A un año de su desaparición, madre de Juan Carlos protesta en el lugar donde fue visto por última vez en Mazatlán

Carlos Robles
09 abril 2026

Neivi Rodríguez colocó fichas y lonas este jueves frente a la vivienda ubicada en El Toreo, denunciando falta de avances en la investigación de su hijo

MAZATLÁN._ A un año de la desaparición de su hijo, Neivi Rodríguez Morales regresó al lugar donde fue visto por última vez y frente a dicha vivienda colocó fichas de búsqueda y lonas, en un acto de protesta marcado por la ausencia de avances en la investigación para localizar a Juan Carlos Acosta Rodríguez.

Fue en ese domicilio ubicado en el fraccionamiento El Toreo, en el cual presuntamente Juan Carlos fue privado de la libertad, donde su madre colocó fichas, lonas y mensajes visibles en su fachada, ante la falta de progreso y respuestas por parte de las autoridades.

La intervención del inmueble, señalado como el último punto donde se tuvo contacto con el joven, fue realizada por Neivi en acompañamiento de otras madres buscadoras, quienes también enfrentan la incertidumbre por la desaparición de sus familiares, dejando expuesta una exigencia directa de justicia por Juan Carlos.

“Hace un año mi hijo desapareció en esta casa, vino a traer material y ya no regresó. El dueño de la casa le dijo que viniera a traer unas cosas para el albañil y mi hijo desaparece aquí”, comentó.

“Ya perdí lo que más quiero, ¿qué más puedo perder? No tengo miedo, ¿miedo a qué? Lo voy a seguir buscando siempre, aunque me digan que ya es mucho tiempo”,.

De acuerdo con el testimonio de la madre, su hijo desapareció el 9 de abril de 2025 después de acudir a dicho domicilio para hacer entrega de un material de construcción, principalmente pintura, por encargo del propietario del lugar, con quien trabajaba desde hace varios años.

En el transcurso del día, se mantuvo comunicación constante en donde el joven envió evidencia de las compras realizadas antes de dirigirse al sitio, sin embargo, tras su llegada, se perdió todo contacto.

“Hace un año mi hijo desapareció en esta casa, vino a traer material y ya no regresó. El dueño de la casa le dijo que viniera a traer unas cosas para el albañil y mi hijo desaparece aquí”, reiteró Neivi.

“Ese día me dijo: ‘Mamá, vamos, nomás vamos a comprar los materiales y los dejamos’, y ya no volvió’”.

Por tal motivo, Neivi comenta que desde entonces ha emprendido una búsqueda por cuenta propia, reuniendo pruebas, recabando testimonios y tocando puertas tanto a nivel local, como estatal y federal, pero sin obtener resultados concretos.

Además, asegura que la Fiscalía General del Estado no ha presentado avances sustanciales con respecto al caso, limitándose a informarles que este sigue en su proceso de investigación.

“Yo les he traído pruebas, he investigado, he preguntado casa por casa, pues toda la información que tengo ha sido por boca de las personas. Yo ya no sé a quién tocarle para que me regresen a mi hijo”, dijo.

“Desde entonces no hemos tenido ninguna ayuda por parte de la autoridad. Me dicen que están investigando, pero no hay avances, no hay nada. Tengo un año tocando puertas y hasta ahorita, nada”.

Uno de los principales señalamientos por parte de la madre de Juan Carlos es que el propietario de la vivienda no ha sido citado a declarar, pese a que podría aportar información clave.

Asimismo, cuestionó que exista claridad sobre las personas que habitaban el inmueble en ese momento, ya que previamente se rentaba de forma temporal y posteriormente fue arrendado por periodos más largos, sin que se conozca la identidad de los inquilinos.

Tras un año cansado y complejo, Neivi describió a Juan Carlos como un joven sin problemas, trabajador y responsable, recién egresado de la carrera de Derecho, quien desde temprana edad aprendió el oficio de barbero y combinaba su actividad laboral con otros trabajos, entre ellos el apoyo en la administración de la vivienda cuando era utilizada como renta temporal.

“Mi hijo acaba de recibirse de abogado, era un muchacho trabajador, no era de pleitos. Él es mi único hijo, nomás somos él y yo. Nunca ha sido un niño de problemas, yo no lo eduqué para esto”, expresó.

Durante la protesta, Neivi expresó su inconformidad por la falta de seguimiento en aspectos clave del caso, como el rastreo de teléfonos celulares o el análisis de pruebas genéticas para la pronta localización de su hijo.

Finalmente, comentó que a lo largo del año ha acudido a distintas instancias de gobierno en busca de apoyo, incluyendo autoridades municipales, estatales y federales, sin obtener respuestas concretas, calificando como insuficiente la actuación de las instituciones encargadas de la procuración de justicia.

Sin embargo, a pesar del desgaste emocional y la falta de resultados, reiteró que continuará con la búsqueda de su hijo, por lo que la colocación de fichas y lonas en el lugar de los hechos, no solo busca visibilizar el caso, sino también ejercer presión para que las autoridades actúen y evitar que la desaparición quede en el olvido.


BAJO SOSPECHA

El mismo inmueble ubicado en el fraccionamiento El Toreo ha sido señalado por familiares como un punto relevante dentro de diversas investigaciones de desaparición en Mazatlán, al estar vinculado también con los casos de Cecilia Berrelleza y Cristina Salas, además del de Juan Carlos.

De acuerdo con los testimonios de los familiares, la vivienda ha sido referida como el lugar donde se tuvo la última ubicación de las jóvenes.