Trump y las especies en peligro

Newsweek en Español
10 febrero 2017

"Ambientalistas temen el impacto que el Presidente de Estados Unidos tendrá sobre la flora y fauna en vías de extinción"

Douglas Main

@Douglas_Main

 

 

Los ambientalistas que se opusieron a la candidatura de Donald Trump están confirmando algunos de sus peores temores. Al integrar su gabinete con individuos que cuestionan el consenso científico sobre el cambio climático -como el fiscal general de Oklahoma, Scott Pruitt, quien dirige la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés)- ha causado que investigadores y conservacionistas teman que se vengan abajo los logros recientes en el combate al cambio climático.

No obstante, un tema igual de importante ha recibido muy poca atención: Donald Trump y su gabinete podrían amenazar la supervivencia de muchas especies en peligro de extinción, un asunto perentorio en este momento, debido a que la humanidad está impulsando la extinción masiva de la fauna y la flora de la Tierra.

Trump no ha manifestado opiniones claras sobre las especies en peligro de extinción (su equipo no respondió peticiones de comentarios de Newsweek), de modo que no podemos condenarlo anticipadamente.

Sin embargo, “las políticas que promueve, las regulaciones que impuso Obama y que él pretende revertir” -como el Plan de Energía Limpia, diseñado para reducir las emisiones de gases de invernadero que generan las fábricas y las centrales eléctricas-, “todo eso podría dañar terriblemente las especies en peligro de extinción”, previene Kierán Suckling, director ejecutivo del grupo ambiental Center for Biological Diversity. “No veo que haya una animosidad directa hacia estas especies, pero en el momento en que se interpongan entre una corporación y sus utilidades, Trump [probablemente] se pondrá del lado de las corporaciones”.

 

He aquí siete especies o grupos que preocupan particularmente a los expertos o que son representativos del tipo de impacto que podrían tener las políticas de Trump.

 

 

Osos polares

 

Los temores sobre el cambio climático y las especies en peligro de extinción suelen superponerse. Los investigadores concuerdan en que, de continuar el calentamiento, los osos polares estarán en problemas.

Un informe publicado el 9 de enero por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, sobre la manera de evitar que estos animales ingresen en la lista de especies en peligro de extinción, concluyó que “la medida más importante para la conservación del oso polar es una acción decisiva que responda al calentamiento del Ártico, el cual está impulsado principalmente por las crecientes concentraciones atmosféricas de gases de invernadero. Si no se adopta una acción dirigida para resolver, de manera eficaz, la causa primaria de la disminución del hielo marino, es poco probable que los osos polares puedan recuperarse”.

Estos animales dependen del hielo marino para cazar y encontrar alimento, y sin el hielo es probable que muchos mueran de hambre. De continuar las tendencias actuales, los investigadores esperan que sus poblaciones declinen en dos tercios para 2050, informa Elly Pepper, experta en vida silvestre del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales.

Por desgracia para los osos, Pruitt está demandando a la EPA para que revierta el Plan de Energía Limpia, y otros designados de Trump han prometido derogar diversas regulaciones climáticas. Esas maquinaciones “podrían resultar desastrosas para los osos polares”, asegura Pepper.

 

 

Lobos

 

Pocos animales salvajes provocan respuestas tan polarizadas como los lobos grises. La mayoría parece apreciarlos, aunque una minoría implacable -sobre todo cazadores y ganaderos- los desprecia por su tendencia a consumir animales de presa, como alces, y animales domesticados, como ganado.

Alguna vez, estos cánidos abarcaron casi todo el territorio de América del Norte, pero fueron exterminados en la mayor parte de Estados Unidos a principios del Siglo 20. Algunos permanecieron en el norte de Minnesota, y luego fueron reintroducidos en Yellowstone en la década de 1990. Ahora podemos encontrarlos en varios estados del noroeste de Estados Unidos.

No obstante, muchos de esos estados no están conformes con el hecho de que las autoridades federales les digan qué deben hacer respecto a los lobos, señala Suckling, y agrega que, en los últimos seis años, el Congreso ha hecho al menos 20 intentos para quitar a los lobos de la Lista de Especies en Peligro de Extinción, en la forma de provisiones adicionales adjuntas a anteproyectos de ley.

En 2011, una de dichas provisiones adicionales logró sacar los lobos de la lista en los estados de Montana y Idaho. El 10 de enero, la representante de Wyoming, Liz Cheney, introdujo un anteproyecto que quitaría al lobo gris las protecciones de la Ley de Especies en Peligro de Extinción y, ahora, los ambientalistas temen que un Congreso en manos republicanas apruebe este anteproyecto o una medida parecida.

