Israel lanza su mayor ataque coordinado contra el Líbano desde el inicio de la guerra
Según Israel, los ataques tenían como objetivo supuestas posiciones de Hezbolá, aunque Líbano denunció que atacaron sectores con alta densidad poblacional
Las Fuerzas de Defensa de Israel ejecutaron este 8 de abril su mayor ataque coordinado contra supuestas posiciones de Hezbolá en Líbano desde el inicio del conflicto, el 2 de marzo.
En una operación denominada “Oscuridad eterna”, más de 160 bombas cayeron en un lapso de 10 minutos sobre Beirut, el Valle de la Becá y el sur del país, sin que las autoridades israelíes emitieran previamente avisos de evacuación a la población civil.
El balance ascendió a al menos 254 muertos y más de mil 165 heridos.
El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que el alto el fuego de dos semanas pactado entre Estados Unidos e Irán —anunciado por el Presidente estadounidense Donald Trump y mediado por el Primer Ministro de Pakistán Shehbaz Sharif— no incluye al Líbano.
Israel Katz, Ministro de Defensa de Israel, confirmó que las FDI ejecutaron un “bombardeo por sorpresa contra sedes en todo el Líbano” y lo describió como el mayor golpe concentrado contra Hezbolá desde la operación con dispositivos bipérsona de 2024.
Katz amenazó además con que el turno del líder de Hezbolá, Naim Qasem, “también llegará”, en una advertencia directa de un posible ataque para eliminarlo.
Según las FDI, los ataques alcanzaron más de 100 objetivos en 10 minutos, entre ellos sedes, centros de mando y control, formaciones militares, lanzaderas de misiles e infraestructuras de inteligencia de Hezbolá en Beirut, el sur del Líbano y el Valle de la Becá.
El ejército israelí afirmó que la operación se sustentó en “información precisa de inteligencia” y en una planificación de varias semanas, y acusó a Hezbolá de utilizar a la población civil como escudo humano para sus actividades.
Los bombardeos alcanzaron zonas comerciales y residenciales del centro de Beirut que no habían sido atacadas con anterioridad en este conflicto, entre ellas los barrios de Bir Hassan, Al Shiah y Corniche al Mazraa.
El Primer Ministro libanés, Nawaf Salam, condenó que Israel continuara “ampliando sus agresiones” contra “barrios residenciales densamente poblados”, y señaló que las víctimas fueron “civiles desarmados en varias partes del Líbano, y en particular en la capital, Beirut”.
El Presidente libanés, Joseph Aoun, había celebrado el alto el fuego regional y expresado su esperanza de que el Líbano quedara incluido en el acuerdo.
Trump, consultado sobre los ataques israelíes, los calificó como “una escaramuza separada” y confirmó que el Líbano no formaba parte del pacto, a causa de la presencia de Hezbolá en ese territorio.
La postura israelí contradijo al Primer Ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien como mediador sostuvo que el acuerdo sí comprendía al Líbano.
En respuesta a los bombardeos, Irán anunció que volvería a bloquear el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz.
La más reciente guerra entre Israel y Hezbolá estalló el 2 de marzo de 2026, cuando el grupo armado disparó misiles hacia territorio israelí días después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán el 28 de febrero del mismo año.
Desde entonces, los ataques aéreos israelíes mataron a más de mil 530 personas en el Líbano —entre ellas más de 100 mujeres y 130 menores de edad— y desplazaron a más de un millón 200 mil personas, principalmente en el sur, el este del país y los suburbios sureños de Beirut.
Entre los muertos del 8 de abril de 2026 figuró el jeque Sadeq Nabulsi, profesor de Ciencias Políticas y figura próxima a Hezbolá.
El jefe del Estado Mayor del ejército israelí, el teniente general Eyal Zamir, señaló que los ataques tienen como propósito proteger a los residentes del norte de Israel, que han estado bajo intenso fuego desde el inicio del conflicto.
Por su parte, un portavoz de Hezbolá advirtió que el grupo no aceptará un retorno al statu quo previo al 2 de marzo de 2026, cuando Israel ejecutó ataques casi diarios en el Líbano pese a que una tregua acordada en noviembre de 2024, al término de la última guerra a gran escala entre ambas partes, estaba nominalmente en vigor.