Desarrollan habilidades con ayuda de perros

Fernanda Magallanes
07 julio 2017

"Aplica Enrique Millán con resultados favorables el programa ‘Kike Dog Walking’ en el CAM 50 de Playa Sur"

MAZATLÁN._ Enrique Millán, a través de su programa “Kike Dog Walking”, ayuda en el desarrollo motriz de niños con discapacidad por medio de canes entrenados que socializan e interactúan todos los días con ellos.

En el Centro de Atención Múltiple número 50, ubicado en Playa Sur, Enrique Millán junto a sus canes de diferentes tamaños y razas ha practicado de lunes a viernes de 9:30 hasta las 10:30 horas, por alrededor de tres años, observando resultados favorecedores, tanto en la convivencia entre niños y animales, como en su desarrollo motriz y el habla.

“Les da tranquilidad a los niños, les quita el miedo, les ayuda en ciertas cosas y los niños aprenden a desprenderse de la mamá, comienzan a socializar y a entrar en confianza con otras personas; cuando comienzan a tener comunicación con el perro, empiezan a tener comunicación conmigo, después con los voluntarios”, declaró.

La directora del plantel, Rosario Saucedo Ramírez le abrió las puertas y desde entonces, tanto padres de familia como docentes han visto el avance y desarrollo de los menores, dependiendo de su evolución que varían desde los 3 hasta los 6 meses.

Los canes tienen un entrenamiento previo antes de socializar con los niños que reciben atención especial, que consiste en un mes de constante práctica, además Enrique señaló que deben ser perros dóciles y tolerantes por el tipo de atención que requiere un menor entre los 6 hasta los 10 años.

“El entrenamiento de perros, tiene capacidad hasta en un mes se trabaja diario con el, se tiene que socializar con perros, con otras personas y se trabaja constantemente hasta que ya saben a lo que vienen. Cuando los papás vieron el trabajo que se hace con estos animales y con los niños a ellos se les explicó el proceso y empezaron a notar los cambios en sus hijos y por eso seguimos con este proyecto”, comentó.

Añadió que han sido invitados a formar parte de otros CAM, sin embargo el poco voluntariado no les permite trabajar con otros menores.

La profesora Trizia López León añadió que los niños han adoptado muy bien la terapia con perros, ya que sus cambios han sido notorios, desde el momento en que uno de ellos aprende a decir una palabra como “perro”, después de no conocer ni una sola palabra.

“Han avanzado en su coordinación, en caminar, hablar, comer, coordinar por donde van, los cuidados con el perro, su conducta. Ellos siguen más consignas, ellos saben cuándo deben ser obedientes, la relación que se ha hecho entre los perros y los niños es motivadora”, agregó.