La situación es aún más grave para dos subespecies de lobo: el lobo gris mexicano y el lobo rojo. El primero vive en el suroeste, con una población de unos 100 individuos, mientras que el segundo vive en Carolina del Norte, donde hay menos de 50 animales. Ambos están al borde de la extinción y quizá no logren recuperarse si no se da prioridad a su supervivencia, dice Jamie Rappaport Clark, presidenta del grupo ambiental Defenders of the Wild.

 

 

Urogallo de las artemisas

 

El urogallo de las artemisas es un ícono majestuoso del ecosistema de las artemisas, el cual sustenta una gran variedad de animales en 11 estados. Y para salvar el ave, los ecologistas tienen que salvar todo el ecosistema, explica Rappaport Clark.

En septiembre de 2015, la Presidencia de Obama y numerosos colaboradores (incluidos estados, reservaciones nativas americanas, industrias y grupos ambientales) llegaron a un acuerdo para ofrecer algunas protecciones a las aves en 67.6 millones de hectáreas. Como parte del trato, no inscribieron al urogallo en la Ley de Especies en Peligro de Extinción, pues habrían tenido que imponer protecciones muy estrictas. De esta manera, se ha permitido cierta actividad comercial en las regiones donde viven las aves, como la minería y ganadería.

Muchos en la industria se mostraron inconformes con el acuerdo.

“(La) mayor parte de las industrias de ganado, minería y energía se opuso ferozmente al acuerdo, y su prioridad es revertirlo”, revela Suckling.

Por su parte, algunos ambientalistas consideran que no fue suficiente, aunque, en términos generales, la comunidad está más conforme que si no hubiera acuerdo alguno. También se han opuesto algunos políticos republicanos, como el Gobernador de Utah, Gary Herbert, y el Senador de Oklahoma, James Inhofe.

Los ambientalistas temen que el acuerdo sea anulado bajo el mandato de Trump, pues a su gente “le encantaría arruinar todo esto y volver a la situación de siempre”, dice Rappaport Clark.

 

 

Grulla trompetera

 

Estas aves blancas, de 1.5 metros de altura -las más grandes de América del Norte- están en peligro de extinción, con menos de 450 individuos en la naturaleza. Además de los disparos (balas perdidas, no de cazadores), las principales amenazas son la pérdida de hábitat y los tendidos eléctricos, contra los que chocan a menudo porque no pueden verlos claramente.

El oleoducto Keystone XL, que cruzará el territorio de Dakota del Norte y Dakota del Sur, dejaría una huella de 2 mil 735 kilómetros a lo largo del corredor migratorio de una de las dos principales poblaciones restantes de estas aves, causando gran destrucción del hábitat y obligando a tender líneas eléctricas.

Expertos en aves se han opuesto al oleoducto, y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, así como el Departamento de Defensa, han concluido que su construcción pondría en peligro a las grullas.

Sin embargo, el 24 de enero Trump firmó dos órdenes para permitir que se procediera con los oleoductos Keystone XL y el cercano Dakota Access. Dichas órdenes podrían enfrentar desafíos legales, pero vuelven mucho más probable la construcción en ese corredor.

 

 

Mejillón de agua dulce, esturión chato

 

Durante su campaña, Trump criticó, repetidas veces, la regla de Aguas de Estados Unidos. Esta regla ha mejorado la calidad del agua, ya que incrementa el área sujeta a la regulación de la EPA, y se reducen el escurrimiento y otras fuentes de contaminación. Sin embargo, Trump la calificó de “extrema” y “anticonstitucional”.

Por su parte, Pruitt ha tratado de acabar con las regulaciones que la EPA implementó para disminuir la contaminación del agua.

Expertos temen que semejantes maniobras puedan dañar los mejillones de agua dulce, peces y otras especies acuáticas.

América de Norte tiene la mayor diversidad mundial de mejillones, pero están en dificultades; solo en el medio oeste, más de la mitad de las 78 especies conocidas han sido declaradas por el Gobierno federal como especies en peligro de extinción o amenazadas, informa el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos.

Reducir las leyes que protegen la calidad del agua lesionaría estas especies vulnerables, asegura Rappaport Clark. Semejante medida también afectaría a especies como el esturión chato u hociquicorto, el cual vive en la costa oriental y es sensible a la contaminación del agua.

