Le piden que se marche al Presidente de España
"Rajoy acepta que el tesorero de su partido es un delincuente, pero se niega aceptar que se benefició con actos de corrupcióntivas","
MADRID (AP)._ Los grupos de izquierda y en particular el líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba se mostraron muy críticos contra el Presidente de España, Mariano Rajoy, durante una comparecencia en una sesión especial en el Parlamento.
Rajoy asistió a responder por los casos de corrupción y revelaciones periodísticas que han sacudido al gobernante Partido Popular, que en menos de dos años en el poder padece un enorme desgaste por la serie de impopulares medidas de austeridad aplicadas para combatir la crisis económica y un rampante desempleo de 26.3 por ciento.
Pérez Rubalcaba consideró veraz la existencia de una contabilidad bajo la mesa del Partido Popular que salpica al propio Rajoy y pidió al presidente que dimita.
"Usted está haciendo daño a España", dijo Pérez Rubalcaba a Rajoy.
"Por eso le pido que se marche; le pido un acto de generosidad con un país que no puede sufrir por tener al frente a un Presidente como usted".
En una inesperada confesión, el Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, reconoció ayer que se equivocó al confiar en el ex jefe de finanzas de su partido pero negó las acusaciones de financiación irregular y pagos sistemáticos de sobresueldos bajo la mesa.
Y a pesar de reiteradas peticiones de dimisión del opositor Partido Socialista y otros grupos minoritarios, Rajoy dejó claro que no piensa marcharse.
"Ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones legislativas", dijo Rajoy en un tenso debate parlamentario.
"No me voy a declarar culpable porque no lo soy".
"Cometí el error de creer a un falso inocente, pero no el delito de encubrir a un presunto culpable", añadió en referencia al ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas al que calificó de "delincuente".
Tradicionalmente esquivo con el tema, Rajoy sorprendió con una inesperada confesión en la que admitió que había brindado su apoyo a Bárcenas porque confiaba en su inocencia y porque se trataba de un hombre con más de 20 años de carrera en las finanzas del Partido Popular.
"Me equivoqué. Lo lamento, pero así fue. Me equivoqué al mantener la confianza en alguien (Bárcenas) que ahora sabemos que no la merecía", explicó.
Bárcenas, de 55 años, es la figura clave de varios casos de corrupción.