Deforestación en el sur de Sinaloa afecta reserva del jaguar

Sibely Cañedo
29 mayo 2019

"La tala ilegal afecta reserva donde se refugia el jaguar, así como decenas de especies de flora y fauna"

La deforestación no sólo es un problema de la ciudad, sino también en la zona rural, donde se talan árboles maderables y otras especies para obtener carbón de manera irregular, lo que ha empezado a afectar a la reserva Jinetes de los Machado, donde se refugia el jaguar y muchas otras especies de flora y fauna.

Esta área destinada a la conservación abarca una superficie de 7 mil 400 hectáreas entre Mazatlán y San Ignacio.

Con todo y los esfuerzos para mantener la naturaleza de esta zona, la devastación en el entorno ha alcanzado a la reserva, donde se ha secado el afluente del río Quelite, que pasa por el lugar.

“La sequía es más preocupante cada día, la erosión que hay ahorita es más que otros años; Jinetes era un sitio donde no se secaba el agua, ahora ya sólo hay charcos y se ha perdido ese cauce que tenía, es señal de que está afectando todo el deterioro que se está haciendo en los alrededores”, lamentó José Gerardo Machado Chavarín, administrador de Jinetes de los Machado.

A LA 'CAZA' DEL JAGUAR

 

Explicó que la falta de árboles recrudece los efectos del estiaje, porque ayudan a retener el agua en el subsuelo.

Aunque es una zona de selva baja caducifolia, se dan árboles como cedro, ébano, haba, que no rebasan los 15 metros de altura, y esa es la madera que está desapareciendo, advirtió el ambientalista.

Ante esta problemática, llamó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a buscar alternativas para el manejo de los recursos maderables en esta región y a ofrecer opciones a quienes se dedican a la explotación del carbón, un elemento muy utilizado en la cocina regional.

Faltan alternativas al carbón: Regidor

En mismo sentido, se pronunció el regidor Felipe de Jesús Velarde Sandoval, quien reconoció que para la obtención del carbón han acabado con montes en el municipio, aunque no cuenta con el número de hectáreas afectadas.

“Hay que cuidar el medio ambiente, porque los árboles son la vida y se acaban ellos nos acabamos nosotros”, indicó el edil, presidente de la comisión de Agricultura y Ganadería del Cabildo.

Entre las especies más utilizadas para el carbón, mencionó el taliste, huinole y el ébano, aunque en la venta de leña se mezcla de todo.

Para este propósito, se ha comenzado a utilizar desechos de las huertas de mango; pero hace falta concientización para evitar los impactos ecológicos de esta práctica, y sobre todo ofrecer alternativas de trabajo a la personas que viven de esta actividad, opinó Velarde.

Se espera que en el transcurso de este año, sea formalizado el trámite para la declaratoria de Jinetes de los Machado como un área destinada voluntariamente a la conservación, que destacó por su biodiversidad durante el concurso fotográfico del City Nature Challenge, del 26 al 29 de abril.

En ese lapso se documentaron 388 especies, entre aves, insectos y plantas. Es refugio del jaguar, el felino más grande de América, actualmente en peligro de extinción.

¿QUÉ ES UN ADVC?

- Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) son destinadas voluntariamente por el propietario del predio, que puede ser una persona física, moral, privada, pueblos y comunidades indígenas o una organización social.

- Algunos de los beneficios para los propietarios de las ADVC, son: uso y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, blindaje ante obras públicas (exploración y explotación minera y de hidrocarburos), certificación nacional y posibles alianzas con organizaciones civiles, gubernamentales o académicas.

PROYECTO DE RESERVA JINETES DE LOS MACHADO

- La apuesta de la familia Machado es convertir este espacio en un ADVC y ofrecer alternativas a los habitantes para desarrollar actividades económicas sustentables, como el turismo ecológico y científico, que contribuyan a preservar el patrimonio natural y cultural de la zona donde abundan pitahayos, avellanos, tabachines, papelillos, huanacaxtles, brasiles y capomos.

- Abarca 7 mil 400 hectáreas entre los municipios de Mazatlán y San Ignacio