Continúan construcción de palapa clausurada por Profepa, en Mazatlán

Noroeste/Redacción
02 enero 2026

Una docena de trabajadores se encuentra colocando a toda prisa palmeras sobre el techo, revistiendo paredes y pisos porque, según personal del lugar a los dueños les urge abrir

Nada detuvo las obras de la palapa clausurada, que según la Profepa excedió su tamaño, se constató en recorrido realizado por Noroeste.

El negocio de restaurante, de 500 metros cuadrados, obtuvo una exención para realizar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) con Jorge Abel López Sánchez como delegado de la Semarnat en el 2018, cuando estaba de alcalde Fernando Pucheta Sánchez.

En la zona, se encuentra una docena de trabajadores colocando a toda prisa palmeras sobre el techo, revistiendo paredes y pisos porque, según personal del lugar a los dueños les urge abrir, pese a que se les colocaron sellos de clausura y con un supuesto proceso administrativo encima.

Ciudadanos que han visto el proceso de esta palapa, señalaron que si personal de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental mantuviera la vigilancia permanente en el cumplimiento de la normatividad ambiental y para proteger los ecosistemas costeros del país, como prometió en su comunicado, las obras no hubieran avanzado.

“Nadie los vigiló y siguieron trabajando, como cuando empezaron sin que nadie les dijera nada, hicieron y se ensancharon como quisieron y pues ahí están las consecuencias. Ni la Profepa le interesó vigilar menos al municipio que seguramente dieron el permiso para construcción en la playa”.

Criticaron a la Profepa y Semarnat que no evitaron la reanudación de las actividades clausuradas, las obras siguieron pese a las denuncias ciudadanas y pese al daño que están generando no solo a las playas, sino también al muro de contención del malecón.

Ahí, se construye un muro de contención de aproximadamente 38 metros de largo, 0.35 metros de ancho y 2 metros de altura, elaborado con concreto armado, el cual serviría de base para una losa de concreto destinada a habilitar un restaurante de mariscos.

De acuerdo con Profepa, el responsable del proyecto exhibió un resolutivo de exención de la presentación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), emitido el 23 de mayo de 2018, durante la administración de Fernando Pucheta Sánchez, así como un título de concesión de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) para hacer una palapa-restaurante con una superficie autorizada de 500 metros cuadrados.

No obstante, al cotejar la documentación con las obras en sitio, el personal de Profepa verificó que las características constructivas no correspondían a lo autorizado y que se estaba ocupando un área mayor a la permitida.

Ante estas irregularidades, y con fundamento en la legislación ambiental vigente, personal de la Profepa determinó aplicar como medida de urgente la clausura total temporal de la obra.

El pasado 19 de diciembre, fue clausurada la segunda obra de construcción porque no contaba con la Manifestación de Impacto Ambiental ni permiso para escarbar e instalar 12 pilotes en la Zona Federal Marítimo Terrestre de Mazatlán representando una afectación al ecosistema costero y a las playas.

Estas acciones se dieron luego de las denuncias ciudadanas, en las que se alertó sobre la construcción de una estructura de pilotes que presuntamente servirían para la colocación de una palapa destinada a la venta de mariscos y tras que la Profepa realizó una visita de inspección las obras fueron clausuradas.

Durante la diligencia se constató, dentro de un área aproximada de 116 metros cuadrados, la instalación de 12 pilotes de concreto reforzado, así como la preparación para colocar otros seis, los cuales formarían una plataforma sobre la zona de playa. Al requerir al responsable la autorización en materia de impacto ambiental, este manifestó no contar con el permiso de Semarnat.

Asimismo, la Procuraduría inició el procedimiento administrativo correspondiente, el cual será turnado al área jurídica para determinar las irregularidades y sanciones que resulten procedentes, conforme a la legislación ambiental vigente.