Sudán: los ataques con drones matan al menos a 306 personas en tres semanas
Los ataques han alcanzado viviendas, mercados, hospitales y centros de acogida, objetivos tanto de las fuerzas gubernamentales y de las RSF. “El creciente uso de drones, que ya representa la mayoría de las muertes civiles, está cobrando un precio horrible”, denuncia el responsable de la ONU para los derechos humanos, que pide un alto el fuego y advierte de que “la afluencia de armas alimenta el conflicto”
El Alto Comisionado para los Derechos humanos, Volker Türk, condenó enérgicamente este viernes la escalada de ataques con drones en todo Sudán este mes, que solo en las tres primeras semanas de octubre han matado al menos a 306 personas y han herido a cientos más.
Los ataques, atribuidos tanto a las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) como a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), alcanzaron viviendas, mercados, hospitales, centros de acogida, centrales eléctricas y fuentes de agua en Kordofán, Darfur, Nilo Azul, Jartum y otros estados, según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU (ACNUDH).
“El creciente uso de drones, que ya representa la mayoría de las muertes civiles relacionadas con el conflicto en Sudán este año, es profundamente perturbador y está cobrando un precio horrible”, declaró Türk.
Objetivos de ambas partes
En una tendencia particularmente preocupante, la Oficina del Alto Comisionado documentó numerosos ataques contra centros de acogida, donde las personas que ya habían huido de los combates habían buscado refugio. Entre el 6 y el 10 de octubre, presuntos ataques con drones atribuidos a las fuerzas del Gobierno militar contra refugios para desplazados en Ghubeish y El Nuhud, en Kordofán Occidental, mataron al menos a 25 civiles, incluidas mujeres y niños.
El 9 de octubre, un presunto dron de las RSF alcanzó a una multitud de desplazados que se dedicaban a la minería artesanal de oro cerca de campamento para desplazados en Abu Shendi, Nilo Azul, matando al menos a 31 personas, la mayoría mujeres y niños. El 18 de octubre, al menos 139 personas murieron cuando un camión de transporte fue alcanzado en un “doble toque” de ataques repetidos en Dibab, Kordofán Occidental, una zona controlada por la milicia de las RSF.
Los mercados y los hospitales también han sido alcanzados, incluido un ataque atribuido a las RSF contra el hospital de Um Darfa, en Nilo Azul, el 11 de octubre, que dejó gravemente heridos a dos trabajadores sanitarios y dejó la instalación fuera de servicio.
“Han muerto decenas de civiles, incluidos desplazados internos, y se han destruido infraestructuras y servicios vitales, lo que ha provocado más desplazamientos y ha agravado la ya grave crisis humanitaria”, declaró el portavoz de ONU Derechos Humanos, Seif Magango.
Llamamiento al alto el fuego
Türk pidió a las partes que respeten sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario, incluida la de no dirigir ataques contra civiles y bienes de carácter civil.
“Los esfuerzos de paz más amplios deben abordar de forma directa la continua afluencia de armas que alimenta el conflicto y presionar para que se ponga fin a la transferencia de armas que se utilizan con manifiesto desprecio de las obligaciones del derecho internacional que protegen a los civiles”, afirmó.
“Insto a ambas partes en el conflicto, y a sus afiliados, a que se comprometan con un alto el fuego”, añadió el Alto Comisionado, subrayando que una solución negociada con los derechos humanos en su núcleo, respaldada por la rendición de cuentas, es el único camino viable hacia una paz sostenible en Sudán.