Llama Iglesia de Mazatlán a practicar el perdón y buscar la paz

Marisela González
13 septiembre 2026

Durante la misa dominical en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, el Vicario General de la Diócesis de Mazatlán, Jaime Aguilar, pidió a los fieles reflexionar sobre la misericordia de Dios y la importancia de perdonar de corazón

MAZATLÁN._ La importancia de perdonar, reconocer los errores y abrir el corazón a la misericordia de Dios fueron parte del mensaje que ofreció el Padre Jaime Aguilar Martínez durante la misa dominical celebrada en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción.

El Vicario General de la Diócesis de Mazatlán ofició la celebración religiosa ante la ausencia del Obispo Mario Espinosa Contreras, quien se encuentra fuera de la ciudad.

Durante su homilía, Aguilar Martínez pidió por la paz y llamó a los feligreses a reflexionar sobre las dificultades que existen para perdonar cuando una persona ha sido lastimada profundamente.

Señaló que, aunque para algunas personas puede resultar sencillo hablar del perdón, existen experiencias que dejan heridas profundas y hacen difícil desprenderse del enojo o del dolor.

Como ejemplo, planteó situaciones en las que una persona o una familia ha sufrido una injusticia, y cuestionó cómo puede alguien llegar a perdonar después de una experiencia que ha marcado su vida.

El sacerdote explicó que el Evangelio dominical presenta la enseñanza de Jesús sobre el perdón a través de una parábola, en la que se habla de una persona que recibe misericordia por una deuda que no podía pagar, pero después es incapaz de mostrar esa misma compasión hacia alguien que le debe una cantidad menor.

Aguilar Martínez destacó que cuando Jesús habla de perdonar “setenta veces siete”, no se refiere a una cantidad determinada, sino a mantener una disposición constante para perdonar.

“Se trata de custodiar la vida”, explicó durante su reflexión, al señalar que el perdón permite valorar la misericordia recibida y transformar la manera en que las personas se relacionan con los demás.

Subrayó que recibir el perdón de Dios no significa ignorar las consecuencias de los actos cometidos, sino asumir la responsabilidad por ellos y emprender un camino de conversión.

El Vicario General agregó que la misericordia debe reflejarse también en la vida cotidiana y en la relación con los demás, mediante acciones que permitan acompañar, ayudar y tender una mano a quien atraviesa dificultades.

Finalmente, llamó a los fieles a no perder de vista el amor y la misericordia de Dios y a llevar ese mensaje a sus familias y comunidades.

Durante la celebración, reiteró la petición por la paz y exhortó a los asistentes a hacer del perdón una práctica que contribuya a una convivencia más fraterna.