Secretaría de Economía destaca que planta de amoniaco en Topolobampo generará 10 mil empleos
El Gobierno federal destaca las inversiones sociales que la empresa ha realizado en las comunidades de la región
La Secretaría de Economía destacó que la planta de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, Sinaloa, generará hasta 10 mil empleos totales, en medio de la oposición de grupos ambientalistas y habitantes de la zona que rechazan el proyecto por sus efectos en la salud y el medio ambiente.
Según un comunicado de la Secretaría de Economía a cargo de Marcelo Ebrard, la instalación —de capital suizo-alemán— permitirá la creación de 3 mil puestos de trabajo directos, mientras que otros 7 mil empleos indirectos se generarán en el sector de transporte, proveeduría y comercios en el corredor entre Los Mochis y Topolobampo.
Informó además que GPO contempla una inversión en materia social de 1.5 millones de pesos durante el resto de 2026, con 8 millones de pesos adicionales para 2027, recursos que serán administrados por las propias comunidades a través de un fideicomiso con el Gobierno federal como garante.
La dependencia precisó que la empresa ya canalizó 4.2 millones de pesos en infraestructura educativa en las comunidades de Ohuira, Lázaro Cárdenas, Paredones y Topolobampo.
“Asimismo, GPO prevé una inversión de 1.5 millones de pesos en inversión social durante lo que resta de este año y 8 millones de pesos adicionales para 2027 que se utilizarán a través de un fideicomiso donde el Gobierno actúa como garante, pero la comunidad lo administrará en respeto a la autonomía de las comunidades”, señaló.
Según información de la propia empresa, la planta de amoniaco busca reducir en más del 70 por ciento la dependencia de México respecto a las importaciones del producto, en un contexto en que el país importa alrededor del 80 por ciento del amoniaco que consume.
En 2024, México adquirió en el exterior 3.7 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados.
GPO construye en Topolobampo su primera planta de amoniaco orientada a la producción de fertilizantes para el mercado nacional.
No obstante, el proyecto enfrenta resistencia por parte de grupos ambientalistas y pobladores de Topolobampo, quienes han manifestado su oposición a la construcción de la planta por los riesgos que representa para la salud de los habitantes y por sus potenciales efectos negativos sobre el medio ambiente de la región.