Oscar Wenceslao Mora analiza por qué el Mundial 2030 será el mayor reto de infraestructura digital para México

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01 junio 2026

La proximidad del Mundial 2030 ha generado un debate intenso en torno a estadios, selecciones y logística deportiva. Sin embargo, para Oscar Wenceslao Mora, fundador y director general de EN-TI, el verdadero desafío de ese evento no se jugará en la cancha. Se jugará en los servidores, las redes de interoperabilidad y las infraestructuras tecnológicas que tendrán que sostener, prácticamente sin margen de error, a millones de personas operando en tiempo real. Con más de veintiocho años de experiencia en infraestructuras tecnológicas para corporativos de gran tamaño, el directivo ha observado de cerca la brecha que existe entre lo que las organizaciones presentan en sus reportes a inversionistas y lo que realmente ocurre en sus sistemas internos.

“Un Mundial representa presión extrema: saturación aeroportuaria, pagos masivos, consumo digital simultáneo, riesgos de ciberseguridad coordinada y plataformas turísticas operando al límite. Todo conectado, todo en tiempo real, todo expuesto”, señala.

En ese contexto, Oscar Wenceslao Mora apunta que uno de los conceptos menos populares y más determinantes para afrontar ese reto es la interoperabilidad. La pregunta relevante, según su análisis, no es qué tan avanzada es la inteligencia artificial de una organización o un país, sino si todos sus sistemas pueden comunicarse correctamente entre sí. Si la banca puede conectarse con plataformas de identidad digital. Si aeropuertos, sistemas migratorios y redes de seguridad pueden reaccionar en tiempo real. Si hospitales, aseguradoras y plataformas gubernamentales pueden compartir información crítica sin colapsar.

Desde EN-TI, la compañía que dirige, se ha desarrollado un modelo de modernización por capas diseñado precisamente para abordar esta realidad. El enfoque no implica desmantelar la infraestructura existente, sino integrar nuevas capacidades de inteligencia artificial, automatización y analítica avanzada sobre los sistemas ya operativos, reduciendo el riesgo técnico y garantizando la continuidad del negocio durante la transición.

“El avión tiene que seguir volando mientras se cambian los motores”, ilustra.

El análisis de Oscar Wenceslao Mora también apunta a una dimensión geopolítica. La reputación internacional de los países que sobrevivirán a la próxima década no serán las que tengan mejores campañas turísticas, sino las que cuenten con sistemas mejor integrados. Para el directivo, la reputación digital de una nación se decide hoy en milisegundos de latencia, en disponibilidad de servicios críticos y en capacidad de respuesta ante ataques coordinados.

EN-TI participa actualmente en proyectos de arquitectura empresarial, integración de datos y modernización de sistemas heredados en sectores industriales, financieros y de servicios, aportando soluciones que combinan interoperabilidad, seguridad informática y transformación operativa progresiva.