La DEA infiltró al Cártel de Sinaloa y le transfirió millones de dólares con autorización de la PGR
"Con anuencia de las autoridades mexicanas, las pesquisas y acciones de la agencia norteamericana permitieron detectar las actividades delincuenciales de más de una docena de personas presuntamente vinculadas al Cártel de Sinaloa"
noroeste.com
La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) -agencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos- transfirió millones de dólares, a través de cuentas secretas, entre 2010 y 2012, a cuentas de narcotraficantes mexicanos del Cártel de Sinaloa, para poderles fincar cargos por lavado de dinero, con autorización de la Procuraduría General de la República (PGR).
Según una investigación publicada por el semanario Zeta de Tijuana, la agencia antidrogas estadounidense infiltró a los presuntos blanqueadores de capitales, que ahora son procesados en México por operaciones con recursos de procedencia ilícita, pero que les espera la posible extradición para ser juzgados por lavado de dinero en Estados Unidos.
Con anuencia de las autoridades mexicanas, las pesquisas y acciones de la agencia norteamericana permitieron detectar las actividades delincuenciales de más de una docena de personas presuntamente vinculadas al Cártel de Sinaloa que operaban en Tijuana, Baja California, y Guadalajara, Jalisco.
Este grupo de personas inicialmente transportan dinero a granel desde Estados Unidos hacia México, y conforme avanzaron las investigaciones, la DEA les "ayudó", indicó Zeta, a completar la tarea, remitiéndoles el dinero a través de transferencias desde cuentas encubiertas, aseguró el medio.
"Las acciones estelarizadas por la DEA en Los Ángeles, California, fueron auxiliadas por sus oficinas en Newark, Atlanta, Queens, Nueva York; Filadelfia, Charlotte y Columbus, así como sus pares en Tijuana y Ciudad de México", señaló Zeta. También se contó con la participación de la Real Policía Montada de Canadá, la Policía Nacional de Panamá, autoridades de Costa Rica y la PGR, informó el medio bajacaliforniano.
Según información emitida por el director de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia estadounidense, mediante el oficio MEW:MDR:JPM:MER:ek DOJ: 182-40090, desde mayo del 2010, la oficina de la agencia antidrogas en Los Ángeles, así como la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), hoy SEIDO, y la entonces Secretaría de Seguridad Pública (SSP), se coordinaron "de manera conjunta para investigar un caso de lavado de dinero".
La indagatoria estableció que mexicanos eran responsables del blanqueo de capitales por varios millones de dólares, por lo que la DEA infiltró agentes encubiertos dentro de la organización criminal, "quienes se ganaron la confianza de los narcotraficantes para que pasara por sus manos parte de ese dinero y se realizaran transferencias a México a través de cuentas secretas de la agencia estadounidense", aseguró Zeta.
La identidad de los operadores fue descubierta durante los poco más de dos años que duraron las pesquisas. Las más de 40 transferencias cablegráficas que realizaron en la dependencia antinarcóticos y otra importante cantidad de entregas en efectivo de agentes encubiertos directas a las manos de los narcolavadores, permitieron identificarles, por lo que ahora varios de ellos están presos, señaló el semanario.
Los mexicanos imputados son Rogelio Gleason Ayala, Marco Iván Zaragoza Pelayo, Angélica Celeste Gómez Ramírez, Rogelio Ariel Gleason Ruiz, Víctor Francisco Gleason Ayala, Sofía Lore Quintero Angulo, Carmen María López Bojórquez, Francisco Javier Vera Medina, Gregorio Salcedo Zepeda, Víctor Manuel González Valencia, Rafael Rivera Salomón Carolina López Angulo y Cuauhtémoc Quintero Angulo, este último asesinado en Tijuana días antes de que culminara la investigación de las autoridades binacionales.
Aunque el semanario bajacaliforniano no lo señala, uno de los detenidos por esta operación encuebierta es presunto hermano del capo Abigael González Valencia, alias "El Cuini", capturado en marzo de 2015, y cuñado de Rubén Oseguera Cervantes, alías "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Del lado norteamericano, indicó Zeta, otros presuntos narcos también fueron detenidos, y en algunos casos, se les dejó en libertad para "rastrear sus pasos y así encontrar a sus cómplices". La labor de los agentes infiltrados permitió a la DEA recibir el dinero de los criminales, y con autorización de la SEIDO, devolvérselos a las cuentas de los individuos mencionados y sus empresas "fantasma" registradas ante las autoridades, pero físicamente no existieron, indicó el medio.
Las supuestas compañías estaban asentadas en Tijuana; León, Guanajuato; Atizapán y Naucalpan, Estado de México; Oaxaca de Juárez, Oaxaca; y principalmente en Guadalajara, puntos de la República Mexicana a los que se realizaban las transferencias bancarias de Estados Unidos y eran recibidas a través de cuentas de los bancos HSBC, Santander, BBV Bancomer, Banamex e IXE.
En una de las instituciones bancarias contaban con la complicidad de uno de sus funcionarios que apoyó a la red delictiva a abrir cuentas bancarias ficticias, a sabiendas que el dinero recibido era de procedencia ilícita, indicó Zeta. Las empresas vinculadas a la investigación binacional son Rorvi Internacional, SA de CV; Importadora y Comercializadora Digital, SA de CV; Materiales y Suministros para la Construcción, SA de CV; Jumar de Occidente, SA de CV; y Casa de Cambio Azul y Plata, entre otras.