Entre la angustia y la esperanza vive la familia de Óscar, turista desaparecido en Mazatlán
A cuatro días de la privación de la libertad de Óscar García Hernández, turista del Estado de México, su familia enfrenta la espera sin información concreta y pide a las autoridades mantener los esfuerzos de búsqueda
MAZATLÁN._ Días de incertidumbre, impotencia y dolor son los que vive la familia de Óscar García Hernández, turista del Estado de México privado de la libertad desde el pasado 3 de febrero en Mazatlán, dejando a sus seres queridos en medio de la angustia, aferrados a la esperanza de recibir noticias que les permitan tenerlo de vuelta en casa.
Para la familia de Óscar, los dias dejaron de contarse con normalidad tras ese incidente, por lo que su calendario no marca ahora rutinas, sino incertidumbre, y cada llamada entrante, cada mensaje o noticia recibida, se convierte en ilusión o un nuevo golpe emocional para cada uno de sus miembros.
Así lo narró Adriana García Hernández, hermana de Óscar, quien relató a Noroeste que a pesar de sus intentos por mantenerse firme, la realidad dentro de su casa es distinta ante la ausencia de un hermano, que es querido por todos.
“Ahorita tal vez me pueda escuchar un tanto fuerte, un tanto serena, pero justo por eso he pedido un tiempo. Es muy complicado para mí mantenerme de esta manera, tanto mis padres, como toda la familia y todos los seres que rodean a mi hermano, estamos destrozados”, expresó.
“En verdad que no hay palabras para poder explicar todo esto que estamos sintiendo. El alma y la vida se nos va”.
Óscar, docente originario del Estado de México, desapareció durante un viaje familiar a Mazatlán junto a su esposa, hija y cuñados, cuando el grupo fue privado de su libertad mientras realizaba un paseo turístico en vehículos tipo Razer por la zona de Cerritos, al norte del puerto.
Horas después, su esposa Monserrat y su hija, Dana, fueron localizadas con vida, mientras que él y sus cuñados, Omar Alexis, Javier y Gregorio, continúan sin ser ubicados, dejando a sus familiares atravesando una de las etapas más difíciles de sus vidas.
Aunque han pasado cuatro días desde el suceso, Adriana mencionó que las autoridades han mantenido contacto directo con la familia, aunque reconoció que la información ha sido limitada y que desconoce detalles concretos sobre los operadores de búsqueda que se estén realizando.
“El contacto que se está teniendo con los familiares que allá estaban de mi cuñada, efectivamente sí nos han dado respuesta, más bien no hay todavía como otras indicaciones u otras noticias”, declaró.
“Estamos como que en el aire, no sabemos qué está pasando, no sé si esto está avanzando, pero sí se ha estado hablando con las autoridades”.
La falta de certeza incrementa la desesperación, pues la familia depende de lo que se informa públicamente, o de lo que ha podido reconstruirse, con el testimonio de la esposa de Óscar.
“He tenido el contacto con ella (su cuñada) y la información de los hechos es la que está circulando en las redes, no hay como nada que se haya ocultado, es lo que se sabe, lo que ella pudo recordar, reconocer, pero no hay mucha información como tal”, dijo Adriana.
Sumado a eso, la distancia vuelve el proceso aún más complejo, ya que todos los familiares de Óscar se encuentran en el Estado de México y por el momento no han podido trasladarse a Mazatlán.
“Si es necesario pues se tendrá que hacer (viajar a Mazatlán), pero pues no contamos ahora con las instancias ni nada”, señaló.
‘Un hombre que vivía para los demás’
En medio de la angustia y desesperación, Adriana habló sobre su hermano, como la persona que es, más allá del desaparecido, a quien menciona como una persona íntegra y dedicada a su profesión, la docencia y a la enseñanza de personas con discapacidad.
Su hermana lo describe como un hombre tranquilo, dedicado a su familia con una fuerte vocación al servicio y sensibilidad social, ya que durante años ha trabajado con alumnos de capacidades diferentes, apoyando procesos educativos y personales de cada uno de ellos.
“Es un ser humano que toca muchos corazones. En verdad no tengo por qué mentir, no tengo por qué engrandecer a mi hermano por algo que no es. Él es una persona increíble. Un ser entregado, como ya lo he dicho, totalmente a su hija, a su familia, a sus alumnos”, externó.
“Trabaja con muchas personas con distintas capacidades. Y créame que eso habla mucho de él. No se imagina el corazón tan grande que tiene. Él es docente acá en el Estado de México, ha ayudado a mucha gente, no sé por qué en verdad está pasando esta situación”.
Un viaje familiar que terminó en tragedia
El viaje familiar a Mazatlán había sido planeado como una escapada breve por el puente vacacional por la conmemoración del Día de la Constitución Mexicana, en el que se buscaba pasar un momento de descanso y convivencia en las playas del puerto, a donde arribaron el día sábado y pretendían regresar el miércoles.
Sin embargo, la diversión y tranquilidad que prometían estas estancias vacacionales, se tornaron en una pesadilla para los seis integrantes de esta familia y sus seres queridos, después del hecho en donde fueron privados de su libertad.
“Era un plan totalmente familiar. Sólo querían pasar tiempo juntos. Nunca pensamos que terminaría así”, lamentó.
De esta forma, entre la tristeza y el cansancio emocional, Adriana hizo un llamado a las autoridades de todos los niveles de gobierno, tanto en Sinaloa como en el Estado de México, así como a la sociedad para mantener la atención en el caso y no frenar las búsquedas con la Esperanza de que su hermano regrese con bien a su hogar.
“Agradecemos el apoyo que nos han dado, pero necesitamos que nos sigan ayudando. Hago un llamado al Gobernador, a la Presidenta, a todas las autoridades. Estamos rotos, desolados. Solo queremos que nos regresen a mi hermano, esa pieza que nos hace falta”, expresó.
Asimismo, la hermana de Óscar pidió empatía por la situación que la familia está atravesando y respeto sobre la información que se difunda con respecto a su investigación.
Es por eso que, mientras las investigaciones continúan, en su hogar, la vida de toda una familia se suspende en la angustia con un recuerdo de Óscar, presente en cada rincón y la esperanza como el único sostén, pues más allá de cifras o reportes, todo se enfoca, simplemente en que pronto vuelva a casa.