Muere Alan Greenspan, el hombre que condujo la Reserva Federal de EU por 18 años
Bajo su gestión, la economía de Estados Unidos estuvo marcada por un crecimiento sostenido, aunque, minimizó las señales de los créditos inmobiliarios que desataron la crisis de 2008
Alan Greenspan, ex Presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, falleció este 22 de junio en su domicilio de Washington a los 100 años, a consecuencia de complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson.
La noticia fue anunciada por su esposa, la corresponsal jefe de NBC News en Washington, Andrea Mitchell, quien señaló que el economista murió en el hogar que compartían.
Los 18 años de Greenspan al frente de la Fed, desde 1987 hasta su jubilación a principios de 2006, estuvieron marcados por un auge bursátil y un bajo desempleo.
Durante esas casi dos décadas, la institución atravesó períodos de notable expansión económica, así como etapas de considerable tensión, y logró sostener una era prolongada de estabilidad de precios que favoreció el crecimiento y consolidó la confianza pública en el banco central.
El índice Standard & Poor’s 500 casi se cuadruplicó durante su mandato, la economía estadounidense creció a un ritmo anual promedio de 3.5 por ciento, y la tasa de desempleo alcanzó el 3.8 por ciento en abril de 2000, el nivel más bajo registrado desde 1969.
Greenspan fue el segundo presidente con mayor permanencia en la historia de la Fed, solo superado por William McChesney Martin Jr.
Apodado “El Maestro” en los círculos financieros internacionales, Greenspan encabezó la institución durante las administraciones de Ronald Reagan, George H.W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, y fue sucedido en enero de 2006 por Ben Bernanke.
Sus discursos televisados y sus testimonios ante el Congreso movían los mercados con frecuencia, una vez que operadores y periodistas lograban descifrar su lenguaje, a menudo críptico.
La Reserva Federal lamentó públicamente su fallecimiento.
En un comunicado, el banco central afirmó que las contribuciones de Greenspan a la política monetaria y al pensamiento económico dejaron una huella perdurable en la institución, en el ámbito de la economía en general y en el País.
Según el mismo documento, Greenspan aportó una rigurosa disciplina analítica a la formulación de la política monetaria y ayudó a establecer la credibilidad que sigue siendo uno de los activos más importantes de la Fed.
Roger Ferguson, quien fungió como vicepresidente de la Reserva Federal entre 1999 y 2006, declaró que Greenspan “fue de los primeros en reconocer el impacto de la tecnología en el aumento de la productividad en Estados Unidos, lo que permitió que la economía creciera más rápido de lo que habíamos previsto, sin inflación”.
El economista en jefe de la Casa Blanca, Kevin Hassett, lo describió como “una mente absolutamente brillante que vio venir la revolución informática antes que nadie”.
Sin embargo, el legado de Greenspan no estuvo exento de cuestionamientos.
Las transcripciones de las reuniones de política monetaria de la Fed en 2005 mostraron que el personal y los funcionarios del banco central habían identificado una burbuja inmobiliaria, aunque Greenspan opinó que cualquier burbuja en ese sector se estaba “conteniendo” porque las tasas hipotecarias habían subido.
A mediados de 2007, los préstamos entre bancos se paralizaron, desencadenando una serie de acontecimientos que culminaron en la quiebra de Lehman Brothers Holdings en septiembre de 2008.
Durante su mandato, Greenspan se opuso a una mayor regulación gubernamental del sector financiero.
Tras el casi colapso del sistema financiero, declaró ante el Congreso que los reguladores habían “fracasado” y que el “tsunami crediticio sin precedentes” demostraba que su ideología de libre mercado podría haber sido errónea.
En su testimonio ante la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera, designada por el Congreso, admitió que tuvo razón el 70 por ciento de las veces, pero que se equivocó el 30 por ciento restante.
Su esposa despidió al ex funcionario con las siguientes palabras: “Será recordado por su brillantez y su bondad. Ser su compañera de vida fue la mayor alegría de mi vida”.