Lo que más esperan los padres es que sus hijos pongan sus fuerzas en desarrollarse armoniosamente: Obispo de Mazatlán

Belizario Reyes
18 enero 2026

El Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras dijo que Dios ama a la humanidad desde siempre, desde antes de ser concebidos

Al igual que todo buen padre y toda buena madre lo que más esperan es que sus hijos pongan todas sus fuerzas y todo su ser en desarrollarse armoniosa e idóneamente, lo mismo espera el Padre Dios, manifestó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras.

Al oficiar la misa de las 9:00 horas de este domingo en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, en este puerto, dijo que este día en la segunda lectura se ha asegurado que Dios ama a la humanidad desde siempre, antes de ser concebidos en el seno de las mamás ya los amaba Dios y estando también en el seno materno ya los amaba.

“Siempre nos ha amado y eso nos debe dar un gran consuelo, una gran seguridad porque desde que nacemos somos grandemente amados por nuestro Dios, porque lo propio de nuestro Dios es el amor, es la misericordia, no es simplemente un Dios frío, distante y que requiere que estemos de rodillas ante Él, sino es el Dios Padre misericordioso que nos ama infinitamente y que espera lo mejor de nosotros, eso es lo importante, que espera lo mejor de nosotros”, recalcó.

“Como todo buen padre y toda buena madre lo que más espera de sus hijos es que pongan todas sus fuerzas y todo su ser en desarrollarse armoniosa e idóneamente, así también nuestro Dios lo que más desea es que nosotros vayamos por la vida como seres positivos, como personas de bien, alejados del mal y si llegamos a hacer el mal Él nos restaura, Él nos perdona, es misericordioso y nos vuelve a dar su gracia para que caminemos por la vida”.

Lo anterior, añadió, porque la obra de Jesús es universal y es de valor infinito y tiene un dinamismo especial contra el mal porque es fuente de vida eterna y de salvación.

“Por eso debemos confiar grandemente en Dios y al mismo tiempo estar caminando en el cumplimiento de nuestras responsabilidades y de nuestros deberes”, subrayó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, que comprende todo el sur de Sinaloa.