Consagran Capilla de Misioneras de Cristo Niño, en la Ciudad de los Niños de Mazatlán

Belizario Reyes
22 marzo 2026

Ante decenas de fieles, religiosas, presbíteros y el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras, ofició la misa en donde se pidió la protección divina para este espacio

La Capilla de la Casa General de las Misioneras de Cristo Niño fue consagrada este domingo en la Ciudad de los Niños, al norte de este puerto, en una misa concelebrada y encabezada por el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras.

Acompañado de sacerdotes de la Diócesis de Mazatlán, que comprende todo el sur de Sinaloa y de religiosas r la orden misionera en mención, Monseñor Espinosa Contreras bendijo este nuevo templo dedicado a Jesucristo, donde ungió con óleo el altar y los signos de la capilla, además de incensar el templo.

Tras el rito de la unción con óleo del Santo Crisma, usado para la consagración de altares o iglesias, el altar de la capilla fue cubierto con manteles blancos y candeleros para oficiar la sagrada eucaristía.

“Nos alegramos en este quinto domingo de tiempo de Cuaresma se consagrar con rito solemne este templo para la gloria de Dios y la edificación de los fieles, de las hermanas y de todos los que participan en alguna celebración un oración”, dijo el Obispo de la Diócesis de Mazatlán en su mensaje en esta misa de consagración realizada a las 12:30 horas de este 22 de marzo ante decenas de fieles.

“Nuestros templos siempre tienen esa dimensión: glorificar a Dios, pero también alimentar a quienes ahí oren o participen en una eucaristía o tengan oración personal o comunitaria del santísimo Sacramento y es muy hermoso cuando se construye un templo y se consagra y hoy damos gracias a Dios por todos los que hicieron posible este hermoso templo, que Dios los bendiga abundantemente y que retribuya su generosidad”.

También pidió a Dios para que siempre en este lugar se alimente la fraternidad, la armonía y el entendimiento, especialmente entre las hermanas Misioneras de Cristo Niño, porque siempre en la vida religiosa lo fundamental es vivir como hermanos unidos agradando a Dios y sirviendo a los hermanos con el carisma propio del Instituto o de la Congregación.

“Hoy queridos hermanos nos habla la palabra de Dios que tiene como tema fundamental a Cristo que es Señor y dador de vida, que siempre nos alimenta, nos nutre, nos anima, nos santifica, nos permite gozar, Cristo que hoy se nos presenta en el más grande de todos los milagros en los que Cristo manifestó su divinidad”, continuó Monseñor Espinosa Contreras.

Recordó que Jesucristo fue mostrando de manera progresiva los milagros de la resurrección y antes de Lázaro ya había resucitado a dos personas, pero con Lázaro fue lo máximo, pues lo hizo con alguien que él quería mucho y ya tenía 6 a 7 días de haber muerto de muerto y aún así lo resucitó.

Ante decenas de fieles, religiosas, presbíteros y el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, la madre Marisela García Hernández, agradeció a nombre de las Misioneras de Cristo Niño, a todos los que participaron en la construcción de la Capilla General de esa congregación en la Ciudad de Los Niños, al norte de Mazatlán, a Monseñor Espinosa Contreras por encabezar esta consagración y a todos quienes acudieron a esta celebración especial.

Por la mañana el Obispo de la Diócesis de Mazatlán explicó que en la Casa General de las Madres de Jesús Niño, al fondo de la Ciudad de los Niños, se construyó una capilla en buenas condiciones, ya que anteriormente era un cuartito que tenían, pero ya se construyó el forma.

“Y se agradece a las personas que donaron esa capilla para ellas, ellas tienen bienhechores y esos bienhechores las han apoyado para edificar su Casa General y ahora la capilla”, precisó Monseñor Espinosa Contreras.

“Un local o una capilla se puede bendecir, pero se puede consagrar, se consagra cuando tiene más forma, tiene más estructura, tiene más consistencia, entonces es el rito solemne de la Iglesia para pedir la protección divina sobre ese espacio”.