Acusan despojo de tierras en ejido Habalito del Tubo; exigen cambio de directiva

Sibely Cañedo
24 noviembre 2019

"Un grupo de ejidatarios acusó a la actual directiva de ‘traicionera’ por permitir la expropiación de un terreno de 4.5 hectáreas a favor de un particular"

Ubicado en los linderos del nuevo corredor industrial de la ciudad de Mazatlán, en el ejido Habalito del Tubo se han suscitado conflictos por un presunto despojo de tierras, avalado por las autoridades del Registro Agrario Nacional (RAN) y del Tribunal Agrario.

Fuertes denuncias se ventilaron en la asamblea de este domingo, en que un grupo de ejidatarios acusó a la actual directiva de “traicionera” por permitir la expropiación de un terreno de 4.5 hectáreas a favor de un particular, por un valor aproximado a los 10 millones de pesos, sin que haya sido aprobada por la asamblea como máxima autoridad del ejido.

Antonio Alatorre Ríos, uno de los ejidatarios inconformes y ex secretario ejidal, apuntó que el 26 de mayo de 1991 se autorizó el traspaso de un lote de 30 por 40 metros a nombre del doctor Felipe Cruz Jiménez a un costado del poblado de La Urraca, al sur de Mazatlán. Era un predio consistente en casa y corrales, pero más de 10 años después, resultó que ya era propietario de varias hectáreas. Por estos antecedentes, se interpuso una querella ante el tribunal agrario correspondiente y se abrió el expediente 545/2017 en busca de recuperar las tierras a favor del Ejido.

El malestar es porque integrantes de la mesa directiva, entre ellos el presidente del Comisariado Ejidal, Alberto Zataráin Lizárraga, testificaron a favor de Cruz Jiménez para que continuara con la posesión del terreno, ahora causa de pugnas entre la comunidad.

“Ellos han dado el visto bueno; la Residencia Agraria ha dado el visto bueno, el tribunal agrario nos está proporcionando al equipo de lucha el expediente donde se está certificando que todo es correcto cuando aquí no hubo asamblea, todo el papeleo se firma en la residencia agraria, haciéndonos entender que aquí se hizo”, reveló Antonio Alatorre, con el expediente en mano.

Agregó que el acta anexada contiene firmas falsas, y por ello cuestionó el actuar del Registro Agrario, que avaló esa documentación sin confirmar si realmente se hicieron las asambleas.

“Aquí el tema es corrupción, y eso es lo que ya no quiere este país”, exclamó.

Entre gritos y diatribas, el comisariado ejidal Alberto Zataráin dio por terminada la sesión, pero la mayoría de los presentes se quedaron en la casa ejidal para continuar con asuntos del día, pues dijeron que ya es hora de trabajar unidos a favor del Hablito del Tubo, un ejido que consta de mil 900 hectáreas dentro del municipio de Mazatlán, a un costado del centro penitenciario.

También del grupo de los denunciantes y ex tesorero, Juan Ramón Arámburo, acusó que el comisariado ejidal permite que una mujer que no cuenta con derechos ejidales, sino que actúa como representante de un ejidatario, venda los espacios de uso común. Al tiempo que le gritaba “¡Ratera, ratera!”, ella grababa todo con su celular. Antes había pedido al Comisariado no contar el voto de otros apoderados, supuestamente por no avisar de la ausencia en tiempo y forma.

Al salir de la asamblea, Alberto Zataráin rechazó los señalamientos, al afirmar que se apega estrictamente a la Ley Agraria y al reglamento interno aprobado por los asambleístas, y reviró que los problemáticos son quienes expusieron las denuncias.

“El problema son esas gentes, siempre en todas las asambleas nos han querido boicotear, hemos traído la policía... Entonces hemos tenido problemas, ellos alegan que no hacemos las cosas bien, pero ya hay demandas en el tribunal: dos en octubre, en noviembre una; y estamos esperando que el tribunal resuelva”, respondió.

Indicó que, de acuerdo con el reglamento, a las cinco faltas consecutivas a la asamblea los miembros del ejido pierden derecho a voto. Sus adversarios le contestaron que esto sólo era válido después de que lo autorizara el RAN, y con esa justificación les “castigó” un año.

Para finalizar, lamentaron el Habalito del Tubo ha sido víctima de líderes corruptos que han cedido tierras del ejido sin pagar los derechos correspondientes a los comuneros. Tan solo para ejemplificar, indicaron, hay 23 hectáreas aledañas al aeropuerto de Mazatlán, que no fueron marcadas dentro de los límites del ejido y ahora intentarán recuperar.

Los conflictos en El Habalito no son nuevos. Ya en 2016, como secretario ejidal y tesorero, Alatorre y Arámburo acusaron a la Residencia Agraria de respaldar una serie de anomalías para destituirlos.