Sector restaurantero apuesta a la Cuaresma ante un 2026 ‘complejo’; preocupa cierre de sucursales de Panamá
Tras un 2025 marcado por el cierre de un centenar de establecimientos, Canirac busca estabilidad en las próximas vacaciones de Semana Santa, aunque advierte que el panorama económico actual es hasta tres veces más difícil que el año anterior
CULIACÁN._ El optimismo por la Cuaresma se ve empañado entre el sector restaurantero por el reciente cierre de sucursales del Grupo Panamá en Mazatlán y en Culiacán, al ser un referente con trayectoria y posicionamiento, lo cual genera también una señal de alarma.
Karla Fernanda García Beltrán, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en Culiacán, subrayó que este 2026 ya se perfilaba como un año más complejo que 2025.
“Sabíamos que este 2026 para nosotros va a ser complejo, eso estábamos muy conscientes desde el cierre del 2025, sabíamos que iba a ser tres o hasta más veces más complejo llegar a nuestros indicadores”, señaló.
Durante 2025, cerraron aproximadamente 100 establecimientos, entre registros formales e informales, y esta situación no solo afectó a los propietarios, sino que dejó a cientos de familias sin sustento, considerando que cada restaurante funciona con un promedio de cinco a siete trabajadores.
Este efecto dominó alcanzó también a los proveedores de insumos básicos como carne y verduras, quienes han visto mermados sus ingresos ante la desaparición de sus clientes.
Para el inicio de 2026, ya se contabilizan al menos 15 negocios adicionales que han decidido cerrar definitivamente o de manera temporal.
Respecto a la vida nocturna y los horarios de operación, el sector reconoce que el avance es lento y aunque el Gobierno del Estado ha implementado estrategias para recuperar la actividad durante las noches, la mayoría de los establecimientos mantienen sus cierres entre las 22:00 y 23:00 horas, una dinámica que se estableció desde los periodos críticos de inseguridad en 2025.
“Básicamente el 2025 fue un año de aprendizaje”, explicó García Beltrán.
También precisó que, ante las condiciones actuales, la prioridad de la industria restaurantera para este año no es el crecimiento, sino alcanzar una estabilidad operativa que les permita sobrevivir a la complejidad económica del presente ciclo.
Pese a la incertidumbre económica y los retos en materia de seguridad, el sector restaurantero de Culiacán mantiene la expectativa de un repunte de ventas de entre el 30 y el 50 por ciento para la temporada de Cuaresma y las próximas vacaciones de Semana Santa.
Tras un balance positivo el pasado 14 de febrero, donde la afluencia y el consumo aumentaron un 50 por ciento, los empresarios locales han comenzado a implementar estrategias para atraer a quienes decidan permanecer en la ciudad.
Entre estas acciones destaca la promoción de menús especiales de temporada, centrados en pescados, mariscos y capirotada, buscando ofrecer experiencias de convivencia y un ambiente vacacional para el comensal local.