Von der Leyen ofrece a Canadá ser primer miembro asociado de la Unión Europea
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, precisó que esta alianza no está dirigida en contra de nadie, sino hacia la fortaleza común
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, propuso que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea, durante su discurso del Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia, al que asistió el Primer Ministro canadiense, Mark Carney.
“Me gustaría trabajar con usted en abrir la puerta para que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE”, declaró Von der Leyen a Carney. La propuesta provocó una ovación de pie en la cámara.
La funcionaria planteó avanzar desde una cooperación centrada en el comercio hacia una “alianza por el futuro” más amplia, con el propósito de “llevar la relación con Canadá al nivel más alto posible”.
Consideró “urgente reinventar nuestras alianzas” y llamó a Ottawa y Bruselas a construir un “futuro común”.
“Trabajaremos en la manufactura inteligente. Crearemos una alianza tecnológica. Integraremos las bases de la industria de defensa. Haremos del Ártico un proyecto insignia conjunto”, afirmó.
Precisó que “esta alianza no está dirigida en contra de nadie, sino hacia nuestra fortaleza común”.
El estatuto de miembro asociado no está definido jurídicamente en los tratados de la UE.
Alemania propuso previamente esta figura para Ucrania y sugirió que permitiría a un país asistir a reuniones y cumbres europeas, aunque sin derecho a voto.
Canadá y la UE estrecharon sus vínculos en respuesta a la creciente hostilidad de Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, hacia quienes eran sus aliados tradicionales.
Ambos se vieron afectados por los aranceles y las amenazas territoriales de Estados Unidos, así como por la competencia de China.
Canadá, inmerso en una guerra comercial con el Gobierno de Trump, busca nuevos socios, mientras que Europa, cuyas relaciones con Washington también registran tensiones, persigue apoyo para su estrategia de reequilibrio entre las dos superpotencias.
“En un mundo más peligroso y dividido, Canadá está fortaleciendo sus relaciones con socios de confianza”, señaló la oficina de Carney en un comunicado.
Según el documento, las conversaciones con Von der Leyen abordaron minerales críticos, energía, defensa, investigación y desarrollo, así como tecnologías avanzadas.
Según Von der Leyen, el acuerdo comercial entre Canadá y la UE propició un aumento de más de 75 por ciento en el intercambio bilateral en menos de una década.
En 2026, Canadá se convirtió en la primera nación no europea en incorporarse a un programa europeo de préstamos para defensa.
Jonathan Wilkinson, Embajador de Canadá ante la UE, declaró a la Agence France-Presse que Ottawa espera alcanzar un acuerdo que permita al Banco Europeo de Inversiones financiar proyectos canadienses de minerales críticos.
Carney, primer jefe de un gobierno extranjero en asistir a un discurso del Estado de la Unión, viajará al Reino Unido para reunirse con el nuevo Primer Ministro británico, Andy Burnham, y presenciará un partido de futbol entre Everton y Wolverhampton.
Posteriormente regresará a Estrasburgo, donde hablará ante los eurodiputados el 17 de septiembre de 2026.
“Creemos que el poder no pertenece al más fuerte, el más rico o el más ruidoso, sino a todos nosotros. Las democracias son libres de escoger con quien trabajar”, sostuvo Von der Leyen. “Compartimos un océano, un conjunto de valores, una manera de ver el mundo. Y ahora construiremos también nuestro futuro compartido”, concluyó.