En Mazatlán intentan desalojar a invasores; vecinos se unen y lo evitan
La invasión “Manuel de la Vega” se localiza en la zona norte de Mazatlán, en terrenos del ejido El Venadillo
Personas con maquinaria pesada y el apoyo de elementos de las Policías de Investigación, Estatal y Municipal, intentaron esta mañana derrumbar una vivienda en la invasión “Manuel de la Vega”, pero los colonos se apostaron frente a la vivienda e impidieron su destrucción.
La invasión “Manuel de la Vega” se localiza en la zona norte de Mazatlán, en terrenos pertenecientes al ejido El Venadillo.
Los habitantes del asentamiento afirman tener más de 12 años en el lugar, la mayoría de viviendas están edificadas con madera, lámina y lonas, pero en algunos lotes ya construyeron casas de ladrillo y concreto.
Desde la noche del viernes, personal de un despacho de abogados repartió casa por casa una orden de desalojo firmada por José Marcial Rodríguez Suárez, Juez de Primera Estancia de Control y Enjuiciamiento Penal de Estado de Sinaloa.
En el acta de desalojo se acredita actuar contra cinco personas por el hecho señalado como delito de despojo cometido por dos o más personas, previsto y sancionado por los artículos 225 y 226 del Código Penal vigente en la entidad, cometido en perjuicio del patrimonio económico de particulares.
La mañana de este sábado el operador de una máquina retroexcavadora recibió la orden de derribar una vivienda fincada en la mencionada invasión.
Los colonos se unieron y formaron una valla frente a la vivienda, hombres y mujeres con niños en sus brazos, para impedir el avance de la maquinaria pesada.
Los agentes de investigación se acercaron a ellos para tratar de convencerlos a retirarse por las buenas, o de lo contrario se verían obligados a retirarlos a la fuerza.
Por fortuna se dieron espacio para dialogar y después de 10 minutos los agentes desistieron al recibir una nueva orden por parte de los abogados.
El argumento de los colonos para defenderse del desalojo fue precisamente lo estipulado en dicha orden, donde se señalan solo seis lotes y cinco personas en específico para desalojar, y no al centenar de familias asentadas en las cinco hectáreas del predio.
Los moradores de la invasión invitan a los propietarios del terreno a dialogar y tratar de llegar a un acuerdo de compra venta de los lotes en disputa.