacios que hoy se destacan entienden que un gimnasio de nivel top tiene que cubrir todas las capas del bienestar.
Ahí aparece algo que rompe con el gimnasio convencional. Teva Wellness and Lifestyle se presenta como el primer club social de bienestar de México y está en Edgar Allan Poe 1, pleno Polanco. No es una sala de pesas con mejor decoración. Es un ecosistema que arranca con un diagnóstico corporal completo que ellos llaman Body Blueprint. Composición corporal, prueba de VO2 máximo, evaluación biomecánica, test de fuerza isométrica. Todo eso antes de que toques una mancuerna. Con esos datos se arma un plan de entrenamiento y nutrición hecho a la medida.
La Gen Z gasta tres veces más en fitness que la Gen X
Hay un dato que no sorprende porque lo vemos en la calle. Los millennials fueron la primera generación que sacó el fitness del cajón de ‘gastos que puedo cortar’. Los sub-30 aceleraron eso. La salud es una prioridad para esta generación que pasa mucho más tiempo frente a una computadora. En México los millennials representan el 45% de los usuarios de apps fitness y la Gen Z sumó el 22% de las altas nuevas. Pero gastar más no significa conformarse con lo mismo de siempre. El mejor gimnasio de Polanco no es el que tiene más metros cuadrados. Es el que sabe qué hacer con cada uno.
Las clases boutique pasaron de relleno a motor de retención
Hay algo que pasa con las clases grupales que cuesta explicar pero que los números confirman. Se estima que los miembros que toman clases permanecen 22.6 meses en promedio. Los que solo usan la sala de pesas se quedan 16.2. Seis meses de diferencia. Cycling, pilates, boxeo, animal flow, entrenamiento híbrido. Pero con grupos chicos e instructores que conozcan el plan de cada persona. Las clases masivas de 40 personas quedaron para otro segmento.
Recuperación y longevidad dejaron de ser palabras de folletoInmersión en agua fría, sauna, botas Normatec, cámara hiperbárica, masaje terapéutico. Suena a capricho de deportista profesional. Pero quien entrena fuerte cuatro veces por semana y no se recupera se lesiona. Punto. Los centros que integran protocolos de recuperación dentro de la rutina van adelante. El 64% de la Gen Z ya usa alguna app de fitness con inteligencia artificial. La recuperación guiada por datos no es el futuro. Ya está pasando.
La comida adentro del gimnasio tiene que ser otra cosa
Restaurante con cocina centrada en nutrientes, batidos funcionales, superalimentos, terraza para sentarte después del entrenamiento. Eso ofrece un espacio que entiende que la nutrición forma parte del plan. El público joven de Polanco no quiere salir a la calle a buscar qué comer.
Quiere terminar, sentarse, comer algo que tenga sentido para lo que está haciendo con su cuerpo y cruzarse con gente que piensa parecido. Los clubes que facilitan esas conexiones tienen ventaja enorme sobre los que te despachan en la puerta y listo.
El modelo cambió y Polanco es donde más se nota
México proyecta sumar 15 millones de nuevos miembros de gimnasio para 2030. El mercado de equipamiento fitness alcanzó los 376 millones de dólares en 2025. Pero los números solos no cuentan la historia. Lo que busca el usuario joven es medir progreso con datos, entrenar con plan adaptativo, recuperarse con métodos que funcionen, comer bien sin salir del lugar y pertenecer a algo que se parezca a un club.
Quien siga pensando que alcanza con buenas máquinas y aire acondicionado va a quedarse mirando cómo la gente se va al lugar que sí lo entendió.