Parque Central de Mazatlán será el nuevo corazón del puerto

31 julio 2019

"El Parque Central es un proyecto de todos los sinaloenses y espera convertirse en uno de los principales atractivos de una ciudad que se esfuerza por mejorar su oferta turística."

Ariel Noriega

Hay proyectos que embellecen una ciudad, otros que consiguen resolver un problema, pero hay algunos que logran cambiar para siempre la ciudad donde son construidos, esta es la historia del Parque Central de Mazatlán.

Ubicado en lo que hoy es el centro geográfico de la ciudad, el Parque Central es mucho más que sólo un parque, es un distrito urbano por sí solo y cuando esté terminado abarcará alrededor de 50 hectáreas y contará con una inmensa laguna, un acuario, un museo, el estadio de beisbol y una ciudad deportiva.

 

 

La historia de este parque nació con el sueño de un empresario que quería regalar un museo a su ciudad y terminó convirtiéndose en el sueño de cientos de personas que han colaborado para crear una obra de ingeniería que cambiará la forma en que los mazatlecos y sus visitantes ven al puerto.

El proyecto es tan ambicioso que cualquiera que lo revisa piensa que es prácticamente imposible hacerlo, sobre todo en un País como el nuestro, donde los grandes sueños se topan con miles de obstáculos, y así fue durante años, hasta que autoridades, empresarios y ciudadanos creyeron que podría ser posible.

 

 

Hoy, el parque se encuentra construido en un 70 por ciento, el Acuario estará listo el próximo año y el museo se encuentra en la fase de proyecto ejecutivo.

Pensado como un centro de entretenimiento, de educación ambiental, turística y deportiva, el parque es mucho más que eso y serán los mazatlecos los que terminarán contando su historia final, que apenas comienza.

 

 

 

Un museo para agradecer

Un día, el empresario hotelero Ernesto Coppel Kelly quiso regresarle un poco de lo que Mazatlán le ha dado y decidió construir de su propio bolsillo un museo que contara la historia del puerto, pero no cualquier museo, quería un gran museo que hiciera que los mazatlecos se sintieran orgullosos de tenerlo.

 

Marinela Servitje, Fernando Romero, Maribel Ibarra, Guillermo Zerecero y Ernesto Coppel revisan la maqueta del museo.

 

 

En 2013, le platicó su idea a Guillermo Zerecero Velo y lo invitó a sumarse al proyecto. Zerecero Velo comenzó el proyecto buscando un terreno para el museo, visitó muchos. El proyecto pudo haber sido construido en predios que van desde el Centro Histórico hasta Playa Brujas, pero finalmente pensó que si iba a ser un museo de los mazatlecos debería estar en un lugar de fácil acceso.

El publicista miró el mapa y descubrió que el centro de Mazatlán se había desplazado con los años y que entre la Zona Dorada y el Centro de la ciudad se encontraba un enorme predio, el Bosque de la Ciudad.

Cuando presentó su propuesta, tanto él como Coppel Kelly sabían que construir algo en un terreno de la ciudad estaría condicionado a la política, pero cuando el empresario imaginó el museo en aquel enorme parque supo que no habría otro sitio mejor.

La historia de un pequeño museo termina ahí y comienza la de un proyecto que va creciendo cuando se dan cuenta del enorme potencial que guarda un Bosque de la Ciudad semi aprovechado, con una Laguna de Camarón azolvada y un acuario agobiado por los años y la falta de inversión.

 

Lo que une un proyecto

Dicen los sinaloenses que si quieres provocar división en un proyecto solo debes de traer a dos mazatlecos, pero la historia del Parque Central demuestra que los mazatlecos pueden trabajar juntos.

 

 

Cuando el empresario Ernesto Coppel Kelly se dio cuenta que el proyecto que había emprendido necesitaba del apoyo de todos los mazatlecos, decidió invitar a más empresarios y solicitar la ayuda de las autoridades de todos los niveles, el Ayuntamiento, el Gobierno Estatal.

Guillermo Zerecero Velo se convirtió en el director general del proyecto y constituyó el fideicomiso Unión Mazatlán, al que inmediatamente se sumaron 10 empresarios más, y se siguieron sumando hasta llegar a los actuales 15 empresarios.

