‘La mera verdad yo no tengo receta para los tamales, yo me baso al sabor’
Esperanza se vino su pueblo e inició haciendo chicharrones y raspados para salir adelante y que sus hijos estudiaran y ahora contempla elaborar 9 mil tamales para hoy jueves 2 de febrero
MAZATLÁN._ Hace 12 años aproximadamente la señora Esperanza Díaz Moreno salió con su familia de un pueblo perteneciente a la Sindicatura de La Noria, al norte de Mazatlán, huyendo de la violencia, y para salir adelante empezó a hacer chicharrones y raspados hasta que comenzó a elaborar tamales, y para hoy 2 de febrero tiene planeado hacer unas 8 mil a 9 mil piezas.
”Tengo aquí en Mazatlán aproximadamente 12 años, cuando llegamos la verdad veníamos sin nada, nos venimos desplazados por la violencia y pues empezamos buscándole aquí, empezamos haciendo chicharrones, raspados, lo poquito que sabíamos, pero está duro y dí con los tamales”, recordó ante este diario la propietaria del negocio de venta de tamales denominado La Pera, ubicado en el Fraccionamiento Santa Teresa, al noreste de este puerto.
”Cada sábado hacía 40, 50 tamales, nos comíamos unos 10 y los demás los vendíamos, estaba bien sólo aquí la verdad, y gracias a Dios le empezó a gustar a la gente y empezamos a hacer un poquito más”.
En su vivienda recordó que hace cuatro años le llamaron de un súper de este puerto para pedirle que les mandara 80 tamales para probar la venta de este producto y bendito Dios sí les gustaron.
”Y ahorita gracias a Dios vendemos mucho aquí en Santa Teresa, pero entrego diario allá, el fuerte”, continuó en entrevista en su vivienda donde mostró la elaboración de este alimento típico mexicano.
”La mera verdad yo no tengo receta, yo me baso al sabor, ya cuando le pongo la especie, ya cuando me gusta el sazón digo ya quedó, lo mismo la masa, trato de usar carne de carnicería, no compro en tiendas, congelada no, pura carne fresca, manteca de la mejor calidad, de puerco y pues tratamos de hacer lo mejor posible”.
Expresó que nunca había hecho anteriormente tamales para vender, nada más los elaboraba cuando junto con su familia los quería comer allá en el rancho, allá los hacían de masa blanca y aquí ya le ponen chile guajillo, cebollita, ajo.
Reiteró que el pedido de 400 tamales que le hicieron en un conocido súper fue para un 2 de febrero, Día de la Candelaria, donde se acostumbra comer este alimento, nada más para calar la venta y ese mismo día le pidieron otros 80 y al día siguiente 80 más, pero ahorita envía a ese lugar entre 300 a 400 diariamente de estos tamales que no llevan conservadores, son naturales.
El año pasado para el 2 de febrero le entregó a dicho súper 5 mil 450 tamales y por esa cantidad decidió ya no agarrar más pedidos y espera que este año se incremente un poco más el pedido, si no por por lo menos lo mismo.
”Gracias a Dios (eso le ha ayudado a ir subsistiendo) pues nos venimos prácticamente sin nada, desplazados por la violencia y la verdad no ha habido nada de apoyo, puro trabajo de uno, según iban a dar un pie de casa, nada, la verdad”, dio a conocer.
Recordó que como su esposo comenzó a trabajar en la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán, luego sacó una casa a crédito del Infonavit, donde radica con su familia, ya que anteriormente nada más rentaba.
Recalcó su satisfacción por el incremento del gusto de los tamales que elabora junto con su familia.
”Claro que sí oiga, pues empezamos como para ver, haber qué sale para comer y gracias a Dios poquito a poquito los plebes terminaron la escuela hasta donde quisieron y hasta donde pudimos”, dijo en la entrevista en su casa donde también mostró la elaboración de los tamales con apoyo de varias personas que le ayudan.
Para hoy 2 de febrero tiene pensado elaborar unas 8 mil a 9 mil piezas, dijo la señora Díaz Moreno.
”Tenemos pensado preparar entre unos 8 mil, 9 mil tamales primero Dios, estoy agarrando muy poquitos pedidos extras por la cantidad, no tengo dónde guardar tanto volumen, vamos a trabajar fuerte este día”, precisó.
También manifestó que está bien la tradición de festejar el 2 de febrero el Día de la Candelaria y de comer tamales, ojalá nunca se termine.
”Para mí es el mejor día la verdad, jamás vendo (esta cantidad) en el año, y como le comento los tamales no tienen conservador, por eso no dejo en tiendas porque eso me mermaría, si no se consume pues tendría que recogerlos y se me pueden echar a perder, entonces eso también como que le da un sabor especial que no tienen conservador”, continuó.
”Hacemos de los tradicionales que es amarraditos de esos de rancho, pollo, res, costillita de puerco, hacemos de rajas con queso, dobladitos de pura carne sin verdura, que son el fuerte allá donde le digo que entrego diario, hacemos camarón pelado también con verdura y bolita, que le llaman tontitos aquí, y hacemos de elote también”.
Consideró que el tamales que más le gustan a la gente son los de costillitas de puerco, dobladitos y el de elote.
Agradeció el gusto de la gente y dijo que ojalá se sigan vendiendo un poco más.
”Con chicharrón (haciendo chicharrón) duramos como dos años oiga y hasta que conseguí la chamba para mi marido en Jumapam y ya me quedé yo sola con el negocio de los chicharrones, pero es mucho, es muy pesado, y ya empecé con los tamales y ya poquito a poquito ya empezó a gustarle a la gente y ya hacíamos nada más los sábados”, reiteró.
”Y ahora entrego diario y aquí al público vendemos lunes, miércoles, jueves y sábado”.
Informó que normalmente trabajan entre 4 y 5 personas, pero ahorita por la temporada están laborando 10 personas en la elaboración de los tamales y ya después se verá si continúa o no con esa cantidad de personal, dependiendo de la demanda de los tamales que también se pueden pedir al teléfono 669 1415 627.
La señora Esperanza Díaz Mofreno informó que diariamente se levanta a las tres y media para cocer los tamales y para que ya estén a las 8:00 de la mañana en el súper que los vende y en su casa a las dos de la tarde ya hay de todo tipo de tamales que elabora.
”Él me dijo (que el 2 de febrero el súper que los vende) quería el primer viaje a las 2:00 de la mañana, así es que este día no vamos a dormir y ya en segundo viaje se lo llevaría como a las 8:00 de la mañana, el año que pasó se los llevamos juntos, pero como a las 8:00 de la mañana y dice que no podía con todo”.