Powerball, el sorteo estadounidense que cada semana mueve miles de millones

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27 julio 2026

Cada vez que el premio mayor de Powerball alcanza cifras récord, millones de personas en Estados Unidos y otros países comienzan a seguir el sorteo con la esperanza de cambiar sus vidas y este interés ha convertido a este juego en una de las loterías más reconocidas del mundo y definitivamente en un referente para quienes buscan premios multimillonarios.

Las probabilidades de llevarse el jackpot son bajas, sin embargo, la posibilidad de ganar premios acumulados que superen los cientos de millones de dólares hace atractivo el sorteo y por esa razón cada edición atrae tanto a habitués como a personas que solo participan cuando el bote alcanza cifras récord.

No hay demasiado misterio en la mecánica de la lotería Powerball, pues el jugador elige cinco números, añade un sexto al que se denomina como Powerball y espera al sorteo. Lo complicado viene después, porque acertar la combinación completa es mucho menos frecuente de lo que muchos imaginan.

Si el premio mayor queda desierto, el dinero reservado para ese bote no desaparece. Se suma al siguiente sorteo y vuelve a ponerse en juego, mientras los premios correspondientes al resto de categorías siguen pagándose con normalidad a quienes acierten parte de la combinación.

Esa es la razón por la que, de vez en cuando, aparecen jackpots que ocupan portadas en todo el mundo. No es que el premio esté diseñado para alcanzar cifras récord, sino que basta con que durante varias semanas nadie acierte los seis números para que el bote siga creciendo hasta cantidades poco habituales.

Ganar el jackpot de Powerball no es sencillo. Para llevarse el premio mayor es necesario acertar los cinco números principales y el Powerball, una combinación cuya probabilidad es de apenas una entre 292.201.338, razón por la que los botes pueden seguir creciendo durante varios sorteos consecutivos.

Sin embargo, eso no significa que todo dependa del jackpot. El juego incluye distintas categorías de premios para quienes aciertan parte de la combinación, de modo que muchos participantes siguen teniendo posibilidades de obtener alguna recompensa aunque el premio principal continúe acumulándose.

Precisamente esa acumulación explica buena parte del fenómeno que rodea a Powerball. Cuando el bote alcanza cifras extraordinarias, aumenta el número de boletos vendidos y aparecen jugadores que normalmente no participan, atraídos por un premio que, al menos durante unos días, domina titulares y conversaciones.

Cuando uno gana el premio mayor, debe plantearse una pregunta casi tan importante como acertar la combinación: ¿recibir el dinero mediante una anualidad o aceptar un pago único de menor valor? Dos alternativas que ofrecen ventajas diferentes según la situación financiera de cada persona.

A esa elección se suma la carga tributaria. Tanto la anualidad como el pago único se anuncian antes de aplicar los impuestos correspondientes y el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos considera gravables las ganancias obtenidas en loterías, por lo que los ganadores deben cumplir las obligaciones fiscales previstas por la legislación.

Además, los premios superiores a USD 5.000 pueden estar sujetos a una retención federal inicial del 24 %, aunque el importe definitivo dependerá de factores como los ingresos del ganador y la normativa estatal aplicable, un detalle que conviene valorar antes de decidir cómo cobrar el premio.

Cada vez que el jackpot alcanza una cifra récord ocurre prácticamente lo mismo, los sorteos pasan a ocupar espacio en los noticieros, las redes sociales se llenan de comentarios sobre el premio y miles de personas que llevaban meses sin comprar un boleto vuelven a tentar su suerte.

Ese interés no responde únicamente al tamaño del premio mayor, sino que, como el bote continúa creciendo cuando nadie acierta la combinación completa, cada nuevo sorteo añade un incentivo para seguir la evolución del jackpot, una dinámica que mantiene la atención del público durante semanas y convierte al acumulado en un acontecimiento nacional.

También influye el hecho de que Powerball no esté pensado solo para repartir un gran premio. El juego incluye diferentes categorías que permiten obtener recompensas con aciertos parciales, de modo que numerosos participantes cobran premios en cada edición aunque el jackpot permanezca vacante y siga aumentando para el siguiente sorteo.

Con el paso de los años, esa combinación entre premios acumulados, sorteos frecuentes y la posibilidad de obtener recompensas sin acertar todos los números ha ayudado a que Powerball conserve su popularidad incluso cuando otros juegos han perdido protagonismo.

Antes de comprar un boleto de Powerball conviene dedicar unos minutos a entender cómo funciona el sorteo. Conocer las reglas, las categorías de premios y las opciones disponibles para cobrar un eventual premio ayuda a evitar expectativas equivocadas y facilita tomar una decisión informada desde el principio.

También merece la pena revisar las implicaciones fiscales. En Estados Unidos, las ganancias obtenidas en loterías pueden estar sujetas a impuestos y el importe que finalmente recibe el ganador no siempre coincide con la cifra anunciada para el jackpot, un detalle que muchos jugadores descubren únicamente después de informarse sobre el proceso de cobro.

Al final, el verdadero atractivo de Powerball no está en la posibilidad de encontrar una fórmula para ganar, porque esa fórmula simplemente no existe. Su éxito responde a la expectativa que genera cada nuevo sorteo y a la oportunidad, por remota que sea, de optar a uno de los premios más altos del mundo con un solo boleto.