Deben personas vivir sintiéndose protegidas por el amor y la salvación de Cristo: Obispo

Belizario Reyes
17 mayo 2026

Durante la misa dominical en la Catedral de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras destacó la intercesión de Jesús por la humanidad y su presencia permanente en la vida de los fieles

MAZATLÁN._ Al oficiar la misa en la que se celebró la ascensión de Jesús al cielo después de los 40 días de su muerte y resurrección, el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras, pidió a las personas vivir su vida ordinaria sintiéndose protegidas por el amor y la salvación de Crtisto.

“Hoy la Iglesia celebra la festividad de la ascensión del Señor, que es el regreso de Jesús al Padre, Él habiendo muerto al tercer día fue resucitado y durante 40 días se estuvo manifestando de manera pública a discípulos y a los apóstoles, a las santas mujeres para que tuvieran una conciencia fuerte de que Cristo había resucitado”, expresó.

“Y cumplida esa etapa vamos a decir de confirmación de que había resucitado retornó al Padre y como lo proclamamos en el credo está a la diestra de Dios Padre y allá está interesado por nosotros, pide por nosotros, intercede por nosotros”.

Al oficiar la misa de las 09:00 horas de este domingo en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, el Obispo agregó que cuando Cristo bajó a la tierra no se olvidó de su Padre y cuando subió al cielo no se olvidó de la humanidad

“Y así como en la vida terrenal, Jesús constantemente pensaba, oraba a su Padre y quería complacerlo haciendo su voluntad, ahora en el cielo está junto al Padre no se olvida de nosotros, siempre está intercediendo para que tengamos fortaleza, para que cumplamos nuestra misión en este mundo, para que no decaigamos, para que no nos entristezcamos, para que no caigamos en la irresponsabilidad ni en el pecado, sino que siempre estemos orientados a vivir lo que Él nos enseñó”, reiteró.

“Él está actualmente con esa misión tan hermosa de súplica y de intercesión continua por todos nosotros, no se ha olvidado, nos tiene siempre presentes como tuvo presente a su Padre aquí en la tierra, hasta hasta el día de su muerte lo tuvo presente: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu, todo se ha cumplido, así ahora ruega por nosotros y nosotros debemos vivir nuestra vida ordinaria sintiéndonos protegidos por el amor y la salvación de Cristo”.

Ante cientos de fieles, religiosas y religiosos, Espinosa Contreras recalcó que esa debe ser la consolación de las personas en este mundo.