Muere en prisión ex dictador Videla

AP
14 noviembre 2015

"Durante su mandato se atribuyen la desaparición de más de 30 mil personas; cumplía condena perpetua"

BUENOS AIRES (AP)._ El ex general Jorge Rafael Videla, líder de una junta militar que mató a miles de argentinos durante una guerra sucia para eliminar a los llamados "subversivos" y en muchos casos arrojó los cadáveres al mar, falleció ayer en la cárcel donde cumplía cadena perpetua por delitos de lesa humanidad. Tenía 87 años. 

El director del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, confirmó el deceso del ex dictador, que gobernó Argentina desde el golpe de estado de 24 de marzo de 1976 hasta 1981. 

Videla fue hallado sin vida en su celda de la penitenciaría de Marcos Paz, informó el servicio penitenciario. "Se lo encontró en su celda sin pulso ni reacción pupilar, por lo que se le realiza un ECG (electrocardiograma) constatándose su óbito, siendo las 8:25 horas del día de la fecha", señaló un parte médico. 

El ex Presidente de facto cumplía dos condenas: una de prisión perpetua y otra a 50 años de cárcel, en el penal situado unos 50 kilómetros al oeste de Buenos Aires. La pena a cadena perpetua la cumplía por el asesinato de 31 disidentes políticos. Un tribunal federal de la ciudad de Córdoba, a unos 700 kilómetros de Buenos Aires, lo halló penalmente responsable de los delitos de imposición de tormentos, homicidio calificado y tormentos seguidos de muerte. Debió cumplir la pena en una cárcel común. 

La segunda condena a 50 años lo responsabilizaba del robo de hijos de personas desaparecidas por los militares
a su mando y que luego eran entregados a familias afines al régimen militar de 1976-1983. 

Al morir, estaba siendo juzgado en la capital argentina por un tribunal federal junto a más de 20 imputados por violaciones a los derechos humanos cometidas en el marco del Plan Cóndor, como se denominó al acuerdo que sellaron en los años 70 las dictaduras sudamericanas para perseguir a opositores políticos en la región. 

En su última declaración en público, el 14 de mayo, Videla dijo ante el tribunal que "los hechos que se están
investigando en (el Plan Cóndor) constituyen cosas clausuradas y me corresponde que se aplique el principio de que nadie puede ser juzgado dos veces por la misma causa". 

Videla dijo que asumía su "responsabilidad castrense por lo actuado por el Ejército en el marco de la guerra contra el terrorismo con total prescindencia de mis subordinados, que se limitaron a cumplir mis órdenes, y a quienes voy a acompañar en prisión como presos políticos hasta tanto el último de ellos recobre su ansiada libertad". 

Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, la organización que busca a cientos de niños robados en la dictadura, dijo a la prensa que "no hay alegría porque la muerte no es alegría y no es costumbre nuestra festejar
estos acontecimientos", pero "deja la faz de la Tierra un hombre deshumanizado, sin escrúpulos" que ideó "un plan de exterminio" y "sigue jactándose de lo que hizo". 

"Si alguno quiere llorar lo puede hacer, pero que sepa que no llora a una buena persona, llora a un hombre que mató, torturó y violó la Constitución en todo momento y los recuerdos en la historia para esta persona no van a ser buenos", dijo De Carlotto en la sede de su organización, donde la acompañaban nietos restituidos a sus familias.