Está religión siendo utilizada como un instrumento ideológico en el conflicto en el Medio Oriente: Blancarte Pimentel
El doctor en Sociología e integrante del Colegio de Sinaloa disertó la conferencia “Elementos político-religiosos en el conflicto del Medio Oriente”
La religión está siendo utilizada como un instrumento ideológico de radicalización en el conflicto del Medio Oriente, pero que no necesariamente todo mundo lo comparte, manifestó el doctor en Sociología e integrante del Colegio de Sinaloa, Roberto Blancarte Pimentel.
“Yo lo que creo es que la religión está siendo utilizada como un instrumento ideológico de radicalización, pero que no necesariamente todo mundo lo comparte y no necesariamente es la única manera de entender la posible participación de la religión en esos conflictos, porque la religión puede ser utilizada para la paz o para la guerra como ya lo sabemos”, añadió Blancarte Pimentel tanto en entrevista como al disertar la conferencia “Elementos político-religiosos en el conflicto del Medio Oriente”.
“Y entonces hay que entender por qué la religión está siendo ahora utilizada para la guerra”.
Agregó que hay una gran oposición en Irán al actual régimen ideológico, pero ha sido reprimida cada vez que se ha querido revelar y en el caso de Israel hay una parte importante que está en contra de lo que está haciendo Benjamín Netanyahu y en Estados Unidos no se diga y no siempre el resultado es el esperado.
“Por ejemplo el manejo que ha hecho Trump de la guerra con la guerra en Irán le ha sido contraproducente por el simple hecho de que aumentó el precio de la gasolina y si hay algo que le moleste a los estadounidenses es que la gasolina cueste mucho y ya con eso pierde popularidad.
En el caso de México dicha guerra en el Medio Oriente le ha impactado porque ya la gasolina Magna está más cara, hay inflación y ya se sabe que los fertilizantes cuestan más.
“Todas estas guerras terminan por tener un impacto económico, aunque estemos lejos nosotros, pero estamos en una economía que a pesar de todo sigue siendo globalizada y entonces obviamente una guerra como esa termina por tener un impacto económico y por supuesto político porque implica necesarios alineamientos muchas veces”, continuó.
“Aunque yo creo que lo que hasta ahora México ha hecho es correcto en términos de no necesariamente aliarse a uno de los dos bandos porque obviamente uno no tiene porque darle la razón a ninguno de ellos, pero obviamente hay que también entender que nosotros estamos en la esfera de Estados Unidos y que tampoco podemos escapar a eso tan fácilmente”.
Ante decenas de estudiantes y personal docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa que asistieron al auditorio “Gustavo Lozano” de dicho plantel en Mazatlán, dijo esta guerra no es nada más del mundo islámico contra el mundo occidental como Jomeini lo hubiera visto, sino que en realidad es una guerra de posiciones culturales en las cuales hay gente de aquel lado que comparte más ciertos valores que se llaman valores occidentales y hay gente de este lado que comparte más los valores fundamentalistas antidemocráticos, realmente antioccidentales que hay en otros lugares.
“Y eso yo creo que es lo que nos debería ayudar a entender por qué este conflicto, además de las cuestiones que ya sabemos que minerales estratégicos y el petróleo, etcétera, tienen que ver con una visión sobre lo que debe de ser una sociedad y que detrás de eso hay ideologías donde el elemento religioso es utilizado como un elemento para polarizar”, recalcó el doctor en Sociología.
“Y los gobiernos populistas suelen agarrarse de los elementos religiosos para polarizar a la sociedad , por qué, porque el populismo es esencialmente política moral, por qué política moral, porque los populismos siempre dividen el mundo en dos, siempre dicen yo soy los buenos y tú eres de los malos, el que está conmigo está bien y el que no está conmigo está contra mí, no hay intermedios, y por lo mismo el elemento religioso es como un elemento muy fácil para lograr ese tipo de pensamiento”.
Por ello agregó que una de las cosas que le dice a sus alumnos es que no tienen que estar del lado de Donald Trump o del lado de Irán porque si los dos son fundamentalistas más bien tendrán que estar luchando por una visión mucho más abierta, mucho más tolerante y aceptando un tipo de sociedad realmente más de lo que el mundo occidental ha generado en estos siglos con todos sus errores y complicaciones, pero que son una sociedad en efecto que acepta que no todos son iguales, que acepta que todos tienen y puedan dar una opinión y que acepta que las verdades religiosas pueden ser válidas para la intimidad de una persona, pero que no pueden ser impuestas a través de políticas públicas.