Inicia cierre de casillas en EU para elecciones intermedias que definirán el Congreso
El Departamento de Justicia desplegó más de mil observadores federales en 126 condados y ciudades de los 50 estados
Los primeros centros de votación de Estados Unidos cerraron el 3 de noviembre de 2026, a las 17:00 horas del centro de México, en zonas de Indiana y Kentucky, con lo que comenzó el escrutinio de las elecciones intermedias que definirán si el Partido Republicano conserva el control del Congreso o si el Partido Demócrata recupera una o ambas cámaras.
Los votantes eligieron a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes, a 35 senadores y a 36 gobernadores, además de cargos locales y consultas estatales. Los demócratas necesitan ganar al menos tres escaños para recuperar la Cámara de Representantes y cuatro para hacerse con el Senado.
Hacia las 18:00 horas cerraron los centros de votación en otras seis entidades, entre ellas Georgia, Carolina del Sur y Virginia, que podrían completar sus conteos la misma noche. Los cierres continuarán por husos horarios y las contiendas más cerradas se conocerán más tarde.
En el condado de Chester, en Pensilvania, las autoridades ampliaron el horario de votación en tres distritos electorales luego de que, según su anuncio, “problemas con la configuración de las máquinas” retrasaran la apertura de los centros situados al oeste de Filadelfia. El Tribunal de Primera Instancia del Condado de Chester concedió una prórroga de 30 minutos a esos tres distritos, por lo que los votantes pudieron emitir su voto hasta las 19:30 horas.
Más de 59 millones de estadounidenses habían votado de forma anticipada hasta el 2 de noviembre de 2026, según Associated Press (AP).
El Departamento de Justicia de EU (DOJ, por sus siglas en inglés) desplegó más de mil observadores electorales federales en 126 condados y ciudades de los 50 estados, entre ellos Detroit, Filadelfia, Dallas, Chicago, Cleveland y el condado de Fulton, en Georgia. La dependencia informó que envió abogados y no agentes del orden, con la instrucción de supervisar los centros de votación sin interferir en el proceso y de vigilar posibles violaciones a la legislación federal electoral, entre ellas discriminación racial, intimidación a votantes y falta de acceso lingüístico obligatorio. Según el DOJ, la selección priorizó jurisdicciones que requieren asistencia lingüística, zonas con escasos datos de observación electoral y localidades con decretos de consentimiento derivados de irregularidades anteriores.
La encuesta electoral de AP indicó que alrededor de tres cuartas partes de los votantes se declararon enojados o insatisfechos con el rumbo del país, y que cerca de 6 de cada 10 desaprobaron la gestión del presidente Donald Trump. Cerca de 6 de cada 10 atribuyeron los precios más elevados de lo habitual a las políticas de Trump antes que a factores ajenos a su control, y alrededor del 70 por ciento expresó que el Congreso debe ejercer un mayor contrapeso sobre la presidencia. Según el mismo sondeo, cerca de 4 de cada 10 votantes consideraron la economía como el principal problema del país y 3 de cada 10 señalaron a la democracia, por encima de la delincuencia, la atención sanitaria y la inmigración.
Otros indicadores difundidos por CNN registraron que 65 por ciento de los encuestados consideró que las políticas económicas de Trump empeoraron su situación y 61 por ciento opinó que el mandatario gobierna en función de sus propios intereses y no de los del país, frente a 39 por ciento que estimó que antepone los intereses nacionales. Además, 38 por ciento se declaró enojado con el rumbo del país y 37 por ciento, insatisfecho.
El promedio de 152 encuestas recopilado por ElectionsUSA, actualizado al 3 de noviembre de 2026, colocó a los demócratas con 50.2 por ciento de las preferencias frente a 42.1 por ciento de los republicanos, una diferencia de 8.1 puntos. On Point Politics situó el respaldo demócrata en 53.4 por ciento y el republicano en 41.5 por ciento, con una ventaja de 11.9 puntos. Los resultados nacionales no se traducen de forma directa en escaños, pues la distribución geográfica del voto y las contiendas estatales determinarán la composición final del Congreso.
En las disputas por el Senado, el promedio de encuestas de Call the Map ubicó en Georgia al demócrata Jon Ossoff con 52.7 por ciento frente a 46 por ciento del republicano Mike Collins; en Ohio, al demócrata Sherrod Brown con 50 por ciento contra 46 por ciento del republicano Jon Husted; en Maine, al demócrata Troy Jackson con 50 por ciento frente a 47 por ciento de la republicana Susan Collins, y en Kansas, al demócrata Adam Hamilton con 50 por ciento ante 43 por ciento del senador republicano Roger Marshall.
La jornada se desarrolló luego de una campaña en la que ocuparon un lugar central la aprobación de Trump, su manejo de la economía, el aumento del costo de vida, los precios de los combustibles y la guerra con Irán.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el Gobierno Federal mantendrá su rumbo en la relación con Estados Unidos cualquiera que sea el resultado de los comicios. “Vamos a esperar el resultado y vamos a respetar cualquiera que sea el resultado de la elección y nosotros seguimos en nuestro camino”, declaró la mandataria nacional en Palacio Nacional. Sheinbaum Pardo evitó pronunciarse respecto a la posibilidad de que los demócratas recuperen la mayoría en alguna de las cámaras y señaló que no corresponde a su administración opinar sobre un proceso interno de otro país.
La titular del Poder Ejecutivo Federal destacó que alrededor de 40 millones de personas de origen mexicano de primera, segunda y tercera generación viven en Estados Unidos y participan en sus elecciones, y consideró positivo que esa comunidad cuente con representación política. “Entonces está muy bien que lo que es una parte de ese país, pues tenga también su representación”, declaró.
Las elecciones coinciden con la negociación de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en la que la Administración encabezada por Sheinbaum Pardo busca reducciones a los aranceles estadounidenses a los sectores automotriz, del acero y del aluminio, mientras el Gobierno de Estados Unidos ha planteado exigencias respecto a las reglas de origen y la participación de inversiones chinas en las cadenas de suministro. El tratado permanece vigente, aunque el Gobierno de Estados Unidos rechazó en julio de 2026 extenderlo por otros 16 años, por lo que continuará sujeto a revisiones anuales mientras los tres países no alcancen un acuerdo sobre su prolongación.