 

 

El proyecto de un museo se convirtió, de pronto, en el rescate de una laguna, en la necesidad de renovar un acuario y de construir un parque al que todos tuvieran acceso.

Sin tener todavía certeza de que el proyecto pudiera ser viable, los empresarios aportaron los primeros 10 millones de pesos necesarios para realizar los primeros proyectos ejecutivos.

Cuando los empresarios comenzaron su aventura nunca imaginaron que su semilla inicial serviría para que hoy se inviertan 2 mil 800 millones de pesos, en la primera inversión público-privada de grandes dimensiones en México.

 

Guillermo Zerecero, director del proyecto.

 

 

El proyecto inicial

 El Parque Central comenzó su vida con la dinámica inyectada por el entusiasmo de los empresarios, pero rápidamente se enfrentaron con la parsimonia de los políticos.

Desde un principio los gobiernos municipales de Mazatlán se interesaron en el proyecto, incluso el Alcalde, Carlos Felton, realizó una aportación para continuar los proyectos ejecutivos durante su gestión, pero del Gobierno estatal encabezado por Mario López Valdez solo llegaron promesas de ayuda que se fueron diluyendo con el tiempo.

Pasaron los años y, en 2016, asegura Guillermo Zerecero Velo que se “alinearon los astros”, con los empresarios empujando el proyecto, se convirtió en candidato a Gobernador un mazatleco, Quirino Ordaz Coppel.

El 2017 sería definitivo para el proyecto, Ordaz Coppel no solo se encuentra encantado con el proyecto si no que se convierte en su principal promotor, consiguiendo que el Gobierno federal se interese.

Cuando Ordaz Coppel muestra los avances ejecutivos del proyecto en el Gobierno federal, los empresarios mazatlecos ya habían hecho su trabajo, tan solo en estudios, proyectos de viabilidad económica, ambiental e impacto social habían invertido ¡150 millones de pesos!, la mayor parte salieron del bolsillo del empresario Ernesto Coppel Kelly.

El Gobierno del Estado compra los terrenos aledaños a la Laguna del Camarón, pagando 140 millones de pesos a sus propietarios e invirtiendo 80 millones de pesos para construir la Avenida Bahía, con la idea de crear la red de drenaje y la vialidad para que la Laguna del Camarón pueda ser rehabilitada.

Con una profundidad de 15 centímetros, la laguna es un cuerpo de agua inerte que apenas consigue albergar vida, hoy la laguna cuenta con un metro 80 centímetros de profundidad y se prepara para ser repoblada por la flora y la fauna perdida.

 

 

Un nuevo aliado

 Con los avances presentados, el Gobierno federal entra en el proyecto y se convierte en un aliado, creando la oportunidad de construir algo que ni siquiera su fundador había soñado jamás.

El Parque Central ya no es solo un museo, es el nuevo corazón de la ciudad, 50 hectáreas que abarcan desde la Avenida del Mar, la Avenida Rafael Buelna, la Avenida del Ejército y la calle Río Chachalacas, donde terminan los terrenos de una ciudad deportiva futura, propiedad del Ayuntamiento.

Al principio algunos ecologistas se opusieron al proyecto, incluso realizaron algunas manifestaciones, pero cuando tuvieron oportunidad de conocer lo que estaba naciendo en el antiguo Bosque de la Ciudad terminaron apoyándolo.

Nunca un proyecto en Mazatlán ha sido tan estudiado, fotografiado y analizado como el Parque Central, desde que recorrió el predio el arquitecto japonés, Kan Kiang, y dibujó en una servilleta el boceto de un parque, un dibujo que todavía conserva Zerecero Velo como un recurso de los inicios del proyecto.

Los trabajos de rehabilitación de la Laguna del Camarón han sido tan exhaustivos que cada animal que vivía en el lugar fue atrapado, fotografiado y liberado en un sitio determinado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

De la laguna salieron 113 mapaches, 3 boas, 4 cocodrilos, varios armadillos y numerosas ratas de campo, todos ellos siguieron viviendo en entornos designados por especialistas.

 

 

 

 

El sueño toma forma

Hoy, la Avenida Bahía ha sido construida, permitiendo que los mazatlecos puedan disfrutar de un espacio diseñado por una de las empresas líderes en urbanismo en México.

