Aumenta IMSS Sinaloa en más de 150% productividad en donación de órganos
La estrategia de búsqueda activa de posibles donantes se aplica en el Hospital General de Zona Número 3 de Mazatlán
La búsqueda de posibles donantes permitió al Hospital General de Zona Número 3 del IMSS en Mazatlán incrementar en más de 150 por ciento la productividad de su programa de donación de órganos y tejidos.
La estrategia es coordinada por la doctora Lizbeth Sánchez Osorio, coordinadora hospitalaria de Donación del hospital, quien se encarga de identificar posibles donantes en áreas críticas y de hospitalización, evaluar su viabilidad y coordinar el proceso hasta el destino final de los órganos y tejidos.
Sánchez Osorio cuenta con 16 años de trayectoria en el IMSS y es especialista en Medicina de Urgencias.
Durante ocho años trabajó en el área de Urgencias del HGZ Número 3, participó en la atención durante la pandemia de Covid-19 y posteriormente fue jefa de Urgencias, antes de asumir la coordinación del programa de donación.
Como parte de sus funciones, participa en el programa Código Vida y da seguimiento a la logística, trazabilidad y biovigilancia de los órganos y tejidos, además de realizar actividades de capacitación y promoción de la cultura de donación entre personal médico, derechohabientes y ciudadanía.
Las estrategias de Alerta 7, la disponibilidad permanente del personal y la búsqueda activa de posibles donantes han permitido elevar en más de 150 por ciento la productividad del programa, de acuerdo con información del IMSS.
“Con donación hay trasplante. Cada familia que conoce el proceso, cada profesional de la salud que notifica oportunamente y cada donación que se concreta puede traducirse en una nueva oportunidad de vida”, expresó Sánchez Osorio.
Una de las experiencias que ha marcado su trayectoria ocurrió con una joven mazatleca de 19 años que, antes de morir a consecuencia de un accidente, había obtenido una tarjeta de donante voluntaria y comunicado su decisión a su familia.
Después de que se confirmó la muerte encefálica, su madre y su hermana respetaron su voluntad y se concretó la donación.
Para la especialista, el caso demuestra la importancia de hablar en familia sobre la donación y expresar con anticipación la voluntad de cada persona.
“Lo que me motivó a formar parte del IMSS fue la oportunidad de servir y contribuir al bienestar de las personas. Desde la Coordinación Hospitalaria de Donación entendí que nuestro trabajo puede transformar el dolor de una familia en esperanza y brindar una segunda oportunidad de vida”, señaló.
Otra experiencia que recuerda ocurrió cuando recibió una carta de agradecimiento de una persona trasplantada, quien le compartió parte de su historia y el impacto que tuvo el proceso de donación.
Sánchez Osorio consideró que ese mensaje confirmó el sentido de la labor que realiza el personal involucrado en la procuración y donación de órganos y tejidos.
La coordinadora también destacó la importancia de la capacitación y de la participación del personal médico para identificar oportunamente a posibles donantes, así como del acompañamiento que se brinda a las familias durante el proceso.
“A mis compañeras y compañeros les diría que nunca subestimen el impacto de su trabajo. Cada acción, decisión y esfuerzo puede cambiar la vida de una persona y de toda una familia. Cuando trabajamos en equipo, con propósito y con corazón, nuestra labor cobra un verdadero sentido”, concluyó.