México enfrenta retos de independencia y celeridad en justicia administrativa: magistrado
Héctor Samuel Torres afirma que el País cuenta con una sólida infraestructura en justicia administrativa, aunque persisten desafíos relacionados con la independencia judicial, la rapidez en la resolución de asuntos y la alta carga de trabajo en los tribunales
MAZATLÁN._ Como parte de las actividades realizadas en el marco del Día del Abogado, el magistrado de la Sala Regional Noroeste del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, Héctor Samuel Torres Ulloa, expuso los avances, retos y la posición que ocupa México dentro de los sistemas de justicia administrativa a nivel internacional.
Durante su conferencia “Dinamismo de la Justicia Administrativa en México”, impartida en Mazatlán ante litigantes pertenecientes al Colegio de Abogados Genaro Estrada A.C., asociación encargada del evento, Torres Ulloa señaló que el modelo mexicano cuenta con una infraestructura técnica sólida y con tribunales especializados que permiten garantizar la defensa de los ciudadanos frente a los actos de la autoridad.
Sin embargo, reconoció que aún existen desafíos importantes relacionados con la independencia jurisdiccional y la rapidez en la resolución de los asuntos.
Durante su exposición, el magistrado realizó una comparación entre diversos sistemas de justicia administrativa en el mundo, destacando que países como Alemania y Francia mantienen altos niveles de independencia judicial, mientras que naciones como Singapur han logrado consolidar modelos eficientes y modernos.
Torres Ulloa indicó que México se encuentra en una posición intermedia dentro de esta evaluación internacional, con instituciones especializadas y una estructura técnica de calidad que lo mantienen como uno de los referentes en América Latina en materia de justicia administrativa.
“México se sitúa en un punto intermedio, con una infraestructura técnica de alta calidad, pero enfrentando retos estructurales de independencia y celeridad que lo alejan de los niveles europeos, aunque lo mantienen como líder regional en América Latina”, comentó.
“Tenemos una autonomía jurisdiccional en el marco de la separación de poderes, lo que permite que los contribuyentes tengan mecanismos de defensa frente a los actos de la autoridad”.
Uno de los temas que más llamó la atención fue la creciente carga de trabajo que enfrentan las salas regionales del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, donde el magistrado explicó que cuando llegó a la Sala Regional Noroeste existían alrededor de mil 200 expedientes por ponencia, cifra que logró reducirse temporalmente mediante estrategias de organización y productividad.
No obstante, reconoció que la entrada constante de nuevos asuntos ha provocado que actualmente cada ponencia atienda más de mil 300 expedientes, situación que refleja la elevada demanda de justicia administrativa en el País.
“Actualmente tenemos cerca de mil 320 asuntos por sala; son muchísimos expedientes y todos requieren atención, por lo que esto es como un tapón, así como salen asuntos, entran nuevos. El trabajo nunca se termina”.
Asimismo, Torres Ulloa advirtió sobre la fuga de talento que afecta a los tribunales administrativos, pues muchos secretarios y funcionarios capacitados son contratados por despachos privados que ofrecen salarios considerablemente más altos que los del servicio público.
De acuerdo con el magistrado, esta situación representa un reto para mantener personal experimentado dentro de los órganos jurisdiccionales, ya que la formación de nuevos cuadros requiere tiempo y recursos.
“No es tan cierto que las autoridades siempre estén mejor preparadas; en muchos casos el problema es que los mejores perfiles terminan yéndose a los despachos privados”, declaró.
Durante la conferencia también defendió la calidad técnica del personal que integra los tribunales administrativos y destacó que existe una supervisión constante sobre el desempeño de las salas, incluyendo revisiones de productividad, rezago y calidad de las resoluciones emitidas.
“Nos monitorean constantemente. Si tienes asuntos rezagados los detectan, hacen observaciones y pueden presentarse quejas por retraso en la impartición de justicia”, dijo.
“Pese a la carga de trabajo, este tribunal ha mantenido disciplina y eficiencia en la atención de los asuntos que recibe”.
Finalmente, Torres Ulloa sostuvo que, pese a las limitaciones presupuestales y la elevada carga de trabajo, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa mantiene estándares de eficiencia que lo distinguen dentro del sistema jurídico nacional, contribuyendo a garantizar la legalidad de los actos de autoridad y la protección de los derechos de los contribuyentes y particulares frente al Estado.