Ganan tres mujeres el Nobel
09 noviembre 2015
"Dos liberianas y una yemení reciben el premio por su lucha por la libertadque"
BERLÍN (NTX)._ La Presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, que espera reelegirse en las elecciones de la próxima semana, ganó el premio Nobel de la Paz 2011, junto con las activistas Leymah Gbowee y Karman Tawakkul.Las tres activistas recibieron el premio por "su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y de sus derechos a participar plenamente en el trabajo de consolidación de la paz", señaló el presidente del Comité Nobel del Parlamento noruego, Thorbjorn Jagland.
"El mundo no puede alcanzar la democracia y una paz duradera a menos que las mujeres obtengan las mismas oportunidades que los hombres para influir en los acontecimientos en todos los niveles de la sociedad", acotó desde Oslo, la capital noruega.
"El premio de este año, envía un mensaje al mundo árabe sobre la democracia y los derechos de las mujeres", remantó Jagland al leer ante la prensa el comunicado en el que anunció la distinción para las destacadas activistas.
Sobre Johnson Sirleaf, la primera mujer elegida Presidenta en algún país de Africa, el comité alabó su lucha por la paz.
"Ha contribuido a asegurar la paz en Liberia para promover el desarrollo económico y social y al fortalecimiento de la posición de las mujeres", aseguró el comité.
La Mandataria liberiana de 72 años contribuyó a poner fin al conflicto armado en ese país africano y a la caída del anterior Presidente, Charles Taylor, al que un tribunal internacional juzga por crímenes contra la Humanidad.
Gbowee ha movilizado y organizado a las mujeres "a través de las líneas divisorias étnicas y religiosas para poner fin a la prolongada guerra en Liberia, y para garantizar la participación de las mujeres en las elecciones.
Desde entonces, ha trabajado para aumentar la influencia de las mujeres en Africa Occidental durante y después de la guerra civil.
La activista, de 39 años, es conocida por haber organizado el movimiento pacifista que logró poner fin a la segunda guerra civil en Liberia en 2003, lo que posibilitó, además, la elección democrática de Johnson Sirleaf, la otra premiada.
Sobre Karman destacó que "ella ha trabajado en circunstancias difíciles ", tanto antes como durante la insurreción popular que se registra en Yemen desde febrero pasado, movimiento que surgió bajo la inspiración de la rebelión popular en Egipto.
Karman, de 32 años, "ha jugado un papel importante en la lucha por los derechos de las mujeres y para la democracia y la paz en el Yemen", indicó el comité.
Esta política y activista pro derechos humanos, que lidera el grupo de Mujeres Periodistas Sin Cadenas, creado en 2005, encarna el ansia de libertad y cambio en Yemen.
Lleva desde 2007 protestando todos los martes frente a la sede del Gobierno contra la falta de libertad de expresión, los matrimonios infantiles, y otras violaciones de los derechos humanos.
Entre otros mencionado a ganar este año, se encontraban los nombres de Wael Ghonim, activista de Internet que desató el movimiento de liberación en Egipto, también otra activista egipcia Israa Abdel Fattah, y la bloguera tunecina Lina Ben Mhenni.
El activista chino Liu Xiaobo ganó el premio el año pasado, mientras que el Presidente estadunidense Barack Obama fue el ganador en 2009.
El Premio Nobel de la Paz, dotado de 1 millón 600 mil dólares, que esta ocasión será dividido en tres partes iguales, es uno de los cinco que fueron instituidos por el inventor e industrial sueco Alfred Nobel.
Este galardón se otorga "a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz", según el testamento del propio Nobel.
La condecoración será entregada en Oslo el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Nobel, al igual que el resto de premios que llevan el nombre del magnate sueco.
Reconocen lucha de
"madre de revolución"
SANA (AP)._ Los yemeníes la conocen como "la mujer de hierro" y "madre de la revolución".
Tawakkul Karman, una mujer conservadora que lucha por un cambio en la sociedad tradicional musulmana y tribal, ha sido el rostro de las protestas multitudinarias contra el régimen autoritario del Presidente Alí Abdalá Salé.
Karman, de 32 años, ha sido durante años luchadora por la defensa de los derechos humanos en Yemen, pero su arresto en enero contribuyó a detonar las protestas de cientos de miles de personas que demandan la renuncia de Salé y la instauración de un Gobierno democrático.
Cuando se anunció el miércoles que era la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Karman se encontraba donde ha estado todos los días en los últimos ocho meses: en una carpa entre manifestantes en la Plaza del Cambio.
El lugar se encuentra en el centro de Saná y ha sido el epicentro simbólico de la sublevación.
"Este galardón no es para mí, es para todo el pueblo yemení, para los mártires, para la causa de la resistencia ante Salé y las pandillas de éste", dijo Tawakkul desde la carpa en la que se encuentra y en la que recibió las felicitaciones de otros activistas.
