Mario y su hijo ‘Wicho’, de Mazatlán, cumplen su sueño de ver jugar a Messi y el clásico Madrid Vs Barcelona

Marco Santos
25 octubre 2021

En cuatro días estuvieron en dos países y vieron tres partidos de gran nivel. Pocos tienen esa oportunidad, sobre todo a miles de kilómetros y un océano de por medio

Mario y “Wicho” González partieron a Europa para cumplir con un sueño de padre e hijo: ver jugar a Lionel Messi en un partido de la Champions, y estar en el Camp Nou, en Catalunya, para ver el derby español Barcelona Vs Real Madrid.

En cuatro días, dos países y tres partidos de gran nivel. Pocos tienen esa oportunidad, sobre todo a miles de kilómetros y un océano de por medio.

Ambos mazatlecos son hinchas del equipo culé, pero este viaje, más allá de lo emocionante que era ver a los “monstruos” del futbol mundial, era un recorrido generacional para reforzar esos lazos del corazón.

Todo empezó hace años. La idea era ver a Messi en su mejor versión con el club catalán, pero la pandemia de Covid-19 le dio un viraje al sueño de padre e hijo.

Además, tampoco esperaban que el Barcelona permitiera la salida de Messi, quien tras un acuerdo monetario emprendió una nueva aventura en la capital gala, con el club París Saint Germain.

Sin embargo, el arte en el pasto del rosarense les hizo cambiar el itinerario para poder contemplarlo y rendirle culto como un semidios que se asume en la cancha, aunque ya no tuviera el aura del Barza.

Esa fue la primera parada por el viejo continente, la capital francesa, donde visitaron la Torre Eiffel, el Museo Louvre, entre otros sitios turísticos de la llamada “Ciudad de la Luz”.

“Como fan del Barza, principalmente de ver a este súper estrella, nos motivó porque ya va de salida, quién sabe si lo volvamos a ver”, comparte Mario.

“Teníamos todo listo para Barcelona, lo estuvimos haciendo con mucho tiempo para ir juntando poco a poco”, relata sobre los cambios hechos al itinerario del viaje.

Luego llegó el instante mágico...

Mario y “Wicho” pudieron ver, desde las gradas, a los míticos Messi y Ronaldinho, en un reencuentro cuyo abrazo le dio la vuelta al mundo.

“Nos toca conocer el Parque de los Príncipes, asombroso, te contagian las emociones de la gente, entrar, sentir ese ambiente futbolero, y cuando saltan al campo los jugadores. Ver a Messi trotar por ahí, la verdad que fue muy emocionante, ver la cara de mi hijo, su emoción, eso me hizo más feliz, más que ver a Messi”, precisa Mario.

Emocionado cuenta que vio el doblete de Messi en ese partido de la Champions, y hasta lo grabó. El de estilo Panenka lo dejó mudo.

Ahí vieron al argentino desplegar su magia y disfrutar del concierto futbolístico que brindó “La Pulga” a sus nuevos seguidores parisinos.

Esa es una experiencia que marcará para siempre al chico de 14 años.

Ya en Barcelona, las emociones florecieron.

Dos partidos de los culés, uno de Champions y la cereza del pastel, el derby español: Barcelona Vs Real Madrid.

Recorrer Catalunya fue algo excepcional, una ciudad plagada de historia, que no pudo retener a Messi, la última gran gloria del club.

Sin embargo, el marcador no fue el que esperaban, ya que un Real Madrid comandado por Benzema y Vinicius Jr, impuso su jerarquía ante una escuadra que intentó pero no pudo descifrar el juego de los de la capital española.

“El clásico fue algo emocionante, vivir las porras desde la calle y estar en el estadio y escuchar el himno del Barcelona que tantas veces lo puse en mi casa (en Mazatlán) para sentirlo y ver cómo lo coreaba todo el estadio... lástima que no ganaron”, dice.

Así, este viaje gestado como un sueño se cumplió para un adolescente mazatleco de 14 años.

“Es tratar de cumplir los sueños junto con sus hijos, pasar unos días especiales con sus hijos es... otro boleto”, detalla Mario.