Colapsa de nuevo la Avenida Cruz Lizárraga en Mazatlán tras las intensas lluvias
La vialidad registra algunos tramos inundados, afectando a vehículos y peatones
Las intensas lluvias registradas durante la madrugada de este miércoles volvieron a evidenciar uno de los problemas recurrentes de la infraestructura vial en Mazatlán, como lo son las inundaciones sobre la Avenida Cruz Lizárraga, una de las principales vialidades de la ciudad y que, año con año, registra severas afectaciones durante la temporada de precipitaciones.
Desde las primeras horas de la mañana, el acumulamiento de agua provocó un lento desplazamiento de vehículos, congestionamiento vial y afectaciones para decenas de comercios establecidos a lo largo de esta avenida, cuyos propietarios y empleados tuvieron que sacar el agua que ingresó a sus negocios utilizando cubetas, escobas, jaladores y todo tipo de herramientas para tratar de reducir los daños.
Uno de los puntos más complicados se ubicó desde la glorieta del monumento a Cruz Lizárraga, en el cruce con la Avenida de los Deportes, hasta la intersección con la Avenida Lola Beltrán, donde el nivel del agua cubrió gran parte de los carriles, obligando a los automovilistas a disminuir considerablemente la velocidad.
Los conductores de vehículos compactos fueron quienes enfrentaron mayores dificultades debido al riesgo de quedar varados por el nivel del agua, mientras que motociclistas también tuvieron que circular con extrema precaución o incluso evitar transitar por el lugar, para evitar accidentes provocados por la falta de visibilidad y el pavimento cubierto por la lluvia.
Pese a las condiciones de la vialidad, el paso vehicular nunca fue suspendido a diferencia de otros puntos de la ciudad, como la Avenida Insurgentes y la Avenida Revolución, donde autoridades municipales determinaron cerrar parcialmente la circulación por las inundaciones registradas.
Sin embargo, en la Avenida Cruz Lizárraga no se implementó ninguna restricción al tránsito, incluso, durante el recorrido realizado por la zona no se observó la presencia de elementos de Tránsito Municipal para coordinar la circulación, desviar vehículos o advertir a los conductores sobre los puntos de mayor riesgo, por lo que cada automovilista tuvo que avanzar bajo su propio criterio y con extrema precaución.
Las imágenes se repitieron una vez más en una vialidad que se ha convertido en uno de los puntos críticos de Mazatlán cada vez que se presentan lluvias intensas al ser de las más transitadas por converger con vialidades como la Avenida del Mar, Leonismo Internacional y la Avenida Quirino Ordaz Coppel.
Durante el recorrido, se pudo ver comercios con agua al interior de sus locales, vehículos avanzando lentamente entre las inundaciones y largas filas de automóviles forman parte de un escenario que habitantes y comerciantes consideran habitual durante cada temporada de lluvias.
Vecinos, conductores y comerciantes de la zona han señalado en diversas ocasiones que las inundaciones en la Avenida Cruz Lizárraga no son un problema nuevo, sino al contrario, se trata de una situación recurrente que se presenta prácticamente cada año y que afecta tanto la movilidad de miles de personas como la actividad económica de los negocios establecidos sobre esta importante vialidad.
A pesar de que durante años se ha reconocido que este corredor presenta deficiencias en el desalojo del agua pluvial, hasta el momento no se ha concretado una solución de fondo que permita evitar que la avenida vuelva a colapsar con cada lluvia de consideración.
Mientras tanto, cada temporal revive las mismas afectaciones, obligando a comerciantes a proteger sus establecimientos y a conductores a enfrentar una circulación lenta y riesgosa.
De esta forma, las inundaciones registradas en la Avenida Cruz Lizárraga forman parte de las múltiples afectaciones ocasionadas por las lluvias de la madrugada de este miércoles, las cuales también provocaron encharcamientos y cierres parciales en otras vialidades de Mazatlán, evidenciando nuevamente los desafíos que enfrenta la ciudad para el manejo del agua pluvial durante la temporada de precipitaciones.