"Cualquier tirano y dictador se siente perturbado con este premio porque el galardón confronta la injusticia", agregó.
Su elección fue una señal de apoyo del comité Nobel a la Primavera Arabe, como se ha llamado a la oleada de protestas a favor de cambios democráticos en el Medio Oriente y que provocaron la caída de los gobernantes de Túnez, Egipto y Libia.
En Yemen, millones han salido a las calles y participado en protestas desde finales de enero en la capital, Saná,y en ciudades de todo el país. Sin embargo, Salé se aferra al poder.
Las mujeres han tenido una participación importante en las protestas en Yemen. Los organizadores han intentado trascender intencionalmente los límites tribales. Las movilizaciones se han mantenido decididamente pacíficas aun cuando a su alrededor Yemen parece que está a punto de explotar.
Thorbjoern Jagland, quien encabeza a los cinco integrantes del Comité Nobel Noruego, dijo a la AP que la inclusión de Karman en el premio es "señal de que la Primavera Arabe no puede ser triunfal si no es incluyente con las mujeres".
Karman, que tiene tres hijos, es oriunda del la ciudad de Taíz, sur de Yemen. Taíz es una ciudad conocida por su clase media prominante e intelectuales universitarios y por mucho tiempo ha sido semillero de opositores a Salé.
El padre de Karman, Abdul-Salam Karman, fue ministro de asuntos jurídicos de Salé, pero renunció en protesta contra la corrupción en el Gobierno.
La joven periodista propone una revolución sin sangre que muestre una cara distinta del mundo árabe a otros países.
"Este galardón no es para mi, es para todo el pueblo yemení, para todos los mártires, para la causa de la resistencia ante Salé y las pandillas de éste".
Tawakkul Karman
Activista yemení
Premian a la primera
Presidenta africana
MONROVIA (AP)._ La ahora Presidenta liberiana Ellen Johnson Sirleaf, siendo una ama de casa decidió terminar con los males de su país enfrentándose por el poder con un cacique insurgente que actualmente es juzgado por un tribunal internacional, acusado de crimenes de guerra.
El viernes, su valerosa conducta fue premiada con el Nobel de la Paz, que compartió junto a la activista yemení Tawakkul Karman, y a una activista, también liberiana.
El comité noruego del premio mencionó en Oslo sus labores en defensa de los derechos de la mujer, algo fundamental para propagar la paz en el mundo.
"Esto me anima a trabajar por la reconciliación", dijo el viernes Sirleaf en su casa de Monrovia tras enterarse de que ganó el galardón.
"Los liberianos deberían sentirse orgullosos".
Sirleaf, de 72 años, fue la primera Presidenta elegida democráticamente en el país en el 2005, tras perder la elección ante el belicoso cacique Charles Taylor en los comicios de 1997.
El martes se postulará a un segundo mandato ante una enconada oposición y el Nobel podría ayudarle.
Sus detractores sostienen que con las inversiones y ayuda internacional, el Gobierno liberiano debería haber obtenido mayores logros en la restauración de los servicios y reconstrucción de la infraestructura arrasada por años de guerra civil.
Sirleaf fue la primera mujer en asumir la Presidencia de un país africano en el 2006.
"Esto me anima a trabajar por la reconciliación. Los liberianos deberían sentirse orgullosos".
Ellen Johnson
Presidenta de Liberia
Triunfa una dama de blanco
La activista Leymah Gbowee decidió encarar la violencia en contra de las mujeres en Liberia, saliendo a la calle para denunciar a los violadores armados que agredían a las mujeres.
Gbowee salió a la calle encabezando un grupo llamado "damas de blanco".
La asistenta de Gbowee, Bertha Amanor, dijo que es una guerrera que se atreve a entrar donde otros no lo han hecho.
Ese valor quedó demostrado en noviembre del 2003 cuando Gbowee encabezó a centenares de manifestantes femeninas en Monrovia para exigir el desarme de los violadores armados.
Catorce años de casi permanente guerra civil habían concluido con un acuerdo de paz hace tres meses, pero las violaciones continuaron. Gbowee encabezó a las mujeres vestidas de blanco, símbolo de la paz, hasta el ayuntamiento de Monrovia.
"Nosotras, las mujeres de Liberia, no toleraremos más ser violadas, abusadas, maltratadas y asesinadas", proclamó la activista.
"Nuestros hijos y nietos no serán utilizados como máquinas de matar y esclavos sexuales".
Dos meses antes, se encaró con un mando insurgente en otra marcha para pedir a los insurgentes y fuerzas gubernamentales que cesaran la violencia y los saqueos.
"Se supone que sean nuestros libertadores, pero si matan a todos, ¿a quién gobernarán?", preguntó Gbowee al mando insurgente Sekou Fofana en su cuartel general.