Alertan especialistas sobre el alcoholismo como una enfermedad crónica que exige atención integral

Carlos Robles
16 enero 2026

Especialistas en Mazatlán advirtieron que el alcoholismo continúa consolidándose como una de las problemáticas más complejas de salud pública, al tratarse de una enfermedad crónica que afecta la salud física, emocional, psicológica y social de las personas

El alcoholismo continúa consolidándose como una de las problemáticas más complejas en materia de salud pública, al tratarse de una enfermedad crónica que no solo impacta de forma directa la salud física de las personas, sino también deteriora su estabilidad emocional, psicológica y social.

Así lo expusieron los doctores especialistas en el tema, Eduardo Camacho y Raineri Villard, quienes destacaron la importancia de reconocer al alcoholismo como una enfermedad que requiere atención profesional e intervención integral.

En este sentido, el doctor Eduardo Camacho, representante de los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones en Mazatlán (Cecosama), abordó el tema del alcoholismo como una enfermedad física, mental y espiritual, explicando que el consumo excesivo y prolongado de alcohol genera afectaciones severas en múltiples órganos y sistemas del cuerpo.

“El alcoholismo es una enfermedad física que daña prácticamente todos los órganos y sistemas del cuerpo, está reconocido en clasificaciones internacionales como una enfermedad mental, definida como un trastorno del comportamiento y su origen no es únicamente físico o mental, sino muchas veces es una enfermedad al interior de una persona que busca llenar vacíos emocionales o espirituales a través del consumo”, comentó.

“Las encuestas nacionales siguen mostrando que el consumo de alcohol va al alza, especialmente entre jóvenes, y cada vez se inicia a edades más tempranas, lo que incrementa considerablemente el riesgo de desarrollar una adicción”.

El especialista también mencionó que el alcoholismo está oficialmente catalogado como una enfermedad, por lo que requiere diagnóstico, seguimiento médico y tratamiento especializado, destacando que las personas con esta condición no deben ser estigmatizadas ni consideradas individuos sin fuerza de voluntad, ya que se trata de pacientes que necesitan apoyo profesional.

En este sentido, destacó la relevancia del acompañamiento que brindan los grupos de ayuda mutua, particularmente Alcohólicos Anónimos, como parte fundamental del proceso de recuperación.

Por otro lado, el doctor Rainieri Villard, representante del Centro Integral de Salud Mental en Mazatlán (Cisame), explicó que desde una perspectiva psicológica, el alcoholismo provoca alteraciones profundas en el funcionamiento cerebral y emocional.

Detalló que el consumo crónico de alcohol suele estar asociado con trastornos como la depresión, ansiedad y problemas del estado del ánimo, los cuales, en muchos casos, se presentan de manera simultánea con la adicción.

“El alcoholismo es una enfermedad que provoca cambios cerebrales y psicológicos importantes, por lo que su tratamiento no puede limitarse sólo al uso de medicamentos”, comentó.

“Es muy común que el alcoholismo se presente junto con trastornos emocionales como depresión o ansiedad, lo que conocemos como patología dual, donde ambos problemas se alimentan entre sí”.

El especialista detalló que este fenómeno, conocido como patología dual, implica que los problemas emocionales pueden ser tanto el origen como la consecuencia del consumo de alcohol, donde si bien algunos pacientes consideran que el tratamiento farmacológico es suficiente, la recuperación real requiere cambios sostenidos en el estilo de vida, acompañamiento psicológico y el apoyo constante de redes comunitarias y grupos de pares.

Asimismo, Villard advirtió que el consumo intenso y prolongado de alcohol puede generar consecuencias neurológicas severas, que van desde pérdidas temporales de memoria hasta trastornos cognitivos irreversibles, además de aumentar el riesgo de desarrollar episodios psicopáticos y conductas agresivas.

“Cuando una persona con alcoholismo deja de consumir, puede presentar síntomas físicos y psicológicos severos, lo que favorece que el consumo se vuelva cada vez más crónico”, expresó.

Finalmente, ambos especialistas coincidieron en que el abordaje del alcoholismo debe ser integral y coordinado, involucrando a las instituciones de salud, centros especializados, personal médico, psicólogos y grupos de ayuda mutua, ya que la capacitación continua del personal de salud, a través de guías y protocolos internacionales, permite mejorar la detección temprana y reducir la brecha entre las personas que padecen la enfermedad y el acceso a tratamiento adecuado.

En este sentido, destacaron que llevar información clara y confiable a la sociedad puede marcar la diferencia para que más personas reconozcan la enfermedad a tiempo y se acerquen a los servicios y alternativas de apoyo disponibles, contribuyendo así a la prevención y la mejora de la salud pública en general.