Llama sacerdote en Mazatlán a aprender a amar con ayuda de los demás
Durante la misa celebrada este domingo en el Templo San Judas Tadeo, el sacerdote xaveriano Ramón Serrato Ríos destacó que el amor a Dios y al prójimo requiere un proceso de aprendizaje y acompañamiento durante toda la vida
Aprender a amar a Dios y al prójimo es un proceso que requiere esfuerzo, acompañamiento y disposición para continuar en el camino, señaló el sacerdote xaveriano Ramón Serrato Ríos durante la misa que ofició este domingo en el Templo San Judas Tadeo.
Al reflexionar sobre el Evangelio según San Mateo, en el que Jesús habla a sus discípulos sobre la corrección fraterna y la importancia de reunirse en comunidad, el sacerdote destacó que el seguimiento de Jesús implica aprender constantemente a amar.
“Se trata de amar”, señaló durante su homilía, al recordar que el mandamiento de amar a Dios y al hermano es sencillo de comprender, pero representa un reto para llevarlo a la práctica.
Serrato Ríos indicó que nadie puede considerar que ya aprendió todo sobre el amor, pues se trata de un camino que se construye durante toda la vida y en el que siempre existe algo nuevo por aprender.
Explicó que el Evangelio también muestra la importancia de contar con otras personas durante ese proceso, pues el crecimiento espiritual no ocurre de manera aislada.
“No podemos crecer solos en el amor, crecemos uno con el otro”, expresó.
El sacerdote xaveriano señaló que reconocer los errores y aceptar la ayuda de los demás puede resultar difícil, pero forma parte del aprendizaje que propone Jesús a sus discípulos.
Agregó que practicar el amor también puede ser un proceso doloroso, especialmente cuando implica reconocer aquello que debe cambiarse para continuar por un mejor camino.
Por ello, invitó a los presentes a pedir a Dios ayuda para permanecer en el camino y continuar aprendiendo a amar, tanto a Él como a quienes los rodean.
Finalmente, llamó a los asistentes a no dejar de aprender, seguir adelante y mantener el esfuerzo por vivir el amor como parte fundamental de la vida cristiana.