Carril preferencial dio resultados positivos, pero faltó voluntad política para consolidarlo: Implan
El carril preferencial fue implementado a inicios del 2023 con la finalidad de crear una circulación preferente para transporte público, pero al final, dejó de operar sin alcanzar una aplicación permanente
La implementación del programa piloto de carril preferencial sobre la Avenida Ejército Mexicano demostró que podía convertirse en una herramienta eficaz para mejorar la movilidad urbana de Mazatlán, al reducir los tiempos de traslado del transporte público y disminuir los accidentes viales, aunque el proyecto quedó inconcluso debido a que nunca se tomó la decisión política necesaria para llevarlo a una etapa definitiva.
Así lo señaló la directora del Instituto Municipal de Planeación de Mazatlán, Leticia Alvarado Fuentes, quien expresó que el esquema fue diseñado y evaluado por especialistas de distintas disciplinas, obteniendo resultados favorables durante el periodo en que estuvo en operación.
Alvarado Fuentes mencionó que incluso los propios operadores del transporte público reportaron mejoras importantes en sus recorridos gracias a la implementación de este carril exclusivo.
“Los resultados que hubo fueron muy buenos, dichos por los operadores de camiones, en el sentido de que se habían disminuido los tiempos de traslado, pero más importante que eso, se habían disminuido los accidentes”, comentó.
Sin embargo, la funcionaria lamento que, a pesar de los buenos resultados que se habían obtenido, el proyecto no avanzara hacia una implementación integral debido a decisiones políticas.
“Desafortunadamente no hubo la decisión política para implementarlo, pues fue un muy buen proyecto piloto”, declaró.
El carril preferencial fue implementado a inicios del 2023 con la finalidad de crear una circulación preferente para transporte público, mejorando sus tiempos de traslado y garantizar mayor seguridad vial en la avenida Ejército Mexicano, pero al final, dejó de operar sin alcanzar una aplicación permanente.
La titular del Implan mencionó que el proyecto no consistía únicamente en delimitar un espacio para la circulación del transporte público, sino que formaba parte de una estrategia integral de movilidad que contemplaba aspectos técnicos, jurídicos, operativos y de comunicación.
Además, explicó que una de las fortalezas del Implan es el trabajo multidisciplinario que realiza para la elaboración de sus propuestas, lo que permitió que el carril preferencial fuera diseñado desde diferentes perspectivas.
“La ventaja que nosotros tenemos en Implan es que trabajamos varios profesionales de diferentes áreas. Hay una abogada, hay un coordinador de medio ambiente, hay un coordinador de movilidad y otro de ordenamiento y desarrollo, por lo que el piloto del carril preferencial se hizo atendiendo a estos diferentes temas”, dijo.
Alvarado Fuentes detalló que uno de los aspectos más importantes era la comunicación del proyecto hacia los ciudadanos, ya que se trataba de una medida inédita no sólo para Mazatlán, sino también para el resto de Sinaloa.
Por tal motivo, expresó que para garantizar su funcionamiento era indispensable desarrollar una estrategia de señalización clara y efectiva que permitiera a conductores, transportistas y peatones comprender las nuevas reglas de circulación.
“Es algo que no se ha hecho en Mazatlán, no se ha hecho en el Estado, entonces algo nuevo tiene que comunicarse de una manera visual efectiva”, señaló.
Asimismo, indicó que el proyecto contemplaba una serie de adecuaciones operativas que debían acompañar la puesta en marcha del carril preferencial, entre ellas la regulación de vueltas a la derecha y a la izquierda, los espacios autorizados para estacionamiento, las zonas de ascenso y descenso de pasajeros, así como la reorganización de puntos conflictivos donde convergen distintas modalidades de transporte.
Entre esos puntos conflictivos, se encontraba el área del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde habitualmente operan sitios de taxis y existe una intensa movilidad vehicular.
De esta forma, Alvarado Fuentes sostuvo que la falta de implementación de estas medidas complementarias fue uno de los factores que impidieron que el proyecto alcanzara su máximo potencial.
En este sentido, lamentó que a pesar de los resultados obtenidos durante la prueba piloto y al trabajo técnico realizado por el instituto, nunca existiera el respaldo político necesario para concretar la propuesta.
Finalmente, la directora del Implan consideró que la experiencia dejó evidencia de que es posible mejorar la movilidad urbana mediante proyectos integrales y planeados a largo plazo, en lugar de medidas aisladas que no logran sostenerse en el tiempo.
Además, sostuvo que el carril preferencial continúa como una alternativa viable para Mazatlán, especialmente ante el crecimiento constante del parque vehicular y los retos que enfrenta la ciudad en materia de transporte y circulación.
Por eso también señaló que el proyecto podría retomarse en futuras administraciones, siempre y cuando exista la disposición de ejecutar de manera completa todos los componentes que fueron considerados desde su diseño original.
“En el Implan buscamos presentar proyectos integrales, no solamente una parte. El carril preferencial funcionó, dio resultados y demostró que puede aportar beneficios a la movilidad de la ciudad”, puntualizó.