Denuncian presunto atentado contra oficinas de organismo defensor de derechos humanos en Mazatlán
El presunto ataque incrementó la preocupación por la seguridad de quienes colaboran en la organización
Las oficinas del Consorcio Internacional en Defensa de los Derechos Humanos A.C., ubicadas en la colonia Tellería, fueron objeto de un presunto atentado mientras parte de sus integrantes se encontraba fuera de Mazatlán atendiendo una denuncia ciudadana.
Rosa María Parra González, delegada de la organización en Sinaloa, informó que el equipo recibió el aviso sobre lo ocurrido cuando se encontraba en Coyotitán, donde brindaba acompañamiento a habitantes que realizaron una manifestación y el cierre de una vialidad.
Parra González aseguró que, de manera preliminar, no se reportaron personas lesionadas ni bajas entre los miembros del consorcio, sin embargo, señaló que todavía desconocían el alcance de los posibles daños materiales ocasionados en el inmueble.
“Bendito Dios no hay personas lesionadas, pero esto pone en riesgo nuestra integridad. Nosotros no estamos haciendo daño a nadie, todo lo contrario, estamos haciendo escuchar voces que no son escuchadas”, comentó.
La representante del consorcio en Sinaloa indicó que hasta el momento no cuentan con elementos para establecer quién habría cometido la agresión ni si existe alguna relación directa con autoridades, particulares o grupos delictivos, por lo que evitó atribuir responsabilidades.
No obstante, consideró que lo ocurrido podría constituir un acto de intimidación contra ella y los demás integrantes de la organización debido a los casos que han atendido recientemente.
“No sabemos si fue un ataque de alguna dependencia, alguna persona o gente de la delincuencia. Lo que tenemos ahorita como equipo es temor por lo que está sucediendo”, manifestó.
Temen que busquen frenar su labor
La delegada estatal sostuvo que el Consorcio se dedica a recibir testimonios, acompañar a personas afectadas y hacer visibles denuncias relacionadas con posibles violaciones a los derechos humanos.
En este sentido, añadió que durante sus recorridos han recibido señalamientos sobre situaciones delicadas en diferentes comunidades, algunas de ellas presuntamente relacionadas con menores de edad y posibles abusos cometidos por servidores públicos.
Debido a la gravedad de estas denuncias, señaló que la organización ha buscado documentar los testimonios y canalizar a las personas ante las instancias correspondientes.
“Solamente estamos ayudando a la comunidad y haciendo nuestro trabajo. No sabemos si con este tipo de acciones pretenden amedrentarnos, callarnos o evitar que sigamos apoyando a las personas”, declaró.
Finalmente, Parra González afirmó que el presunto ataque incrementó la preocupación por la seguridad de quienes colaboran en la organización, pues consideró que su actividad únicamente está encaminada a procurar el bien común y brindar acompañamiento a ciudadanos que aseguran no haber sido escuchados.
“Esto es un ataque hacia mí y hacia todo mi equipo. Este tipo de intimidaciones ponen en riesgo nuestra integridad”, puntualizó.