Colectivo de Jalisco busca a sus desaparecidos en Mazatlán con jornadas de difusión y ‘búsqueda en vida’
Corazones Unidos en Búsqueda de Nuestros Tesoros realiza recorridos en penales, hospitales y anexos con el fin de localizar a sus familiares; coloca también fichas en el malecón
MAZATLÁN._ Una intensa jornada enfocada en la localización de familiares desaparecidos, así como la visibilización de esta problemática en Mazatlán, fue la que llevó a cabo el colectivo de buscadoras Corazones Unidos en Búsqueda de Nuestros Tesoros, originario de Jalisco.
Este jueves, sus integrantes colocaron fichas de búsqueda sobre el malecón, a la altura del parador turístico de las Letras de Mazatlán.
Roxana, vocera de dicho colectivo, señaló que estas acciones forman parte de un esfuerzo coordinado que los ha llevado a recorrer diversos estados ante la posibilidad de que sus seres queridos hayan sido trasladados o se encuentren fuera de su lugar de origen.
Comentó que, aunque no existe una cifra exacta, se tiene el conocimiento de que varias personas, originarias de Jalisco, podrían estar desaparecidas en Mazatlán, siendo muchas de estas jóvenes que presuntamente fueron reclutados por grupos delictivos.
“Visitamos diferentes estados con el fin de hacer la búsqueda de nuestros seres queridos; no hemos tenido una cifra específica, pero son bastante personas desaparecidas. Lo que queremos es visibilizar por si alguien los ha visto”, comentó.
“La mayoría de nuestros chicos son jóvenes y generalmente cuando son jóvenes, son reclutados”.
La madre buscadora destacó que, durante su estancia en el puerto, el colectivo ha realizado visitas a centros penitenciarios, al Servicio Médico Forense y distintos puntos de la ciudad, para mostrar fichas de búsqueda con fotografías e información de personas desaparecidas, con la intención de que la ciudadanía pueda aportar datos que contribuyan a su localización.
Uno de los resultados más significativos de este tipo de labores fue la localización de un hombre que llevaba 12 años sin contacto con su familia, quien, de acuerdo con Roxana, se encontraba interno en el Centro Penitenciario de El Castillo, en Mazatlán.
El grupo de buscadoras destacó que este tipo de hallazgo refuerza la importancia de la llamada “búsqueda en vida”, que incluye recorridos en penales, anexos y hospitales, además de la difusión de las fichas, comentando que hay casos en los que las personas desaparecidas no se encuentran sin vida, sino incomunicadas o en condiciones que les impiden contactar a sus familias.
En este sentido, informaron que continuarán con estas labores en Mazatlán durante al menos dos días más, periodo en el que tienen programadas nueve visitas a centros de rehabilitación y reclusorios, con la esperanza de localizar a más personas en situaciones similares.
Asimismo, adelantaron que, una vez concluidas las actividades en Sinaloa, se trasladarán a Tepic, Nayarit, donde llevarán a cabo una búsqueda en campo durante dos días adicionales, como parte de su agenda nacional.
Para esta labor, el colectivo de Jalisco contó con el apoyo del colectivo de buscadoras mazatlecas, Corazones Unidos por una Misma Causa, las cuales destacaron que la colaboración entre grupos de distintos estados ha permitido fortalecer las estrategias de búsqueda, así como ampliar el alcance de la difusión.
“Estamos trabajando en conjunto con ellas para apoyarlas, vienen desde lejos para visualizar los rostros de sus hijos. También aprovechamos para que se vean los de nosotros”, señaló Laura Valdez, representante del colectivo sinaloense.
“Nosotros no paramos de trabajar para visualizar los rostros de nuestros hijos y familiares. Son poquitos los que traemos ahorita, pero nos falta mucho”.
Las integrantes de los colectivos coincidieron en que la difusión en espacios públicos resulta fundamental para que las personas puedan reconocer los rostros de quienes son buscados y aportar información.
Reiterando así que, a pesar de las dificultades, se continuará con este tipo de acciones de manera permanente, con la esperanza de encontrar a sus seres queridos y brindar respuestas a las familias que siguen en espera.