 

 

Vida silvestre fronteriza

 

Estados Unidos es territorio de, al menos, un jaguar, el cual vive en el sur de Arizona, en el sitio propuesto para una mina de cobre que está en espera de aprobación para iniciar operaciones. La decisión final está en manos de la Presidencia de Trump. Y dado que Trump apoya la minería y el desarrollo agresivo de tierras federales, todo apunta a que la mina recibirá luz verde durante su mandato.

Las promesas de Trump de “construir un muro” en la frontera con México seguramente dañará decenas, incluso centenares de especies de plantas y animales, desde ocelotes hasta anfibios. El sur de Arizona y Nuevo México se cuentan entre las regiones con mayor biodiversidad en el territorio continental de Estados Unidos. Muchas especies migran entre los dos países y un muro les impediría desplazarse, lo cual ocasionaría que sus poblaciones se fragmenten o disminuyan. La libertad de movimiento es crítica para que muchas especies se apareen y evita que los grupos aislados desarrollen problemas genéticos debido a la reproducción endogámica excesiva.

 

 

Elefantes, grandes felinos y otras especies cazadas como trofeos

 

Eric y Donald Jr., dos hijos de Trump, son muy aficionados a la caza de grandes presas y se han hecho fotografiar con los cadáveres de grandes animales que han matado en viajes a África, incluidos un leopardo y un elefante.

Suckling teme que su influencia pueda debilitar las legislaciones que prohíben que los cazadores estadounidenses importen trofeos (por ejemplo, una cabeza de león) que dañarían las poblaciones de estos animales y fomenten la cacería.

Hay que señalar que los cazadores (por ejemplo, los cazadores habituales, no los que viajan a África para matar elefantes) suelen apoyar la conservación porque ésta protege su deporte.

Como escribe el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos: “La venta de licencias de caza, etiquetas y estampillas es la fuente de financiamiento principal para la mayor parte de los esfuerzos estatales para la conservación de vida silvestre”.

 

 

El autor es periodista especializado en temas de ciencia, salud y medio ambiente.

 

 

“Las políticas que promueve, las regulaciones que impuso Obama y que él pretende revertir... todo eso podría dañar terriblemente las especies en peligro de extinción... No veo que haya una animosidad directa hacia estas especies, pero en el momento en que se interpongan entre una corporación y sus utilidades, Trump [probablemente] se pondrá del lado de las corporaciones”

 

Kierán Suckling

Director ejecutivo del grupo ambiental Center for Biological Diversity

 

 

“La medida más importante para la conservación del oso polar es una acción decisiva que responda al calentamiento del Ártico, el cual está impulsado principalmente por las crecientes concentraciones atmosféricas de gases de invernadero. Si no se adopta una acción dirigida para resolver, de manera eficaz, la causa primaria de la disminución del hielo marino, es poco probable que los osos polares puedan recuperarse”.

Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos

Informe publicado el 9 de enero

 

 

 

Unos cuantos

El lobo gris, especie protegida en Norteamérica, tiene dos subespecies que son las de mayor riesgo de extinción.

-          El lobo gris mexicano vive en el suroeste de Estados Unidos y de él ya sólo existen unos 100 individuos.

-          El lobo rojo vive en Carolina del Norte y se calcula que hay menos de 50 animales. 

 

 

En 67.6 millones de hectáreas se acordó protección al urogallo de las artemisas, sin embargo no se inscribió como especia en peligro de extinción.

 

 

“(La) mayor parte de las industrias de ganado, minería y energía se opuso ferozmente al acuerdo (de protección al urogallo de las artemisas), y su prioridad es revertirlo”.

Kierán Suckling

Director ejecutivo del grupo ambiental Center for Biological Diversity

 

Menos de 450 grullas trompeteras sobreviven

 

1.5 metros de altura llegan a medir estas aves blancas, las más grandes de América del Norte

 

 

Más del 50% de las 78 especies conocidas de mejillones se encuentran amenazadas o en peligro de extinción

 

La intención de la Presidencia de Donald Trump de construir un muro fronterizo dañaría decenas o centenares de especies de plantas y animales, desde ocelotes hasta anfibios. Muchas especies migran entre los dos países y un muro les impediría desplazarse, lo cual ocasionaría que sus poblaciones se fragmenten o disminuyan. La libertad de movimiento es crítica para que muchas especies se apareen y evita que los grupos aislados desarrollen problemas genéticos debido a la reproducción endogámica excesiva.