Honran en El Cid la memoria de Julio Berdegué Aznar y sus colaboradores
El complejo hotelero inaugura un altar de Día de Muertos dedicado a su fundador y a los trabajadores que dejaron huella en la historia de la empresa, con una celebración que reúne tradición, música y danza
Entre flores de cempasúchil, velas, fotografías y ofrendas, Grupo El Cid inauguró su altar de Día de Muertos dedicado a la memoria de su fundador, Julio Berdegué Aznar, y a los colaboradores que formaron parte de la historia de la empresa turística.
La ceremonia reunió a integrantes de la familia Berdegué, directivos, trabajadores e invitados, quienes participaron en esta celebración que busca mantener viva la memoria de quienes contribuyeron al crecimiento del complejo hotelero y dejaron una huella en la industria turística de Mazatlán.
Durante el encuentro, Fernando Berdegué, hijo del empresario homenajeado, expresó su reconocimiento al equipo responsable de la elaboración del altar y destacó el cariño con el que se recuerda a quienes ya fallecieron.
“Es una tradición muy hermosa el festejo del Día de los Muertos. Festejamos, recordamos a los que se nos adelantaron con alegría, cómo eran ellos en vida”, compartió, al dar la bienvenida a los asistentes en representación de su familia.
Pedro Briceño García, director de Actividades de El Cid, explicó que esta celebración representa una oportunidad para reconocer a las personas que han contribuido al desarrollo de la empresa, algunas de ellas con más de dos, tres y hasta cuatro décadas de servicio.
“Cada uno de ellos han sembrado en muchísimos colaboradores el amor por la industria, el servicio de atender a nuestros huéspedes tanto nacionales como internacionales”, señaló.
Añadió que el homenaje es una manera de reconocer el legado de quienes hicieron de la hospitalidad su vocación y ayudaron a posicionar a Mazatlán como uno de los destinos turísticos más representativos de México.
En esta edición, el altar también destacó la participación de las mujeres dentro de la historia de la empresa, al reconocer su esfuerzo y compromiso en distintas áreas de trabajo.
Entre los recuerdos especiales estuvo el de Yolanda Calderón, quien se desempeñó en el área comercial de ventas nacionales e internacionales, desde la Ciudad de México y contribuyó a la promoción de congresos y convenciones en el puerto.
Briceño García explicó que la preparación de esta propuesta comenzó aproximadamente dos meses antes, mientras que el montaje requirió alrededor de cinco días, debido a que los trabajos debieron realizarse en horarios que permitieran mantener las operaciones habituales del hotel.
La ceremonia incluyó la proyección de materiales audiovisuales sobre el significado de los elementos tradicionales de los altares, como el agua, la sal, las velas, el copal, el papel picado, el pan de muerto y las flores de cempasúchil, cuya presencia simboliza el camino que guía a las almas de regreso al encuentro con sus seres queridos.
Como parte del programa artístico, el equipo de entretenimiento presentó una representación inspirada en el viaje al Mictlán, el lugar de descanso de las almas dentro de la tradición mexica. A través de la danza y la música, los participantes evocaron el tránsito, la memoria y la transformación, como parte de una celebración que recuerda a quienes ya partieron.
La música también tuvo un lugar especial con interpretaciones relacionadas con el recuerdo de los seres queridos, entre ellas “Amor eterno”, tema popularizado por Juan Gabriel y que fue interpretado por la joven Ana Mar Montes, el cual aportó un momento emotivo a la velada.
Finalmente, los integrantes de la familia Berdegué participaron en el corte del listón para inaugurar formalmente el altar.
Con esta celebración, Grupo El Cid mantiene una tradición que une a sus trabajadores y sus familias en torno a la identidad mexicana, al tiempo que reconoce la aportación de quienes contribuyeron a construir la historia de la organización y cuyo recuerdo permanece entre las nuevas generaciones.