Analiza INAH sustitución de cantera en Palacio Municipal de Mazatlán

Carlos Robles
24 marzo 2026

Tras las pintas del 8 de marzo, el problema radica en las características de la cantera utilizada actualmente, la cual es altamente absorbente, lo que permitió que la pintura penetrara al material, dificultando su remoción completa, explicó Servando Rojo Quintero

El Instituto Nacional de Antropología e Historia en Sinaloa analiza la sustitución de la cantera en la fachada del Palacio Municipal de Mazatlán, después de que las pintas realizadas durante la marcha del 8 de marzo no pudieran ser eliminadas en su totalidad.

Así lo informó el director del Centro INAH Sinaloa, Servando Rojo Quintero, el cual confirmó que ya se han sostenido acercamientos con el Ayuntamiento encabezado por Estrella Palacios Domínguez, con la finalidad de definir una intervención en los arcos del portal del inmueble, principal zona afectada.

Rojo Quintero explicó que el problema radica en las características de la cantera utilizada actualmente, la cual es altamente absorbente, lo que permitió que la pintura penetrara al material, dificultando su remoción completa.

“Ya platicamos con ellos (Ayuntamiento de Mazatlán) y vamos a definir específicamente qué tipo de cantera se va a utilizar para sustituir la actual. La cantera que tiene es muy absorbente, la pintan y es muy difícil borrar esas pintas”, comentó.

“Por eso, se va a colocar un tipo de cantera diferente, que sea más fácil de limpiar y que sea similar a la que existe”, añadió.

El funcionario precisó que, aunque el edificio es de construcción moderna, se encuentra dentro de una zona de monumentos históricos, por lo que cualquier intervención debe apegarse a los lineamientos establecidos por el INAH, particularmente en aspectos como materiales, colores y texturas, con el fin de conservar la armonía con el entorno.

Detalló que el procedimiento contempla la presentación de un proyecto formal por parte del Ayuntamiento, el cual deberá incluir planos y especificaciones técnicas, para posteriormente ser revisado y autorizado por el instituto antes de ejecutar cualquier modificación.

“Se deben entregar planos, hacer la solicitud y especificar el tipo de material, el color y la textura. Previamente nosotros les orientamos sobre los tonos adecuados para que sean acordes al entorno”, declaró.

Con estas acciones, el INAH busca no solo atender los daños visibles en la fachada, sino que además establecer condiciones que permitan una mejor conservación del inmueble ante posibles afectaciones futuras.