Advierte Clouthier que falta de acción ante el crimen organizado ha provocado un endurecimiento de advertencias internacionales

Carlos Robles
17 enero 2026

Manuel Clouthier Carrillo expresó que las declaraciones y alertas del gobierno estadounidense no deben minimizarse ni desestimarse como retórica política, ya que responden a una problemática real y de largo alcance, donde el crimen organizado en México ha rebasado a la autoridad en diversas regiones

Las crecientes advertencias emitidas desde Estados Unidos hacia México sobre posibles acciones militares son el reflejo de la falta de acciones contundentes por parte del Estado Mexicano contra el crimen organizado, advirtió Manuel Clouthier Carrillo, catalogándolo como un fenómeno que ha debilitado la autoridad institucional y colocando al país bajo una presión internacional cada vez más evidente.

Clouthier Carrillo expresó que las declaraciones y alertas del gobierno estadounidense no deben minimizarse ni desestimarse como retórica política, ya que responden a una problemática real y de largo alcance, donde el crimen organizado en México ha rebasado a la autoridad en diversas regiones, situación que no solo afecta la seguridad interna, sino también tiene repercusiones transfronterizas en temas como el narcotráfico, lavado de dinero y violencia.

“El primer problema que tenemos es que México no está luchando por su democracia, sino que está aplaudiendo a quienes destruyen su democracia. El segundo problema es que lo que ha dicho (Donald) Trump, tenemos que reconocerlo. En México no manda la autoridad, manda el crimen organizado”, comentó el empresario.

“No nos gusta, pero es cierto. Y por eso tenemos que exigirle a nuestras autoridades que combatan al crimen organizado, que tengo muchísimos años haciéndolo”.

Clouthier Carrillo consideró preocupante que la exigencia para actuar en contra dichas estructuras criminales provenga del exterior y no de la propia sociedad mexicana, advirtiendo que la falta de una ciudadanía activa y organizada en la defensa de la democracia, libertades y derechos humanos ha permitido que el deterioro institucional avance sin una resistencia proporcional, generando un vacío que ahora está ocupado por presiones externas.

“Yo no veo ahorita a un sinaloense, a un mexicano activo y proactivo en la defensa de sus libertades, en la defensa de los derechos humanos, en la defensa de la democracia, aún a pesar de la destrucción institucional que estamos padeciendo. Todo el mundo está callado, pasmado”, declaró.

En este contexto, señaló que las advertencias de Estados Unidos forman parte de una estrategia gradual de presión, similar a la aplicada en otros escenarios internacionales, donde primero se elevan los señalamientos, se endurece el discurso y se exigen condiciones concretas antes de cualquier acción mayor, donde, a su juicio, el mensaje central es claro, que México debe demostrar voluntad política y resultados reales en el combate al crimen organizado.

“Estados Unidos no ha actuado en otros países, al menos Latinoamérica, de primera instancia. Fue avisando, fue teniendo diálogo, fue pidiendo condiciones y yo creo que eso está pasando y está empezando a elevarse el tono. ¿Va a actuar México contra los criminales o no?, esa es la gran pregunta”.

Además, advirtió que dichas presiones buscan no solamente la persecución de líderes criminales de alto nivel, sino que también a actores políticos que han mantenido vínculos, complicidades o respaldos institucionales como organizaciones delictivas.

El ex legislador señaló que la relación entre el crimen organizado y corrupción política es un problema ampliamente conocido, el cual ha erosionado la credibilidad del Estado y ha normalizado prácticas incompatibles con un sistema democrático.

Sin embargo, mencionó que, aunque el crimen organizado en México es un problema real con efectos directos más allá de las fronteras nacionales, también resulta impreciso sostener que el fenómeno del narcotráfico se limita únicamente al territorio mexicano, ya que se trata de una dinámica binacional que involucra redes de operación y consumo entre ambos países.

Por tal motivo, consideró necesario que el combate al narcotráfico, así como el lavado de dinero, se realice de manera dinámica, tanto en México como en Estados Unidos, pues dichas prácticas ilícitas no ocurren solo de este lado de la frontera.

“El problema del crimen organizado en México es real, les está afectando a ellos. Yo sí también he sido claro, no me vengan a mí a decir que los narcotraficantes solamente existen en México, eso no es cierto.

“Entonces, yo quiero ver que también se combata el narcotráfico y el crimen organizado de aquel lado”.

Finalmente, Clouthier Carrillo enfatizó que el costo de seguir negando o minimizando la realidad que vive el país podría traducirse en consecuencias políticas, diplomáticas y económicas para el país, por lo que llamó a reconocer con realismo la gravedad del problema y a actuar con determinación para frenar la escalada de advertencias internacionales, y recuperar la capacidad del Estado para garantizar la legalidad y la seguridad.