Asilo de ancianos de Mazatlán esperan donaciones de material de limpieza, pañales y carne
La directora Sor Inés Quintana, agregó que también ocupan efectivo para pagar la nómina, recibos de luz y agua
La crisis económica de Sinaloa y de Mazatlán impacta al Asilo de ancianos porque los donativos en efectivo y especie han bajado y han tenido que pedir públicamente a la ciudadanía el apoyo, expresó Sor Inés Quintana, directora del sitio.
“Hemos estado solicitando a la ciudadanía, porque usted sabe que en estos momentos, es difícil, estamos viviendo un momento económicamente muy, muy difícil. De hecho, muchos trabajos están suspendidos, entonces eso afecta también en nuestra institución. Porque tenemos abuelos que dependen absolutamente de nosotros”, indicó.
En entrevista, narró cómo en este año no alcanza el material de limpieza tanto para el albergue como para los 3 o 4 pañales que a diario usa cada uno de los 30 integrantes de la tercera edad.
Pero, además citó que uno de los gastos más fuertes que enfrentan es el pago de la nómina de 16 empleados que atienden a los asilados, además del recibo de luz y agua, así como el material de limpieza y de pañales.
“Algunos tienen algún familiar que nos apoye, que nos apoya con una pequeña cota, pero no satisface las necesidades porque los recursos del dinero que ingresan al asilo, se ocupan en el salario del que trabaja”.
“Tenemos muchas personas al servicio de ellos. Entonces, ese dinero se va en pagar salarios, en la electricidad, ahora con el calor se consume tanta, tanta luz. Este, el agua, todas esas cosas. Entonces, nos quedamos desprovistas para comprar lo de consumo diario, como son los productos de limpieza que nos están haciendo falta”, agregó.
Especificó el llamado a la población, asociaciones civiles o empresas a donar pañales para los abuelos: “Porque haciendo las cuentas, con 30 abuelos que tenemos, digamos que unos, 17 o 15 abuelos consumen tres pañales al día, imagínese a la semana”.
La directora del centro de retiro enlistó que además de los pañales, ocupan leche, azúcar, huevos, pollo, carnes rojas.
“Leche, la ocupamos mucho, mañana y tarde, para sus atoles que les hacemos, azúcar, también eh, pues las proteínas nos están haciendo falta, pollo, sobre todo, pollos, carnes rojas, huevos. Todas esas cosas llegó un momento que nos vimos verdaderamente en mucha necesidad, pero gracias a Dios, el pueblo de Mazatlán pues es muy generoso y nos han estado apoyando algunas personas y algunas instituciones”.
Agradeció a las manos que les han extendido la ayuda cada que lo necesitan.
“Agradecemos mucho, pero siempre vamos a seguir necesitando. Claro, porque los abuelos son de un consumo diario muy alto. Porque dependen al 100 por ciento del Asilo un buen número de ellos”.
La labor del Asilo es velar por el retiro tranquilo y lo más digno posible, donde los atienden desde los alimentos, medicamentos, terapias y demás necesidades, comentó.
Sor Inés insistió que el pago al personal, que suman 16 personas, tienen que recibir su salario con sus prestaciones de ley, por lo cual a veces no lo reúnen.
“Eso es una cosa que nos la vemos bastante, bastante apurados. Eso es lo más alto de los gastos, los salarios del personal. Por eso si hay alguien que pueda hacer donativos en efectivo, que lo hagan directamente en el edificio del Asilo de Ancianos, ubicado por la calle 5 de mayo, contigua a la Plazuela Zaragoza”.
“Si hay alguna persona que quiera también aportar efectivo, lo estamos necesitando mucho, si, que vengan aquí lo recibimos”, finalizó la plática agradeciendo a quienes han estado apoyándoles en cada convocatoria.
“Un agradecimiento muy grande a los ciudadanos de Mazatlán, sobre todo a los que han escuchado nuestra solicitud y han respondido con mucha generosidad a nuestros requerimientos. Muchas gracias. Que Dios se los recompense. Ya saben que el que da al pobre le presta a Dios”.