Entre otras ventajas, la avenida resolvió los problemas de descargas residuales de hoteles y restaurantes de la zona a la laguna, creó cientos de espacios de estacionamientos nuevos y se convirtió en un lugar para ejercitarse, además de embellecer la ciudad.

El parque es el siguiente proyecto que avanza sin contratiempos, sus constructores aseguran estar en un 70 por ciento de su construcción; en él se invertirán alrededor de 200 millones aportados por el Gobierno estatal.

Los primeros renders nos muestran senderos flanqueados por flores y zonas arboladas, caminos de madera que desembocan en la laguna y pistas para los ciclistas, un entorno donde la naturaleza lo gobierna todo.

El parque contará con espacios abiertos para las familias y puntos de encuentro donde se podrán montar pequeños espectáculos culturales, el parque será también un marco para realizar eventos que podrán disfrutarse desde la Avenida Bahía.

Pero la “cereza en el pastel” será el nuevo Acuario Mazatlán, una joya arquitectónica y de ingeniería, que por sí sola se convertirá en el atractivo turístico más importante del puerto.

El proyecto es inmenso y consumirá casi mil 200 millones de pesos, 580 millones aportados por el Gobierno federal y 600 millones por la empresa desarrolladora.

Las primeras imágenes del proyecto superan hasta la imaginación más creativa, un edificio que emerge del parque, imponente y a la vez disimulado por enredaderas que le dan un aire de palacio antiguo resguardado por la selva.

Pero las imágenes de lo que será su interior desmontan cualquier idea de palacio perdido, su pecera oceánica, su manglar, su bosque de algas, sus patios con cascadas internas, sus enredaderas cubriéndolo todo, un espectáculo que parece sacado de una película de ciencia ficción.

El museo es el otro gran proyecto, el sueño de un empresario que inició todo el proyecto, pero que ha sido el que se construirá al final, actualmente se encuentra en en fase de proyecto ejecutivo.

Sus primeras imágenes muestran una estructura blanca y orgánica, que recuerda a una concha marina, contaría con una sala de proyección IMAX y salas especializadas en la historia de la ciudad.

Sería poco decir que el Parque Central se convertirá en un nuevo “pulmón” de la Mazatlán porque será mucho más que eso, será un espejo donde se verán los mazatlecos y descubrirán que pueden conseguir hacer realidad todos sus sueños.

 

 

Un parque para todos

- El Parque Central de Mazatlán está llamado a convertirse en el nuevo corazón de la ciudad, el proyecto unirá la zona turística del Malecón, la Zona Dorada y el Centro de la Ciudad.

- Paralelo a la bahía y apenas a una cuadra de la Avenida del Mar.

- Con la Laguna del Camarón totalmente recuperada, el nuevo Acuario Mar de Cortés y un moderno museo, el parque reunirá entretenimiento y educación para los mazatlecos y sus visitantes, además contará con espacios deportivos.

- Por lo pronto, el parque avanza a pasos acelerados y se espera que esté parcialmente terminado este mismo año, el acuario abrirá sus puertas en 2020 y en un futuro se planea construir el museo.

- Entre numerosos atractivos, el parque contará con áreas infantiles, donde se podrán realizar fiestas y eventos, un área de descanso para adultos mayores, cafetería y una área de asadores para que las familias puedan pasar el día rodeados de naturaleza.

- El proyecto también cuenta con un área para conciertos y un auditorio para eventos, que atraerán a niños, adolescentes y jóvenes.

 

 

 

- Si la intención de los visitantes es hacer algo de ejercicio o actividades al aire libre, el parque contará con 7 mil 876 metros cuadrados de senderos y con una ciclovía de más de un kilómetro de longitud.

- Uno de las preocupaciones del proyecto es su función educativa, de ahí que el parque contará con aulas y talleres para realizar cursos, además el parque será amigable con los animales y contará con un espacio canino.

- Su enorme lago cumplirá con varias funciones importantes para la ciudad, será un reservorio de aves, el hogar de varias especies de peces y recibirá el excedente del agua pluvial de la zona,

- Además, los miles de árboles que se siembran actualmente en el parque se convertirán en la principal área verde de la ciudad y serán un ejemplo de la educación ambiental de los mazatlecos.