Necesario vigilar al nuevo director de Obras Públicas de Mazatlán; estabilidad institucional de la dependencia está en duda: OCM

Belizario Reyes
25 enero 2026

En Mazatlán ha habido tres cambios de titular en la actual administración y el entorno local ha estado marcado por decisiones controversiales, dijo el director del Observatorio Ciudadano de Mazatlán, Gustavo Rojo Navarro

Es necesario vigilar la actuación del nuevo director de Obras Públicas del Gobierno Municipal porque la estabilidad institucional de dicha dependencia está en duda porque ha habido tres cambios de titular en la actual administración y el entorno local ha estado marcado por decisiones controversiales, dijo el director del Observatorio Ciudadano de Mazatlán, Gustavo Rojo Navarro.

“Cesan a la titular, entonces por qué vigilar a los nuevos que llegan, vigilar al nuevo director de Obras Públicas en Mazatlán es necesario porque la estabilidad institucional de la dependencia está en duda, se han registrado cambios frecuentes de titular, tres en lo que va de la actual administración y el entorno local ha estado marcado por decisiones controversiales en materia de obra pública”, agregó Rojo Navarro.

“La vigilancia sistemática, técnica, administrativa y social sirve para garantizar que no se reproduzcan decisiones opacas, se restituya la confianza pública y se reduzca el riesgo por errores técnicos o corrupción”.

Al participar la tarde del viernes en el podcast del OCM que se transmite a las 16:00 horas en la página de Facebook de dicho organismo ciudadano expresó lo anterior tras la salida de la directora de Obras Públicas Municipales, Cristina Ovalle Morales y en su lugar como encargado de la dirección fue designado Martín Gallardo Noriega.

Aunque la Alcaldesa Estrella Palacios Domínguez dijo que este cambio se dio para mejorar el trabajo en esa dependencia, este se dio tras la polémica generada por la construcción de dos bardas sobre la banqueta de la calle Leandro Valle, para instalar los medidores del sistema eléctrico que se renueva en el Mercado Municipal “José María Pino Suárez”, bardas que finalmente fueron derribadas.

En el podcast donde se trataron los temas de la corrupción en las Obras Públicas de Mazatlán y las mismas prácticas de opacidad en los programas estratégicos del Gobierno Municipal de Mazatlán añadió que la obra pública es una de las áreas más sensibles y vulnerables a la corrupción dentro de cualquier administración ya sea municipal, estatal o federal.

“No es casualidad que los mayores señalamientos recientes estén vinculados a esta dependencia, apenas la semana pasada se informó del cese de la titular después de la construcción de una barda en una zona peatonal en el Centro Histórico y el colapso de un puente en agosto pasado en Arboledas Invies, esto es una cadena de decisiones opacas que revelan algo más profundo que simples errores técnicos, pero ¡por qué la Dirección de Obras Públicas es una figura clave dentro de la administración pública?”, continuó el director del OCM.

“La Dirección de Obras Públicas es una figura clave dentro de la administración municipal porque concentra decisiones técnicas, administrativas y financieras que impactan directamente el uso de los recursos públicos, el orden urbano y la seguridad de la población su relevancia no es únicamente operativa, es estratégica y estructural”.

Lo anterior, precisó, porque administra una de las mayores bolsas de recursos públicos, para este año ejercerá cerca de 390 millones de pesos, en promedio un 10 por ciento del total anual, y esa Dirección decide qué obras se realizan y cuáles no, en qué zona de la ciudad se invierte, cuáles se licita o se adjudica o cuál se modifica su contrato, capacidad de decisión que convierte a esa dependencia en un punto crítico o riesgo si no existen controles efectivos.

En segundo lugar traduce decisiones políticas en estructura física, esta Dirección es el eslabón que convierte el discurso político en hechos concretos como calles, puentes, drenajes, espacios públicos y en ella una mala decisión no es menor porque se materializa en obras mal hechas, inseguras o inútiles, porque genera daños patrimoniales, casos graves, riesgos a la integridad física de las personas como el colapso del puente peatonal en Arboledas Invies o la invasión del espacio peatonal con la barda en mención, reiteró.

En el podcast donde también participó la directora de Proyectos y Alianzas Estratégicas y el titular de Comunicación y Enlace del OCM; Sheila Arias y Misael Reyes, también dijo que dicha dependencia es responsable directa de la supervisión y control de calidad.

“La Dirección no sólo contrata, también supervisa, eso implica que debe de verificar que las obras se ejecuten conforme al proyecto, asegurar que se respeten normas de seguridad y accesibilidad y protección al patrimonio histórico, detener obras irregulares aún cuando ya estén en marcha, cuando una obra colapsa o invade un espacio público el problema no es sólo del contratista sino de una cadena de omisiones institucionales”, continuó Rojo Navarro.

“En cuarto lugar incide directamente en el orden urbano y en el interés público, decisiones de Obras Públicas pueden favorecer intereses privados sobre el espacio público, alterar la movilidad, la seguridad peatonal y el paisaje urbano, afectar zonas protegidas como el Centro Histórico, por eso esta Dirección es un árbitro del interés público no un simple ejecutor de obras”.

También es un termómetro de la integridad del Gobierno Municipal y en muchos municipios los mayores escándalos de corrupción no surgen de áreas administrativas menores sino de obras mal contratadas o infladas, obras fantasmas, mal ejecutadas o que benefician a unos cuantos y cuando los problemas se repiten ya no se trata de errores aislados sino de fallas sistémicas del control, transparencia y rendición de cuentas, dio a conocer, entre otros puntos.

“La Dirección de Obras Públicas es clave porque ahí influye dinero, poder discrecional, decisiones técnicas, ...cuando esta combinación opera sin transparencia ni controles efectivos los errores técnicos dejan de ser creíbles y se convierten en síntomas de una gestión opaca que compromete la seguridad del patrimonio y la confianza ciudadana”, manifestó Rojo Navarro.