‘El Zurdo’ Páez no se deja vencer y sigue luchando por salir adelante

Ana Karen García
01 mayo 2023

Al grito de ‘¡Aquí llegó don Jorge, que si no compran elotes, échenle al bote!’, Jorge Octavio Páez Zataráin anuncia su llegada a la explanada del Seguro nuevo en Mazatlán, donde pide apoyo monetario a las personas que transitan por el lugar

MAZATLÁN._ Jorge Octavio Páez Zataráin, “El Zurdo” Páez, ha sido una persona pública desde sus 5 años, destacó por su habilidad jugando beisbol, comenzó las ligas infantiles del municipio, posteriormente en la Liga Mazatlán, después jugó en todas las ligas de Primera Fuerza, también jugó en las ligas campesinas, por este motivo era frecuente que saliera en periódicos y televisión local.

Este talento deportivo lo llevó hasta Hermosillo, lugar donde se desempeñó como instructor de beisbol en la Universidad de Sonora, equipo al que encaminó dos veces a un campeonato nacional de universidades.

“Yo siempre fui deportista, desde los 5 años me dedique al beisbol, siempre me gusto nadar también, en las playas, hasta los 45 años, siempre fui deportista, jugué en las ligas de beisbol y por eso me conoce mucha gente gracias a Dios”, contó.

Don Jorge es un hombre de 62 años y desde hace tres meses acude a la explanada del Hospital 3 del Instituto Mexicano del Seguro Social, conocido como el Seguro nuevo, en Mazatlán. En este lugar pide el apoyo de la gente, que con gratitud y de corazón lo ayudan con una moneda, incluso comenta que hay gente que ya llega buscándolo y esto lo hace sentir afortunado, ya que lo reconocen y le colaboran con sus necesidades.

“¡Aquí llegó Don Jorge, que si no compran elotes, échenle al bote!”, dice a su llegada a la explanada del IMSS, en una silla de ruedas y siempre con la gorra de Venados de Mazatlán.

Fue hace tres años que al “Zurdo” Páez tuvieron que amputarle ambas piernas por una complicación médica, desde entonces reconoce que se ha acercado más a Dios y eso le ayuda para salir adelante cada día, para así poder apoyar a su madre, quien a sus 86 años se encuentra en cama por una trombosis en las piernas.

“Se me descontroló la diabetes, los últimos dos meses, antes de que me amputaran las piernas, no me dieron el medicamento indicado que estuve tomando durante siete meses, lo tenían de faltante aquí en el Seguro Social y en el Centro de Salud, se me complico la diabetes y me tuvieron que amputar las piernas”, contó el gran beisbolista.

En entrevista con Noroeste en la explanada del Seguro Social, el deportista narró que se divorció hace 22 años, tiene tres hijos, que actualmente viven en Estados Unidos, de los cuales no recibe ningún apoyo, pero aún así agradece a Dios por tener muchos amigos que no lo han abandonado en su dificultad, así como el apoyo de desconocidos de corazón bondadoso y caritativo.

“Hay que ver la vida como es, hay que enfrentarla, ir quitando las piedras que hay en el camino porque así se da uno a conocer y las mismas personas lo ven a uno en la situación que está y es malo que yo lo diga, pero yo me considero una persona muy luchona y muy guerrera, siempre me han gustado los desafíos y gracias a Dios he salido adelante en todo lo que se me ha presentado”, expresó “El Zurdo” Páez.

Don Jorge es muy conocido por aficionados y peloteros ya que tiene 25 años trabajando durante la temporada de beisbol, dando el servicio a quienes acuden a los partidos y comenta que ha recibido mucho apoyo de ellos en la situación que se encuentre y eso lo pone feliz.

“En mi casa tengo un pequeño comercio, vendo aguas de garrafón, vendo chocolatinas, chocofresas, vendo Betterware, Arabella, todo lo que me digan: ‘Don Jorge ahí le va para que lo venda’, todo vendo, vivo con mi mama, yo la cuido a ella y salgo a buscar una moneda para comprarle pañales y para comprar alimento para mí y para ella”, dijo don Jorge.

Don Jorge y su madre tienen necesidad de pañales de adulto y la señora necesita dos medicamentos que son muy costosos, uno es Rifocina que le dura una semana y tiene un costo de 500 pesos aproximadamente y Madecassol, que es un polvo que contrarresta las llagas provocadas por estar postrada en una cama.

“Yo le doy muchas gracias a Dios, sobre todo porque por él estoy aquí en este mundo y el mensaje que les mandó a las personas discapacitadas, es que no se dejen, que se agarren de la mano de Dios y él lo puede todo, él nos ayuda a salir adelante, él nos pone a las personas indicadas”, agregó.

A don Jorge se le puede encontrar en el Seguro de lunes a viernes de 8:00 a 17:00 horas, o en su domicilio, calle Hacienda Santa Cecilia #6552, en Hacienda del Seminario y su teléfono es el 6693 27 09 30, para las personas que deseen ayudarlo a él o su mamá, también pueden hacer sus donaciones en las instalaciones de Periódico Noroeste, donde se le hará llegar de inmediato.