Vida de mexicano, en manos de Corte y Gobernador
09 noviembre 2015
"Solo dos instancias tienen facultad para cancelar o aplazar la ejecución en Texas prevista para hoy"
EL PASO (EFE)._ La vida del mexicano Humberto Leal García pende ya solo de la voluntad del Tribunal Supremo y del Gobernador de Texas, Rick Perry, los únicos con autoridad para cancelar o aplazar la ejecución del reo prevista para hoy.Las esperanzas de Humberto Leal, por cuya vida han abogado organizaciones y gobiernos de todo el mundo, se vieron mermadas el martes cuando la Junta de Perdones del estado de Texas rechazó suspender temporalmente la ejecución, programada para hoy a las 18:00 horas en Huntsville.
Ahora, la decisión está en manos del Supremo, que tiene autoridad para detenerla, y del Gobernador Rick Perry, quien solo podría demorarla 30 días.
"La vida de Leal depende ya únicamente de dos instancias, y esperamos que el Supremo o el Gobernador le den la oportunidad de que Estados Unidos corrija la violación a sus derechos consulares registrada durante la detención", dijo la abogada Sandra Babcock, quien trabaja a marchas forzadas para salvar de la muerte a su cliente.
Babcock expuso que con su negativa a posponer la ejecución, la Junta de Perdones ignora los argumentos del Fiscal General, y de las organizaciones, Gobiernos y líderes mundiales que han pedido clemencia.
Hace unos días, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos urgió a suspender la ejecución con el argumento de que su caso debía ser revisado, dado que en el momento de su detención, en 1994, no fue notificado de su derecho a contactar a representantes del consulado de su país.
Leal, de 38 años y originario de Monterrey, Nuevo León, fue sentenciado a la pena capital por la violación y homicidio de Adra Saveda, de 16 años, el 21 de mayo de 1994 en San Antonio, Texas.
En 2004, la Corte Internacional de Justicia ordenó a EU revisar las penas a 51 mexicanos en el corredor de la muerte, entre ellos Leal, porque se había violado su derecho a contar con asistencia consular, tal y como estipula la Convención de Viena de 1963.
El estado de Texas se ha negado a suspender las ejecuciones de extranjeros aduciendo que ninguna corte internacional puede suplantar las leyes estatales o las de Estados Unidos y el Gobierno federal no tiene autoridad para ordenar la revisión a los estados.
El 24 de julio de 2008, la CIDH determinó que el Estado violó los Artículos I, XVIII y XXVI de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre contra Leal García y otras personas, con los juicios que concluyeron con la pena de muerte.
Ahora, a falta de 24 horas para la ejecución, la abogada indicó que Estados Unidos debe cumplir con sus compromisos internacionales, y sobre todo debe dar tiempo a que el Congreso elabore una ley que ordene a los estados a cumplir con el fallo de la CIJ.
Mientras tanto, Leal ha pasado las últimas horas preparándose para la posible ejecución de mañana, que será presenciada a petición propia por un grupo de amigos y su hermana Mary, según informó a Efe el portavoz del Departamento de Justicia Penal de Texas, Jason Clark.
Sería devastador suspender ejecución: madre de la víctima
DALLA._Suspender la ejecución del reo mexicano Humberto Leal García sería devastador para los familiares de su víctima, aseguró la madre de la joven asesinada hace 17 años.
La familia ha sufrido demasiado tiempo en espera de justicia, dijo Esther Ruiz, madre de Adria Sauceda, quien tenía 16 años cuando su cuerpo fue encontrado desnudo en un lote baldío del sur de San Antonio, Texas, después de haber sido vista salir de una fiesta y subir al automóvil de Leal, la madrugada del 21 de mayo de 1994.
"Ha sido muy duro para mí misma y para los miembros de la familia. Luego de casi dos décadas, deseamos que termine", indicó.
Piden familiares un juicio justo
MONTERREY (APRO)._ Familiares del mexicano condenado a muerte en Texas pidieron al Gobierno de Estados Unidos someterlo a un "juicio justo" para que pueda probar su inocencia.
Humberto Leal García, de 38 años, será ejecutado hoy con una inyección letal en el estado de Texas, en cumplimiento de la condena por violación y asesinato contra una adolescente de San Antonio, en 1994.
En entrevista, Alberto Hernández, tío político del sentenciado, confió en que la justicia estadounidense cambie de último momento el veredicto y revise el caso para que comparezcan personas que, dice, estuvieron involucradas y que son responsables del crimen del que se le acusa a Humberto.
"En la familia nadie se da por vencido, todos estamos esperando que haya algo a favor. Pedimos que todo mundo nos ayude, que rece por él para que la ejecución se venga abajo y recibir la buena noticia: que se suspenda la ejecución y que se revisará el caso.
"Si la ley funcionara como es, si se acercaran a los testigos que no han llamado y encontraran al verdadero culpable, sería algo muy bueno", dice Hernández, quien reside en el municipio de Guadalupe, Nuevo León.
El regiomontano Leal García espera la ejecución en la Unidad Polunsky, prisión estatal especial para condenados a muerte, ubicada en la ciudad de Livingston, 76 millas al norte de Houston.
Hasta la adolescencia, Humberto Leal García vivió en la colonia Buenos Aires, al sur de Monterrey, donde trabajaba como mecánico. Después emigró a Estados Unidos.
En la ciudad de San Antonio, Texas, fue detenido por el secuestro, violación y asesinato de Adriana Sauceda, de 16 años, cometidos el 21 de mayo de 1994. Según la ficha criminal, Leal García raptó a la víctima cuando ésta salía de una fiesta.
El documento señala que la chica fue violada con un palo de madera, que aún tenía en la vagina cuando fue encontrada, desnuda y vapuleada cerca de un arroyo. Su cabeza estaba despedazada por el golpe de un bloque de asfalto.
La policía alega que al momento del arresto, Leal presentaba cortadas y raspones en el cuerpo y la cara.
Cuando ocurrió el homicidio, Humberto tenía 21 años. Desde entonces, hasta ahora, ha pasado 17 años de su vida con el número 999162 en la fila de la muerte, como se le llama a los sentenciados a la pena capital en el estado de Texas.
Alberto Hernández, tío de Humberto, considera que éste no enfrentó un juicio justo, pues, asevera, las autoridades saben quién fue el que cometió el homicidio, aunque se niegan a cambiar su decisión.
EJECUCIONES EFECTUADAS
Desde que fue instaurada en 1977 la pena de muerte en Texas han sido ejecutadas 470 personas, de las cuales 78 han sido hispanos. En este año, el estado ha ejecutado a seis internos, el más reciente, el 21 de junio.