Inaugura EPN el hospital 'desahuciado' por Malova
"Agradece Peña Nieto al Gobernador haberles donado en Mazatlán el terreno y la obra negra para la Sedena; descartan atención a población en general"
El Presidente Enrique Peña Nieto inauguró el Hospital Militar Regional de Especialidades para las fuerzas armadas y sus familias, en este puerto, un nosocomio que empezó a construirse hace dos sexenios para la población civil del sur de Sinaloa, pero que terminó como “regalo” para la Secretaría de la Defensa Nacional.
Este nosocomio, que no pudo ser rescatado por el Gobernador Mario López Valdez, fue “revivido” por la Sedena.
A la apertura oficial en el Fraccionamiento Rincón de Urías asistieron empresarios, secretarios de estado, diputados federales, senadores y los ex gobernadores Antonio Toledo Corro, Francisco Labastida Ochoa y Jesús Aguilar Padilla. El gran ausente: Juan Millán Lizárraga, considerado “padre político” de Malova.
El Hospital Militar Regional tendrá 200 camas, 32 especialidades, equipo de alta tecnología y capacidad para 400 consultas diarias; es el segundo más importante en su tipo, después del Hospital Militar Central de la Ciudad de México.
“Quiero agradecer el respaldo del estado de Sinaloa por haber donado los terrenos... con estas nuevas instalaciones los elementos del Ejército y la Fuerza Aérea adscritos a la Tercera Región Militar, y sus familias tendrán acceso a servicios médicos más sofisticados, de calidad, sin necesidad de trasladarse a otras ciudades”, dijo Peña Nieto.
La obra comenzó en 2005 en el Gobierno de Aguilar Padilla, quien lo heredó inconcluso y sin recursos etiquetados a López Valdez.
La inversión rebasó los 300 millones de pesos, y con el argumento de que ya no cumplía con las exigencias de calidad, el actual Mandatario estatal lo donó a la Sedena, quien lo rescató con 539 millones de pesos y lo puso en marcha seis meses.
El hospital opera ya con su propio banco de sangre, almacén de medicamentos, cinco quirófanos, áreas de imagenología, tomografía computarizada y resonancia magnética nuclear. Aquí habrá atención a 129 mil 500 militares activos y en retiro, y a sus familias.
Aunque la Secretaría de Salud del Estado informó que habría convenios para atender a la población civil del sur de Sinaloa, esto no será posible.
“Desde que conocimos el proyecto fuimos firmes aliados de la Sedena contribuyendo como Estado con aquello que estaba a nuestro alcance para que se realizara”, dijo el Gobernador.
Este hospital sigue entrampado en auditorías y recursos no transparentados, incluso, denuncias penales contra funcionarios del sector salud del sexenio pasado, denuncias que no han prosperado.
El titular de la Tercera Región Militar, General de División Alfonso Duarte Mújica, hizo peticiones directas, ya que comprometió al Presidente para mejorar los hospitales de Monterrey y Mérida, y la remodelación de 25 hospitales de zona.
Hubo halagos, no compromisos
Su paso por Mazatlán fue más de halagos que de compromisos. Aquí, Enrique Peña Nieto sólo ofreció un mensaje de reconocimiento a las fuerzas armadas, pero no dejó acuerdos de apoyo para sectores productivos.
Y nadie le recordó su promesa de 2014 de destinar mil 300 millones de pesos para la modernización del puerto, tampoco le solicitaron apoyo para el campo o inseguridad. Y él tampoco se comprometió.
Su mensaje fue largo, lo dedicó a halagar el trabajo de los militares y compartió la atención que ha recibido en sus instalaciones. Así fue la octava visita del Presidente por tierras sinaloenses.
“Nadie escapa, en lo personal he sido atendido en instalaciones médicas militares, puedo dejar hoy aquí de forma personal testimonio de gratitud y reconocimiento a la calidad y calidez en el servicio de las instalaciones médico-militares”, comentó.